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Cuáles son los tipos de amor que los niños experimentan en su infancia

Los niños experimentan el amor desde su nacimiento. En los primeros años de vida, los más pequeños establecen relaciones y crean vínculos con muchas personas diferentes de su entorno y, por ello, experimentan muchos tipos diferentes de amor.

Descubrir y aprender sobre estos tipos de amor, sus características y sus diferencias es muy importante ya que, aunque se experimentan y se expresan de formas diferentes, todos ellos son importantes para un buen desarrollo infantil.

Además, el amor está estrechamente relacionado con los sentimientos positivos por lo que practicar todos los tipos de amor tendrá beneficios sobre el bienestar de los más pequeños. Por este motivo es esencial construir relaciones sanas con nuestro alrededor desde edades tempranas.

Las familias cumplen un rol muy importante en la experiencia del amor por parte de los niños por lo que es muy importante que traten de ayudar a los más pequeños a gestionar las consecuencias del amor. Los niños pueden sentir confusión o sentirse abrumados por los nuevos sentimientos que están experimentando gracias al amor y, la familia, será la mejor guía para manejarlos.

¿Quieres aprender más sobre el amor y cómo los niños expresan los diferentes tipos de amor? Entonces continúa leyendo para descubrirlo gracias a esta pequeña guía creada por Babysits.

Amor propio

El amor propio (o Philautia para los antiguos griegos) es el tipo de amor más sano que podrá experimentar cualquier niño. Además, es la base de todos los tipos de amor, por lo que, si un niño tiene un amor propio desarrollado, entenderá lo que es amar de forma sana y lo incorporará a todas sus relaciones.

El amor propio, totalmente diferente al egoísmo, implica amarse y aceptarse a uno mismo, tener buena autoestima y reconocer y cubrir las necesidades de cada uno. Su desarrollo puede requerir mucho esfuerzo pero es muy importante que esté bien desarrollado ya que este tipo de amor tendrá un impacto directo en la salud física y mental de cualquier niño.

Los niños pueden expresar el amor propio de las siguientes maneras:

  • Confiar en sí mismos, sus habilidades y sus creencias.
  • Expresarse libremente. Es importante que los niños sean capaces de expresar sus sentimientos y sus pensamientos sin miedo a la opinión de los demás y sin avergonzarse de ellos.
  • Celebrar sus logros. Los niños han de sentirse orgullosos de todos los logros que consigan por muy pequeños que sean.
  • Tener un sistema de apoyo, es decir, lo ideal es que los niños puedan rodearse de un núcleo de personas en quien confíen y de las que reciban apoyo. Es importante, como familia, enseñar a los niños a no tener miedo a romper algunas amistades o relaciones si no les hacen felices.
Amor de familia

El amor familiar (Storge en la Antigua Grecia) es infinito, en ocasiones, imposible de perder y está motivado por una conexión emocional profunda. Este amor será experimentado entre niños y familiares con los que tienen un contacto directo o entre niños y sus mejores amigos.

Es importante que los niños experimenten este tipo de amor porque  mejora su calidad de vida y, además, los niños al aprender por imitación se beneficiarán de recibir el amor familiar ya que tiene un impacto directo en su futura aceptación y expresión del amor.

Los niños pueden expresar el amor familiar de las siguientes maneras:

  • Perdonar a la familia es algo importante. Sin embargo, para que los niños aprendan el significado y la importancia de pedir perdón, primero tendrán que saber lo que es ser perdonado.
  • Ceder. Al vivir con más gente en el entorno familiar, los niños necesitarán entender que, en ocasiones, tendrán que favorecer las necesidades de los demás, aunque esto signifique dejar que el hermano más pequeño se tome el último helado.
  • Expresar gratitud dando las gracias a la gente que forma parte de su entorno. Enseñar a los niños a decir “gracias” es algo esencial.
Amor platónico

El amor platónico (denominado Philia por los antiguos griegos) es lo que comúnmente se conoce como el amor que existe entre amigos. Se basa en aquel sentimiento de afecto que no es romántico.

Los niños experimentarán este afecto hacia personas con las que comparten intereses, valores y opiniones. Sobre todo cuando se encuentran en el mismo entorno (mismo vecindario o misma clase en el colegio).

Es importante que los niños establezcan estas amistades ya que generan un sentimiento de respeto profundo hacia el otro, ayudan a gestionar las expectativas y ayudan a aprender a confiar en los demás. Una buena amistad podrá acompañar a los niños durante toda sus vidas.

Los niños pueden expresar el amor platónico de las siguientes maneras:

  • Ser leales. Por ejemplo, no chivarse de algo que hagan sus mejores amigos, dar prioridad al tiempo de juego con ellos y nunca hablar mal de ellos.
  • Apoyar a sus amigos. Por ejemplo, yendo a ver sus competiciones o ayudándoles en el colegio.
  • Tener empatía. Los niños han de ser pacientes y escuchar las necesidades y los deseos de sus amigos para poder apoyarlos y ser leales.
Amor romántico

Es importante tener en cuenta que los niños experimentan el amor romántico (una mezcla de lo que los antiguos griegos denominaban Eros, Ludus y Pragma) de forma idílica y no pasional como lo hacen los adultos.

El amor romántico tiene un impacto directo en la confianza y la autoestima de los niños. Además, promueve el sentimiento de aceptación por parte de alguien diferente a la familia, por lo que tendrá un papel importante en la vida futura de los niños.

Los niños pueden expresar el amor romántico de las siguientes maneras:

  • Afecto físico, como por ejemplo, los abrazos o los besos en la mejilla.
  • Palabras para mostrar apreciación. Los niños también pueden expresar su afecto  de forma verbal a través de expresiones como “eres muy inteligente”, “eres guapo” o “eres gracioso” .
  • Tiempo de calidad. Cuando los niños tienen algún tipo de interés romántico por algún compañero, querrán pasar tiempo con esa persona, generalmente.
Amor desinteresado

El amor desinteresado (comúnmente denominado Agape en la Antigua Grecia) es un amor considerado que se basa en la amabilidad. Implica amar a la comunidad que nos rodea más allá de las circunstancias y las diferencias. Además, se considera que es un amor honesto porque no genera expectativas ni exige contrapartidas.

Para los niños el amor desinteresado es importante para entender lo que es la empatía o la compasión. Por otra parte, los niños que desarrollen este tipo de amor serán más comprensivos y aceptarán a cualquier persona aunque sea diferente.

Los niños pueden expresar el amor desinteresado de las siguientes maneras:

  • Apoyar las causas sociales y hacer voluntariado. Aunque los niños son muy pequeños para hacer esto por sí mismos, las familias deberíamos hablarles de conceptos como la sostenibilidad o la injusticia social.
  • Ser empático. Investigar, escuchar y entender diferentes puntos de vista ayudará a los niños a aceptar que no todo el mundo piensa de la misma manera.

Cuáles son los 7 tipos de amor para nuestros hijos

A veces, utilizamos una sonrisa para decir te quiero, o una mirada, para decir te amo, o un gesto para decir, te deseo, o un abrazo para expresar afecto… A veces, amamos a nuestra pareja, queremos a un amigo, nos enloquece el chocolate, no podemos vivir sin un buen vino o simplemente, sin una caricia, y todo, lo metemos en mismo concepto del Amor.

Por lo tanto ¿Sabemos lo que es AMAR? y aquí vuelven las preguntas: ¿Se aprende? ¿Se siente? ¿Te lo enseñan? ¿Se imita? ¿Se comparte? ¿Se disfruta? ¿O se vive?

Mi sensación es, que no sabemos amar, pero no porque estemos incapacitados, sino porque tenemos problemas para definir el concepto amar o entender el Amor.

Por todo ello, un día, me empecé a cuestionar si estaba amando, de verdad, a mi hijo, y a esta conclusión llegué: Como padres, tenemos la habilidad especial de amar, y de poder definirlo en muchos sentidos, yo he encontrado estos 7 tipos de Amor para nuestros hijos:

  1. Amor Familiar: es el que nos nace para el cuidado y el afecto de los seres queridos que forman nuestra familia, especialmente, para nuestros hijos.
  2. Amor Posesivo: es ese tipo de amor, que no es del todo sano, pero que, en ocasiones, no podemos evitar sentirlo. Es cuando hablamos de “Mi hijo” o “Mi hija”, como si fueran nuestra posesión o cuando tenemos dependencia de ellos o incluso, los manipulamos emocionalmente, para que estén pendientes de nosotros.
  3. Amor Loco: ese amor, que sobretodo sentimos cuando nuestros hijos son bebés, y realizan una nueva hazaña, o cuando son adolescentes, y los miras con esos ojos que expresan: qué orgullosa estoy de ti!
  4. Amor Racional: es el amor que ponemos en practica cuando entramos en el dormitorio y gritamos: ¡¡menudo desorden!! Sabemos que lo vamos a seguir queriendo, pero si arreglara el cuarto, mucho mejor.
  5. Amor Divino: Es el que sentimos por nuestros hijos, cuando nos parecen que los veneramos, y estamos entregados a ellos, como si de dioses o ídolos, se trataran.
  6. Amor Compasivo: es ese amor que llevamos a cabo por nuestros hijos, buscando siempre el bienestar, y lo hacemos de una manera desinteresada, solo por el solo hecho de que los amamos.
  7. Amor Incondicional: y aquí concluyo, si eres capaz de amar a tu hijo, haga lo que haga, diga lo que diga, se comporte como se comporte… ¿cómo no vas a poder a amar a cualquier persona en este nivel? Por eso, decía al principio, que se ama o no se ama… si lo sentimos con nuestros hijos, lo podemos sentir con cualquier persona.

Este contenido ha sido publicado originalmente por bebenube.com y guiainfantil.com



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