Sr. Director, aquí tienen algunas orientaciones para motivar a sus profesores en tiempos difíciles o de pandemia

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Durante la crisis sanitaria provocada por el coronavirus muchos profesionales lo están dando todo para combatir con la pandemia, especialmente, los sanitarios que combaten en la primera línea. Además, de médicos, enfermeras, miembros de las Fuerzas y Cuerpos del Estado, y otros servicios esenciales, los centros educativos, y en particular, los profesores están haciendo una gran esfuerzo para seguir dando clases a distancia y acompañar a los estudiantes y a sus familias durante el confinamiento, como así hemos ido constatando durante estas semanas en múltiples noticias que hemos venido publicando.

En esta oportunidad queremos compartir con fines únicamente educativos y de formación permanente parte de la publicación hecha en Banco Mundial Blogs en donde Tara Beteille comenta en el artículo Apoyando a los maestros durante la pandemia del COVID-19 (coronavirus)  tres principios que se deben tener en cuenta para apoyar a los maestros en tiempos de pandemia.

La pandemia del coronavirus (COVID-19) ha paralizado la vida en todo el mundo, con casi 178 países informando sobre el cierre de escuelas. Los padres como nosotros tenemos el lujo de saber que nuestros hijos estarán bien –sus escuelas y maestros trabajan horas extras para que nuestros hijos puedan aprender. Esta no es la realidad para muchos padres y sistemas escolares. Si acaso, esta pandemia ha revelado lo privilegiados que son algunos estudiantes, mientras que otros quedan olvidados. También nos ha mostrado lo importantes que son los maestros –y cómo pueden tener éxito, incluso durante una crisis, con la tecnología y el sistema de soporte adecuados.

Si bien muchos sistemas escolares y maestros están tratando de hacer participar a los estudiantes, ellos enfrentan al menos tres cuellos de botella complicados: 1) estrés debido a la incertidumbre económica, preocupación por la seguridad de los seres queridos y ansiedad sobre el futuro; 2) el desafío abrumador de volver a escuelas que muchos estudiantes han abandonado o donde muchos han quedado atrás –con una mayor presión sobre los maestros para garantizar la puesta al día con muy poco apoyo al desarrollo profesional; y 3) poco acceso a las tecnologías o habilidades adecuadas para usarlas (la escuela de mi hijo entrega a todos los maestros y estudiantes ipads con gran cantidad de material de aprendizaje cargado de antemano).

Una nueva nota del Banco Mundial describe tres principios clave para fortalecer la efectividad docente durante e inmediatamente después de la pandemia, así como oportunidades de mejora a largo plazo:

  • Principio 1: Apoyar la resiliencia de los maestros para garantizar la efectividad docente. Los  sistemas escolares deben proteger los empleos de los maestros y sus salarios, de modo que haya una fuerza laborar motivada, lista para que los estudiantes recuperen la velocidad cuando las escuelas reabran. También es importante mejorar la motivación intrínseca de los maestros y reducir los niveles de agotamiento. Intervenciones como la iniciativa inspirada en el trabajo [email protected], Educación para el Bienestar, en México, pueden ayudar a los maestros a cultivar aspectos importantes del bienestar, usando ejercicios simples y aprovechando los hallazgos más recientes en neurociencias, psicología y perspectivas contemplativas tradicionales. A largo plazo, las unidades de orientación especializadas pueden brindar apoyo para garantizar el bienestar de los maestros, tanto en situaciones de emergencia como en otras que no lo son.
  • Principio 2: Apoyar a los maestros a nivel educativo para garantizar la efectividad docente. Los maestros deben estar equipados para evaluar a los estudiantes una vez que vuelvan a la escuela, de modo que puedan identificar qué contenidos y habilidades clave se han perdido y necesitan reconstruirse, así como detectar señales de advertencia sobre posibles casos de deserción escolar. Los maestros también necesitarán apoyo en términos de desarrollo profesional para lograr que la recuperación escolar sea efectiva. A medida que los sistemas escolares se restablezcan, el enfoque debe volver a garantizar que todos los niños de los primeros grados sean competentes, el fundamento para todo aprendizaje posterior. Unas 400 horas de instrucción de alta calidad, correctamente secuenciadas e impartidas con la pedagogía adecuada, pueden ser suficientes para ayudar a maximizar el número de estudiantes que se conviertan en lectores independientes al final del tercer grado. Para esto, los maestros necesitarán apoyo con el fin de lograr el dominio de sus habilidades para ofrecer una enseñanza de alta calidad a los primeros grados.
  • Principio 3: Apoyar a los maestros a nivel tecnológico para garantizar la efectividad docente. Los países y sistemas escolares que han capeado el COVID-19 de manera más exitosa también han garantizado a sus maestros el acceso a la tecnología. Cuando las escuelas cerraron en la República del Kirguistán, por ejemplo, se repartió a los maestros tarjetas SIM gratuitas para que pudieran acceder a material educativo en línea y WhatsApp. Pero no se trata solo de proveer tecnología; los maestros también deben saber cómo usar la tecnología de manera efectiva. En Líbano, el ministerio ha estado capacitando a los maestros para grabar y colgar documentos, y para dar clases virtuales de manera efectiva. No todos los maestros abordarán la tecnología de la misma manera. Ellos necesitarán el apoyo de diversas estrategias. A medida que las escuelas se restablezcan, la tecnología deberá integrarse a los procesos de enseñanza-aprendizaje, así como a las necesidades de rutina, como los sistemas de recursos humanos.

En todas estas tareas será clave un liderazgo escolar sólido. La fase posterior al COVID-19 ofrecerá muchas oportunidades para “reconstruir mejor”, es decir, mejorar la calidad y equidad de los sistemas escolares. Los países necesitarán destinar el financiamiento necesario para lograr estos objetivos –y necesitarán superar las brechas digitales– si quieren una generación de jóvenes floreciente.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Banco Mundial Blogs en la siguiente dirección: blogs.worldbank.org

¿Cómo motivar a los profesores de inicio a fin para que logren llegar a la meta?

“Es como una competencia de running, el corredor tiene su motivación al inicio, está descansado, está preparado. A la mitad de la carrera se va cansando… ”, dice Carolina Cid Pérez, Educadora de Párvulos PUC y Magíster en Gestión y Liderazgo Educativo UDP, quien nos contó cómo los directores pueden motivar a sus docentes en un año escolar que parece una exigente e importante carrera.

1. Un liderazgo colaborativo

Como líder de la comunidad escolar, es indispensable que el director ejerza un liderazgo justo, colaborativo e inclusivo que involucre a todos quienes hacen parte de la comunidad escolar. Además es importante que él/ella valore a cada una de esas personas y les de a entender que son piezas fundamentales para lograr las metas propuestas.

En pocas palabras se trata de trabajar en equipo en función de un mismo objetivo.

Dentro del liderazgo colaborativo (o distribuido) y motivador del director, está la creación de un clima laboral favorable, donde se destaque la confianza, el respeto, la tolerancia y la empatía. Un director debe ser capaz de transmitir dicho clima a sus docentes con el fin de que se sientan seguros, tranquilos y con la confianza necesaria para poder conversar ante un posible problema”, dice Carolina.

2. Metas claras

Para avanzar hacia los objetivos de cada año, es importante que el director tenga las metas clara para comunicarlas al equipo docente. Es fundamental hablar de éstas, analizarlas y replantearlas en equipo cuando sea necesario.

3. Un líder

Un director es mucho más que un jefe, un director es un líder que motiva a sus docentes y les ayuda a recordar la razón por la cual están ahí. Dicho líder es el encargado de que cada uno de los profesores se sienta valorado y entienda la importancia de su misión.

4. La importancia de motivar al inicio del año

Iniciar el año es el punto de partida para hacer bien las cosas. Eso no significa que la idea de motivar a los profesores se deba abandonar a mitad del año, al contrario, el proceso debe continuar. La motivación y el liderazgo debe ser una parte constante en todas las etapas del año, pues justamente así se cumplen las metas. Según Carolina, muchos estudios evidencian la importancia de un buen clima laboral constante para la búsqueda de objetivos y ¿cuáles son esos objetivos?, l aprendizaje de los niños… Y para lograrlo, los docentes nunca deben quedar de lado.

Es como una competencia de running, el corredor tiene su motivación al inicio, está descansado, está preparado. A la mitad de la carrera se va cansando, la respiración se hace cada vez más difícil, deja de sentir sus piernas ya que sus músculos pueden menos, y es justo ahí donde recuerda para qué está compitiendo; es justo ahí donde recuerda toda su preparación para lograr alcanzar la meta. Se olvida de todo su dolor, cansancio y continúa con más fuerza. Exactamente eso pasa con los docentes a mitad de año”, afirma la educadora.

5. Los beneficios

Si un docente recibe la motivación necesaria por parte de su director, los principales beneficiados son los niños. La felicidad y tranquilidad de un profesor se transmite en las salas de clase y por ende a los estudiantes. “Todo aprendizaje es favorable dentro de un clima positivo, por lo tanto el mayor beneficio es tener niños felices aprendiendo a diario; niños curiosos y con hambre de nuevos conocimientos y experiencias de aprendizaje”.

Directores: este año empiecen el año pensando en sus profesores, en todas esas personas que hacen parte de su equipo y que trabajan junto a ustedes para cumplir un mismo objetivo.


Este contenido ha sido publicado originalmente por Elige Educar (Chile) en la siguiente dirección: eligeeducar.cl 





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