Qué son los procesos pedagógicos y cómo promueven las competencias – PDF

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Los procesos pedagógicos son procesos recurrentes, es decir, se presentan varias veces en una sesión de aprendizaje, de acuerdo con las necesidades del estudiante y el propósito de la misma. No representan una secuencia lineal (esquemas).
Una condición básica de todo proceso pedagógico y que atraviesa todas sus fases es la calidad del vínculo entre el docente y los estudiantes (confianza y comunicación).

Son seis los principales componentes de los procesos pedagógicos que promueven las competencias y que se movilizan en las sesiones de aprendizaje:

Problematización

Todos los procesos que conducen al desarrollo de competencias necesitan partir de una situación retadora que los estudiantes sientan relevante (intereses, necesidades y expectativas) o que los enfrente a desafíos, problemas o dificultades por resolver; cuestionamientos que los movilicen; situaciones capaces de provocar conflictos cognitivos en ellos. Los colocan en el límite de lo que saben y pueden hacer, por lo que constituyen el punto de partida para la indagación.

Propósito y organización

Es preciso señalar los aprendizajes esperados y explicar el proceso evaluativo, de modo que tengan plena consciencia de lo que van a conseguir como producto de su esfuerzo.

Así mismo, se deben describir las actividades y tareas a realizar, seleccionar los recursos, materiales y estrategias pertinentes para resolver el problema planteado.

Motivación / interés / incentivo

Es un proceso pedagógico que despierta el interés e identificación con el propósito de la actividad. Un planteamiento motivador es el que incita a los estudiantes a perseverar en la resolución del problema, con voluntad y expectativa, hasta el final del proceso.

La motivación para el aprendizaje requiere, además, un clima emocional positivo que favorezca una actitud abierta, una disposición mental activa para aprender.

Sostener la motivación a lo largo del proceso es la despenalización del error, la decisión de no sancionar ni censurar a nadie por una equivocación, sino de convertir esta en una oportunidad para que se puedan evaluar, discernir e identificar sus fallas.

Saberes previos

Son el punto de partida para adquirir nuevos aprendizajes. La función de la identificación de saberes previos es más pedagógica que motivacional, pues nos permite tomar decisiones sobre la planificación de los aprendizajes y la didáctica más conveniente. Asimismo, hay que registrar a través de un medio las ideas, valoraciones y experiencias previas, a fin de poder referirse a ellas a lo largo del proceso.

Gestión y acompañamiento del desarrollo de las competencias

Acompañar a los estudiantes en la adquisición y desarrollo de las competencias consiste en organizar secuencialmente las sesiones de aprendizaje, elegir las estrategias adecuadas y definir los procesos didácticos a desarrollar, así como las herramientas de apoyo y retroalimentación al grupo, durante el proceso y al finalizar este. Resulta indispensable observar y acompañar a los estudiantes en su proceso de ejecución y descubrimiento, promoviendo la reflexión crítica, el análisis de los hechos y el uso de estrategias pertinentes para su aprendizaje. Así mismo, es el momento adecuado para esclarecer, modelar, explicar, sistematizar o enrumbar actividades mal encaminadas.

El desarrollo de las competencias necesita ser gestionado, monitoreado y retroalimentado permanentemente por el docente teniendo en cuenta las diferencias que existen en el aula.

Evaluación

La evaluación es inherente al proceso de aprendizaje, pues se da de principio a fin. Se pueden distinguir dos tipos de evaluación: la formativa y la sumativa o certificadora.

La evaluación formativa permite comprobar los avances del aprendizaje. Su propósito es reflexionar sobre lo que se va aprendiendo, y por ello requiere una devolución descriptiva,

reflexiva y orientadora que promueva la autoevaluación y la coevaluación, para que los estudiantes descubran la calidad de sus producciones y sus desempeños.

La evaluación sumativa o certificadora permite dar fe del aprendizaje y valorar el nivel de desempeño alcanzado. Su propósito es la constatación del aprendizaje alcanzado, por lo que requiere diseñar situaciones auténticas y complejas de evaluación que exijan a los estudiantes usar sus competencias para resolver los retos planteados y emitir un juicio válido y confiable acerca de sus logros.

La observación y el registro continuo del desempeño de los estudiantes en el transcurso del proceso son esenciales para la evaluación y requieren que el docente tenga claro desde el principio qué es lo que espera que ellos logren y demuestren, y cuáles son las evidencias que le van a permitir reconocer el desempeño esperado.

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LECTURA 1: PROCESOS PEDAGÓGICOS





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