Nuestros niños ya no sueñan con cambiar el mundo. Sueñan con ser influencer, youtubers o tiktokers, con ganar seguidores convirtiéndose en aduladores y buscando aprobación en cada “like”. Lo vemos todos los días en las redes
Son pocos los niños que todavía sueñan con hacer algo grande. El resto solo quiere volverse viral.














