La presidenta de la República del Perú, Keiko Fujimori, anunció este lunes 12 de octubre de 2026 el retorno de las expulsiones escolares y nuevas medidas para fortalecer la disciplina en los colegios del país. El anuncio se realizó en la institución educativa Felipe Santiago Estenos, ubicada en Chaclacayo, Lima, durante la presentación de los Lineamientos para la Gestión de la Disciplina Escolar, junto con el ministro de Educación, José Antonio Chang. La propuesta contempla sanciones graduales, mayores facultades para docentes y directores, restricciones sobre la presentación personal y medidas contra la violencia escolar, con el propósito de garantizar ambientes seguros para el aprendizaje.
Durante su intervención, la mandataria sostuvo que las agresiones entre estudiantes, los actos de violencia contra profesores y las conductas que amenazan la integridad de niños y adolescentes requieren respuestas firmes de las autoridades educativas. El Gobierno plantea recuperar la autoridad de los docentes y evitar que los estudiantes afectados por comportamientos violentos tengan que abandonar sus instituciones educativas. Fujimori defendió la necesidad de establecer consecuencias claras para quienes incumplan reiteradamente las normas de convivencia y afirmó: “Nuevamente vamos a reinstalar las expulsiones. Los más malcriados no van a estar en las aulas”. La declaración constituye uno de los principales anuncios de la reforma.
Expulsiones escolares y recuperación de la autoridad docente
Los nuevos lineamientos contemplan una clasificación de las faltas escolares en leves, graves y muy graves, con medidas disciplinarias proporcionales a la naturaleza y gravedad de cada conducta. Según lo explicado durante la presentación, los estudiantes podrán recibir inicialmente amonestaciones y sanciones leves destinadas a corregir comportamientos inadecuados. Cuando las infracciones sean graves o persistan pese a las intervenciones educativas, las autoridades podrán adoptar decisiones más estrictas, incluida la separación o expulsión. El planteamiento busca establecer un procedimiento gradual que permita intervenir antes de que los conflictos se agraven y afecten la seguridad o el desarrollo académico de otros alumnos.
La posibilidad de expulsión no implica, según la información oficial, que los estudiantes separados deban quedar excluidos definitivamente del sistema educativo. El Gobierno contempla alternativas para garantizar la continuidad de sus estudios, entre ellas escuelas de reinserción, aulas híbridas, centros comunitarios y acompañamiento psicológico. Estas opciones buscan compatibilizar la protección de la comunidad escolar con el derecho a la educación de quienes hayan cometido infracciones. La aplicación concreta de estos mecanismos dependerá de las disposiciones definitivas y de los procedimientos establecidos para cada situación. La propuesta introduce así una distinción entre separar a un estudiante de determinada institución y privarlo de oportunidades educativas.
Otro componente central de la iniciativa es devolver a profesores y directores herramientas para intervenir frente a los problemas de conducta. Fujimori afirmó que algunos docentes habían quedado limitados para llamar la atención a sus estudiantes y que las nuevas disposiciones permitirán recuperar su capacidad de corregir, orientar y establecer una nota de conducta. La mandataria insistió en que el respeto al maestro debe formar parte de la convivencia escolar y que la autoridad pedagógica necesita respaldo institucional. Los directores también tendrán responsabilidades en la aplicación de las normas, la atención de conflictos y el seguimiento de las medidas disciplinarias adoptadas.

Tolerancia frente al acoso escolar y nuevas reglas de convivencia
La presidenta dedicó parte de su intervención a los casos de intimidación, agresiones físicas, violencia y acoso sexual dentro de las instituciones educativas. El Gobierno anunció una respuesta más estricta frente a las conductas que comprometan la integridad de los estudiantes, especialmente cuando las víctimas terminan retirándose del colegio mientras sus agresores permanecen en él. Fujimori pidió a niños y adolescentes comunicar estas situaciones a sus profesores y directores para activar los procedimientos correspondientes. También señaló que los hechos que constituyan delitos deberán ponerse en conocimiento de las autoridades competentes, incluida la Policía Nacional y el Ministerio Público, conforme a los procedimientos legales aplicables.
La mandataria también defendió reglas más estrictas relacionadas con el aseo, la higiene y la presentación personal de los escolares. Entre las disposiciones anunciadas se encuentran el cabello corto para los estudiantes varones y restricciones al uso de tintes, maquillaje y otros elementos de presentación personal. El ministro José Antonio Chang añadió criterios sobre las uñas pintadas y las dimensiones de las faldas escolares. Estas pautas fueron planteadas especialmente para las instituciones educativas públicas, mientras que los colegios privados conservarían autonomía para establecer determinadas normas internas. Su incorporación definitiva dependerá del proceso de aprobación y de las precisiones normativas correspondientes.
La regulación de los dispositivos electrónicos constituye otro aspecto de las medidas educativas anunciadas. Fujimori señaló que los celulares y otros artículos electrónicos estarán restringidos durante las actividades escolares, salvo autorización del profesor, con la finalidad de evitar distracciones y favorecer el desarrollo de las clases. La disposición forma parte de una política orientada a establecer límites sobre el uso de la tecnología dentro de los colegios. Su aplicación deberá considerar las excepciones autorizadas y las necesidades educativas particulares. El planteamiento también refuerza la responsabilidad de las instituciones y las familias para promover hábitos adecuados de utilización de dispositivos digitales.
Aplicación de las nuevas normas y reformas educativas
El Ministerio de Educación informó que los lineamientos se encuentran en etapa de prepublicación, destinada a recibir observaciones y aportes antes de su aprobación definitiva. Una vez aprobadas las disposiciones, los colegios tendrán un plazo de 30 días para adecuar sus documentos de gestión interna, según explicó el ministro Chang. La implementación involucrará a directores, docentes, familias, unidades de gestión educativa local y direcciones regionales de educación. Este procedimiento permitirá precisar las responsabilidades institucionales, los mecanismos de intervención y los criterios para aplicar sanciones, así como las garantías que deberán observarse durante los procesos disciplinarios.
Al finalizar su discurso, Fujimori vinculó las medidas disciplinarias con una agenda más amplia de transformación educativa. La presidenta anunció proyectos de mejoramiento de infraestructura, construcción de nuevos colegios, capacitación docente y fortalecimiento de la formación de directores. También planteó extender la conectividad satelital a las instituciones educativas del Perú, como parte de los compromisos de su administración. La reforma presentada coloca la disciplina, el respeto a los docentes y la protección de los estudiantes entre sus prioridades, aunque su alcance efectivo dependerá de la aprobación definitiva de los lineamientos, los recursos disponibles y la capacidad de las autoridades para aplicarlos.
Redacción: Web del Maestro CMF