Por qué es bueno que los niños pinten y coloreen

       


Si hay algo que como niños hemos disfrutado es la experiencia de colorear. Ese momento en el que nos sentábamos delante de un papel en blanco y dejábamos volar nuestra imaginación. En algunas ocasiones usábamos fichas con dibujos que esperaban ser coloreadas y así cobrar vida. Era como un pequeño ritual en el que nos sumergíamos; nuestros colores preferidos, lápiz, goma y una idea clara, plasmar nuestra visión en ese papel.
Colorear o pintar es mucho más que pasar un buen rato, es una dinámica que está llena de beneficios para los niños. Nos gustaría hacer un repaso por ellos y así valorar como es debido esta actividad.

Lo primero es comprender que a través del tiempo de pintar o colorear los niños estimulan el desarrollo psicomotriz, este es el que se relaciona con las emociones y el conocimiento.

Cuando los niños colorean o pintan descubren nuevas alternativas, investigan y son estimulados a entender el esfuerzo a través de la práctica, es mucho más que simplemente usar lápices.

Otro beneficio es el desarrollo de la creatividad, los niños no siguen los patrones establecidos, el sol no tiene porqué ser amarillo, ni la playa azul. En su mente, libre de referencias establecidas, todo se ve de otro color, las formas, las proporciones, todo es diferente y libre.

Otro beneficio que aporta es que a través del tiempo de pintar y colorear los niños aprenden a expresarse, además se estimula la comunicación con otros niños. De sus dibujos podemos aprender y extraer mucha información sobre la vida y experiencias de un niño.

Cuando los niños pintan o colorean no solo se desarrollan físicamente sino también psicosocialmente. Cuando dan color a una animal, un árbol u objeto los pequeños deben desarrollar la capacidad de asociación de ese elemento con el color al que se asocia. Aunque, como decíamos antes, debemos darles libertad, es esa manera especial de ver la vida lo que los hace únicos.

No podemos olvidar que se trata de una actividad divertida, los niños disfrutan en gran manera de ella, además les prepara para futuras destrezas como aprender a escribir.

A través del uso de los lápices su motricidad fina se desarrolla sin que ellos sean conscientes, ya que coordina sus movimientos en brazo, manos y dedos desarrollando así su capacidad motora, esta le ayuda a sostener el lápiz. Si a todo esto le sumamos la capacidad de concentración que requiere, estamos ante una de las más beneficiosas actividades infantiles.

Fuente de imagen: Docentes al día

¿Qué puedo colorear?

Nosotros te proponemos varias opciones:

  • Uso de papel en blanco. Los niños se muestran libre y su imaginación no tiene los límites establecidos por un dibujo. Es más caótico pero muy divertido.
  • El uso de fichas o coloreables donde el pequeño tendrá que dar color a un dibujo determinado. Esto es muy divertido si usamos coloreables de sus personajes preferidos, además de potenciar sus destrezas al intentar colorear sin salirse de las líneas.
  • Otra opción es colorear online en los propios dispositivo electrónicos. Son muchas las ocasiones en las que les dejamos los teléfonos o tablets a nuestros pequeños, pero hay que saber que contenidos son adecuados a su edad.

Por todo esto pensamos que invertir tiempo en pintar y colorear es una de las actividades más divertidas y beneficiosas para los niños.

Beneficios de pintar y colorear

Aunque pintar y colorear son acciones diferentes, ambas estimulan habilidades y capacidades diversas en los niños.

Beneficios de colorear

Las ventajas de colorear, que es cuando damos a nuestros pequeños un dibujo ya preestablecido para pintar con sus crayones, son las siguientes:

  • Cuando un niño colorea, se desarrolla física y psicosocialmente.
  • Colorear figuras exige al pequeño desarrollar su capacidad asociativa de este elemento con el color que presenta en la realidad.
  • Al ser una actividad lúdica, el pequeño se divierte, entretiene y relaja.
  • Ayuda a desarrollar otras destrezas esenciales a futuro, como lo es aprender a escribir.
Ventajas de pintar

Los beneficios de pintar, dejar que el pequeño dibuje como quiera sobre un folio en blanco, son éstas:

  • A nivel físico, le ayuda a perfeccionar su habilidad manual, sobre todo la motricidad fina, que es la que permite el manejo de los objetos pequeños. Le ayuda a coordinar sus movimientos físicos tanto en brazos como en manos y dedos. Desarrolla la capacidad de concentración, ya que es una actividad que requiere de esta habilidad. También mejora su idea espacial y le facilita el descubrimiento de diferentes texturas, colores y olores. Y le enseña a dimensionar los espacios y a orientarse.
  • A nivel emocional, pintar le produce una gran satisfacción, al darse cuenta de las cosas tan bonitas que es capaz de hacer él solo, y refuerza su autoestima. Además, este entretenimiento le permite expresar su mundo interior y canalizar su estado de ánimo y sus sentimientos de un modo positivo, aunque todavía no sepa exteriorizarlos bien con palabras. Esto, a su vez, hace que tú puedas saber cómo se siente en determinados momentos y ante determinadas circunstancias, que te resulte más sencillo comprenderle y ayudarle a sentirse mejor si es que lo necesita.
Recomendaciones para pintar y colorear con niños pequeños
  1. Lo más recomendable es animar a los pequeños a realizar ambas actividades y, además, a hacerlas alternadamente. En una ocasión colorear, en otra dibujar o pintar.
  2. También es aconsejable pintar o colorear junto a tu hijo. Esta actividad es muy efectiva para estrechar los lazos y compartir momentos lúdicos y emociones.
  3. Está bien que demos algunas pautas a los pequeños mientras pintan o colorean, pero también debemos permitirles experimentar y desarrollar su creatividad.
  4. Para mantener el interés de su hijo hacia la pintura, lo mejor es cambiar constantemente de medio de expresión. Ahora tenemos a nuestra disposición todo tipo de lápices, tintas, tizas, pinceles, soportes, etc.
  5. Los niños deben dibujar cuanto, como y donde les apetezca. Es la mejor forma de dejarle explorar su propia creatividad. Anima a tu hijo a practicar esta afición siempre que le apetezca o le notes aburrido. La red está llena de actividades inspiradoras con pintura para realizar con niños.
Materiales adecuados

Para prevenir percances como paredes pintadas o heridas por herramientas inadecuadas para su edad, adáptate a sus necesidades y facilítale los utensilios de pintura más adecuados para su edad.

El papel

No le des folios ni cuadernos para que pinte en ellos. Si tu peque tiene menos de 3 añitos, proporciónale mejor:

  • Papeles grandes o rollos continuos de papel que le permitan hacer giros amplios con los brazos. Así, además, tu hijo podrá pintar en el suelo, en la cama o incluso en la mesa grande del salón sin riesgo de que se le vaya la mano y pinte donde no debe.
  • Una buena idea colocar en la pared de su cuarto una pizarra grande, como la que tiene en el colegio. Si le gusta pintar de pie, esta opción le encantará. Muchos niños pequeños prefieren pintar así, porque esta postura les permite una mayor libertad de movimientos. Las pizarras de tiza son mejores que las de rotuladores, ya que estos últimos no son tan lavables.
  • También existen suelos plastificados, a prueba de pequeños pintores, que quedan como nuevos después de lavarlos.

De cualquier forma, es importante que el fondo sobre el que pinta tu hijo sea de un color claro, para que distinga bien sus trazos.

Las pinturas

Los lápices largos y finos pueden ser peligrosos a esta edad y las acuarelas y pinceles requieren mucha habilidad y destreza manual. Así que, de momento, estos no son utensilios recomendables para él.

Lo ideal es que le compres pintura de dedos, rotuladores gordos, ceras cortas y gruesas, esponjas para imprimir y tizas “con manguito”, que le resulten fáciles de sujetar.

Asegúrate siempre de que escoges materiales infantiles, específicos para niños muy pequeños. Serán lavables y atóxicos, testados dermatológicamente y en su etiqueta especificará que están certificados para niños mayores de 1, 2 ó 3 años. En el caso de las tizas, no soltarán polvillo que el niño pueda aspirar.

Existen multitud de recetas para hacer pintura casera, no tóxica y con ingredientes 100% naturales.

Qué pintan y a qué edad
Pintamos con los deditos (desde 1 año)

Pintar con los deditos es una actividad excelente para los más peques que tiene múltiples beneficios para ellos. Eso sí: se recomienda utilizar las pinturas no tóxicas, para que resulten seguras para los niños.

Al principio, demos enseñarle que untando los dedos en la pintura, puede dejar en el papel bonitas manchitas. Son pequeñas si rozan suavemente la hoja de papel, y grandes si presiona con el dedito más fuerte.

Al principio, permítele disfrutar libremente. Aunque parezca que el niño sólo mancha el papel, éste es un momento excitante y emocionante porque sucede un acontecimiento importante: el peque se convierte por primera vez en creador. Por primera vez crea algo conscientemente y sentirá un enorme agrado sabiéndose la causa de estas manchas pintorescas en la hoja de papel.

Después, enséñale a realizar ejercicios simples:

  • Primero, vierte un poco de pintura en un plato de plástico y haz que el niño moje la manita en él. Después, ayúdale a colocar con cuidado la manita en el papel. ¡Seguro que le proporciona un placer enorme dejar las huellas de las palmitas de sus manos en el papel! Es una actividad sencilla y muy efectiva visualmente. ¡Incluso podéis enmarcar su primera obra de arte o guardarla como recuerdo!
  • Un poco más adelante, puedes pintar el contorno de un objeto conocido. Debe ser una forma sencilla: una manzana, un cochecito, un sol, etc. El peque puede rellenar manchitas-huellas todo el interior del objeto.
  • Después, podemos animarle a practicar un poco de pintura libre enseñándole a dibujar cosas sencillas con los dedos, como hojitas de árboles, flores, poner manchitas en fila, etc.
Pinturas con tiza y crayones (1 año y medio)

Los niños pueden pintar con ceras de colores y tizas a partir de los 18 meses. Existen tizas para niños pequeños que no son tóxicas ni peligrosas. Además, este tipo de ceras y tizas son lavables y se borran fácilmente de cualquier objeto y de las manitas.

Los modelos infantiles de ceras de colores y tizas son más gruesos de lo habitual. De esta manera a los niños les resulta mucho más fácil sostenerlas, manipularlas y usarlas correctamente.

Es normal que, al principio, el niño coja estas herramientas de la manera más cómoda para él, aunque a nosotros no nos parezca la más correcta. Asimismo, intentará pintar con la mano derecha y la izquierda indistintamente. No importa con qué mano pinte el peque. De hecho, es una actividad excelente pintar con las dos manos al mismo tiempo porque así se desarrollan ambos hemisferios cerebrales. Entregue al niño una tiza para cada mano y que él pinte con la mano que desee o con ambas. Tan sólo tienes que observar con qué mano pinta el niño más a menudo. Nunca debemos insistirle para que pinte con la mano izquierda o la derecha. Científicos de todo el mundo afirman que hacerlo puede reprimir el desarrollo normal y las aptitudes individuales.

La pizarra más adecuada para un niño pequeño tiene que tener una dimensión de al menos 40 x 40 cms., estar bien fijada a la pared para que no resulte peligrosa y quedar a su altura. Para que la tiza no resbale, la pizarra tiene que ser lisa y porosa. Es mejor que tenga los bordes redondeados, por motivos de seguridad. Y se debe limpiar fácilmente con un borrador o un trapo húmedo. Cuanto más oscuro sea su fondo, tanto mejor. Así los colores de tiza resaltarán más sobre el fondo.

Para ayudar al peque a comprender cómo funciona una pizarra, dibuja un círculo y luego bórralo lentamente con sus dedos. Luego, dibújelo nuevamente y permita que el niño lo borre él mismo con sus deditos. ¡Esta sencilla actividad es un excelente ejercicio de coordinación!

Una vez familiarizado con ella, la comodidad y sencillez de la pizarra la convierte en un objeto muy valioso. La pizarra le servirá al niño por lo menos durante unos 7 años.

Dibujos con rotuladores, acuarelas y pincelitos (2 años y medio a 5 años)

Dibujar con tinta y pincelitos es otra gran experiencia sensitiva para el niño. Las tintas son más brillantes, fuertes, vivas. ¡Y es más fácil aplicarlas al papel! Además, tienen una particularidad única: ¡se pueden mezclar!

A partir de los 24 meses, y cuando el niño ya haya desarrollado la pintura libre, podemos comenzar a realizar ejercicios sencillos como estos:

  • Pintar la hoja entera hasta que no quede ni un pedacito en blanco. Esto le dará al niño la sensación de terminar el trabajo y le acostumbrará a llevar a cabo todo lo que empieza.
  • Dibujar los contornos de objetos simples (de frutas, corazoncitos, estrellitas, figuras geométricas, etc.) y colorear después las partes internas.
  • Dibujar el tronco de un árbol y el contorno de la copa. Después, colorear las partes internas. Cuando el dibujo se haya secado, le enseñaremos al niño cómo pintar las hojitas más oscuras del árbol. Apretando el pincelito quedará una huella muy similar al dibujo de una hoja. Enseña al peque a rellenar de esta manera toda la copa del árbol.

A partir de los 3 años ya podemos practicar con él el dibujo de paisajes simples. Usando cada uno un pincel, podemos pintar los contornos y límites de la imagen, para que el niño los pinte completamente. Empezad con lo más simple: pintad la tierra, el pasto, el cielo, las montañas, el mar y los ríos. ¡E improvisa junto con tu niño!

Felicítale por sus «obras»

Mientras tu hijo hace un dibujo, no le atosigues, no le preguntes a cada segundo qué está pintando, no lo retoques para mejorarlo y tampoco le des una interpretación diferente a la que él te cuenta. Estas actitudes le desconcertarían.

Por el contrario, déjale que pinte a su aire y con los colores que más le gustan (tal vez sean sólo uno o dos) y cuando termine el dibujo, pregúntale cómo lo ha hecho y felicítale siempre por lo bien que le ha quedado.

Cuando premiamos a un niño por su comportamiento, estamos aumentando las posibilidades de que lo repita en el futuro. Y cuánto más lo practique, mejor le saldrá. Al demostrarle que te gusta lo que hace y que valoras su esfuerzo, se sentirá más unido a ti, aumentarás la confianza que tiene en sí mismo y le animarás a superarse y a seguir pintando cada vez mejor.

Por sus dibujos le conocerás

Para interpretar los dibujos de un niño, es necesario que los observes detalladamente y que veas cómo los hace durante varias semanas, no solamente durante unos días. Algunas pautas muy generales respecto al trazo, son:

  • Si pinta tan fuerte que a veces rasga el papel, utiliza sus dibujos para desahogarse.
  • Cuando las líneas de sus dibujos son muy débiles, significará que le falta práctica o puede que se sienta temeroso o inseguro.
  • Si hace trazos firmes y amplios, lo más seguro es que se sienta relajado y confiado.

Este contenido ha sido publicado originalmente por babyradio.es y unamamanovata.com

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LECTURA 1: 25 LIBROS PARA COLOREAR





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