[Mario Schiavelli] El Cerebro tiene Género

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¿Existen diferencias entre el cerebro de un niño y el cerebro de una niña? ¿O es nuestra influencia socio-cultural la que los difiere?
La Neurociencia nos dice que sí: Los niños y las niñas son diferentes. Los cerebros de los niños son más grandes, pero el cerebro de las niñas crece más rápido y sus intereses y estilos de aprendizaje varían.
El ambiente que creamos para nuestros hijos es lo que tiene mayor impacto en la forma en que aprenden y lo que aprenden. Los padres tienen el mayor impacto en la supresión o mejoramiento de la composición genética de sus hijos.

Es cierto que muchos niños logran ser menos sociales que muchas niñas. Eso se debe a que el cerebro de las niñas produce más serotonina y oxitocina, por lo que son más tranquilas, pueden estar sentadas por más tiempo y están más enfocadas hacia las conexiones emocionales. Tienen su corteza cerebral más definida para la función verbal. El hipocampo, donde se establecen la memoria y el lenguaje, se desarrolla más rápidamente y es más grande que en los niños.

Esto influye en el vocabulario, la lectura y la escritura (¡Es verdad que hablan más!). Los niños por su lado, maduran más lentamente y tienen su corteza cerebral definida para las relaciones espaciales. Como resultado, aprenden fácilmente a través del movimiento y la experiencia visual, además que necesitan moverse para sentirse cómodos.

Sin embargo, hay muy poca diferencia entre lo que las niñas y los niños pueden aprender. De hecho, las diferencias son más pronunciadas en los niños pequeños, y a medida que los niños crecen, su entorno familiar y social, sus intereses y sus compañeros tienen mayor influencia sobre sus comportamientos. Después de los 15/18 años, las diferencias entre los niños y las niñas son muy sutiles.

En lo que a la escuela se refiere, los niños y las niñas perciben sus problemas escolares de diferentes maneras. Las niñas tienden a tomar sus problemas y fracasos personalmente, y son mucho más autocríticas. Los niños, por otro lado, ven sus problemas de manera más enfocada y asignan su fracaso a un área particular de estudio, en lugar de generalizar y percibirse a sí mismos como incapaces. Será por eso que las niñas tienden a ir mejor en la escuela que los niños y tienen más probabilidades de permanecer y graduarse.

Entonces, como Educadores, ¿qué podemos hacer para respetar esas diferencias entre niñas y niños sin etiquetarlas?

La escuela debería tener un programa de recreos que incluyeran tiempos de juegos no estructurados.

Las niñas deberían ser estimuladas a jugar con juguetes y actividades que les permitan utilizar sus habilidades espaciales de relación y manipulación.

Los niños deberían tomar pausas de estudio y ser físicamente activos durante ellas.

Ayudar a las niñas a hablar a través de sus senti- mientos sobre el trabajo escolar y los problemas de la escuela.

Debido a que las niñas pueden centrarse en la comunicación, las relaciones y la atención para su aprobación, pueden ser fácilmente atrapadas en una intensa experiencia emocional. A menudo una niña subvertirá sus propios sentimientos, incluyendo sus necesidades, para obtener la aprobación de los demás y ello le puede causar problemas de autoestima.

Involucrar a las niñas en deportes para ayudarlas a construir confianza.

Ayudar a los niños con habilidades de lectura y escritura, incluyendo lectura, escritura, diario, dibujo, creatividad, fantasía, humor, guerra y mitología. Los niños son orientados a la acción, a menudo son com- petitivos e impulsivos tomadores de riesgo, por lo que darles la oportunidad de expresarse creativamente y explorar sus intereses es muy importante. Esto ayuda- rá a conectar sus palabras con sus sentimientos y validar ambos.

Interpretar los diferentes estilos de aprendizaje de niños y niñas para que se pueda crear un ambiente que satisfaga todas las necesidades, enseñando dife- rentes modalidades para el enriquecimiento de todos por igual.

FUENTE: Mario Schiavelli, Enseñar sin Enseñar. Manual para el Nuevo Educador.

Este artículo es propiedad intelectual de Mario Schiavelli, editado en su libro Enseñar sin Enseñar. Manual para el Nuevo Educador, que puede Usted descargar (gracias a la generosidad de su autor) haciendo click en el resaltado con negritas.

Autor: Mario Schiavelli, de nacionalidad Italiana.
Profesor de Idiomas Modernos (Inglés – Italiano – Español – Portugués).
Egresado de las universidades de Siena y Perugia, Italia.
Coach en Neuroeducación y Comunicación Interpersonal – (International Coach Federation -ICF- EEUU).
Fundador y Director de GOTEACH&COACH (UK), un proyecto multilingüe de formación y educación para docentes y alumnos con la finalidad de promover cambios eficientes y eficaces en el ámbito educativo mundial. A tal propósito, organiza, dirige y dicta conferencias, seminarios y talleres sobre Neuroeducación e Inteligencia Conversacional.
Creador de “Proyecto Icarus”, una iniciativa de promoción cultural sin fines de lucro para niños y jóvenes de áreas económicamente desfavorecidas a través de la enseñanza de idiomas y sus culturas para así lograr promover una nueva y más proactiva visión del Mundo.
Autor de “Enseñar Sin Enseñar – Manual para el nuevo Educador.”
Autor de “Conversar Sin Conversar – El poder de las Conversaciones.”
Blog: nocommenteducation.blogspot.com

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