“Juego de honor” una película que resalta la importancia del “Coach” y en donde el deporte se transforma en educación

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Coach Carter (Entrenador Carter en español o Juego de honor en Latinoamérica) es una película estadounidense de drama estrenada en 2005, dirigida por Thomas Carter y protagonizada principalmente por Samuel L. Jackson. Es una mezcla entre deportiva y una película de denuncia social que critica, entre muchas otras cosas, el sistema educativo de Estados Unidos. Este film fomenta la disciplina y la educación.
Esta película está basada en la historia real del entrenador de baloncesto del Richmond High School, Ken Carter, un hombre que se hizo cargo del perdido equipo de los Richmond Oilers y lo convirtió no sólo en un conjunto ganador sino también en un grupo de jóvenes con un futuro académico y alejado de las calles, utilizando unos métodos poco convencionales y muy estrictos. El Coach también fue estudiante de dicha escuela ubicada en California y tiene algunos de los récords históricos como jugador de básquet.

A pesar de que su equipo llevaba 13 victorias consecutivas, Carter decide cerrar el gimnasio porque las notas de sus jugadores eran bajas y decidió “castigarlos” con no jugar los siguientes dos partidos, enviándolos a la biblioteca durante una semana a estudiar para los exámenes trimestrales, ya que cuando llegó les hizo firmar un contrato a cada jugador en donde una de las cláusulas decía que debían tener un promedio de 2.3 para poder jugar. Esta decisión fue tomada para alejarlos del mundo de las drogas, el crimen y la delincuencia.

La estadística del colegio marcaba que sólo un 3% de los alumnos consigue ir a la Universidad y que uno de cada tres jóvenes de entre 18 y 34 años tiene altas probabilidades de terminar en la cárcel o muerto. El entrenador Carter, con su notable esfuerzo, consiguió toda una hazaña: que seis de los jugadores del equipo puedan ir finalmente a la universidad luego del partido final ante St Francis en el campeonato estatal.

Desde el punto de vista estrictamente dramático, es una película de alto contraste, en la que el protagonista no tiene fisuras y su dignidad está por encima de todo. La selección de los actores es de lo más destacable, ya que los aspectos físicos y psicológicos de los personajes son plenamente coherentes con el relato. También el estilo del film con historias paralelas, mediante el cual el espectador conoce a los jugadores del equipo, consigue transmitir la dimensión social de los hechos. Lo cotidiano y coloquial se va alternando logrando que el relato mantenga el interés todo el tiempo.

La película critica la pasividad del centro escolar en el que parece que les preocupa más que los jugadores jueguen y los sigan los ojeadores de la Universidad o de la NBA en lugar de que los estudiantes cumplan con el compromiso académico. Por eso también la película es un ejemplo de triunfo para la comunidad en la que todos ganan.

Los dirigidos por Ken Carter fueron un equipo que hizo historia, más que por sus triunfos por el sentido educativo que éste le asignó a la práctica del deporte. Hombre con metas claras y voluntad, logró que sus discípulos jugaran al básquet como campeones y que se comportaran como tales fuera de la cancha, especialmente en los estudios. Es una historia verídica que te hace pensar, llorar, reflexionar y demás cosas. Para los amantes del liderazgo, el papel de Samuel Jackson es ideal. Es de esas películas en las que deseas que haya una segunda parte pero que, lamentablemente, no la tiene.

En la vida real todos contamos con valores y normas que rigen nuestra personalidad, cada uno vivimos la vida como lo decidimos. En este mundo existe la gente buena que se guía por la honestidad, la comprensión y la responsabilidad pero también existen las personas que son todo lo contrario a éstas, la gente mala la que se deja guiar por las apariencias, la que no sabe lo que hace daño y si lo saben no les importa si los demás están sufriendo con esto. La película es recomendable para quienes trabajan con jóvenes o chicos en cualquier cancha y para recordarnos que hay valores que distinguen a los seres humanos del resto de los animales.

Para obtener el éxito hay que esforzarnos, ser disciplinados, puntuales. Una persona que exige no lo hace por fastidiar, sino porque realmente desea personas exitosas y enfocadas en lo que quieren con un proyecto de vida. Como conclusión final, en la vida ser alguien cuesta sacrificio y ese sacrificio se refleja en la medida en que nos coloquemos metas y las alcancemos. Fue una de las mejores películas que he visto, por eso mi puntaje es perfecto, un 10.

Juego de honor (2 : 52′ 39”)

Aquí podrá ver la película completa mientras esté disponible.



Este contenido ha sido publicado originalmente por Fuera de Foco en la siguiente dirección: fueradefoco18.wordpress.com | Autor: Ramiro Ferreyra





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