¿VIENEN LOS NIÑOS, BIEN CRIADOS, A LA ESCUELA?

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Una de las complicaciones que sutilmente va instalándose en la relación entre padres e hijos es la manipulación. El Blog Mi Cumbre describe la manipulación como “el manejar, maniobrar, utilizar e intervenir, con medios hábiles o maliciosos. […] Es una práctica destinada a distorsionar e influir, en la voluntad de otros, en beneficio propio. Es el uso de la influencia psicológica, en las personas o situaciones…”.

Los hijos desde la cuna, inconscientemente, manipulan a los padres; su objetivo es vencer, es dominar a sus padres sin necesidad de convencerles; en la pre adolescencia y a la adolescencia, empiezan las verdaderas manipulaciones; posteriormente se pueden convertir en abusos y hasta en agresiones, también se hace con el silencio, cuando hay que hablar y con la omisión, cuando hay que hacer y con la desobediencia y con la exclusión; el “acoso y derribo” en que los manipulados se quedan a merced de los manipuladores y de sus abusos; y otras tantas maneras para imponer su gusto o capricho. Al final, los padres, tendrán como fruto lo que han sembrado.

La edición digital de PADRES E HIJOS, nos trae un listado de indicadores de una educación incorrecta de los hijos, de estar proporcionando una malacrianza, y que los profesores debemos conocer, porque también se proyectan en el ambiente escolar esos desajustes del hogar. El detectar a tiempo esos errores ayudará mucho, tanto en el hogar como en la escuela. Este listado es un recurso para el diálogo con los padres de familia e incluso con nuestros estudiantes, y hablar el mismo idioma, con el fin de evitar las sutiles fuentes de manipulación. Compartimos esta publicación con fines exclusivamente educativos – pastorales.

10. señales de alerta para saber si estás malcriando a tu hijo

Muchas veces nos peleamos con nosotras mismas por malcriar a nuestros hijos, pero el enojo dura lo que tarda en irse la vergüenza que nos provocan frente a otras personas. Entender algunas conductas que generan malos hábitos es clave.

Malcriar es un arte que los padres vamos desarrollando a medida que nuestros hijos van ganando batallas que, la mayoría de las veces, comenzamos nosotros mismos y que perdemos frente al cansancio que nos genera pelear contra nuestras decisiones.

Nunca es demasiado tarde para poner freno a malos hábitos. Si te sientes identificado con alguna de estas señales, ¡debes poner cuanto antes manos a la obra!

Estas son algunas de las señales que nos hacen suponer que nuestros hijos están malcriados:

1.  No ayudan en la casa

Finalmente, agotadas de pedirles que junten sus juguetes o lleven su taza al fregadero, terminamos haciéndolo nosotras para no generar más ítems en esta lista.

2. Te avergüenzan en público

Como el berrinche les funciona, no distinguen el ámbito y se empacan en medio de la vía pública cuando les negamos una golosina más en la puerta del kiosco y nos hacen quedar como las malas de la película frente a los transeúntes.

3. Los berrinches son frecuentes

Cualquier negativa de nuestra parte puede generar un berrinche insostenible. Si intentamos calmarlos y entender el por qué de su enojo, incrementan el llanto con patadas y golpes de puño.

4. Tienes que sobornarlo

Para que haga algo que debería hacer por él mismo le prometes una salida o un juguete. Sin embargo, terminas haciendo lo que le pediste, cansada de no lograr tu objetivo.

5. Tienes que rogarle

“Por favor” es una de las frases que más utilizas durante el día y no consigues tu objetivo. Finalmente, te encomiendas a todos los santos para no meterlo en el lavarropas después de pedirle durante dos horas que vaya a bañarse.

6. Intenta controlar a los adultos

Dan órdenes como si fueran los gerentes de la familia y si no consiguen su objetivo hacen un berrinche.

7. Nunca está satisfecho

Pese a que nos desvivimos por darles lo que quieren, nunca es suficiente para ellos. Nos genera culpa y frustración y nos hace preguntarnos si estamos haciendo las cosas bien.

8. Te ignora

No importa qué le pidas, parece que le hablas a una pared y algunas veces dudas si en realidad lo hace a propósito o realmente tiene un problema auditivo.

9. Egoísta 

Sólo piensa en él, en sus deseos, quiere que su mundo gire en torno a sus deseos y es incapaz de compartir.

10.  Necesita ayuda constamente

Te pide ayuda para que le soluciones todo, ¡hasta las cosas más insignificantes!

Un poco en chiste, un poco en serio, esta lista compila las conductas más frecuentes que presentan los chicos -malcriados o no- y son algunas de las cosas en las que tenemos que trabajar como padres para evitar que nuestros hijos se conviertan en pequeños tiranos. Cada uno de estos puntos puede ser trabajado con ellos y sobre todo con nosotras mismas, para generar conductas y reacciones más saludables a cada problemática.

Tomar conciencia de que estas conductas generan malos hábitos es el primer paso para aprender a buscar la forma de resolverlas antes de querer donarlos a la caridad.


Este contenido ha sido publicado originalmente por Padres e Hijos en el siguiente dirección: padresehijos.com.mx | Adaptado por WMCMF



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