Nuestro cerebro tiene el objetivo de mantenernos vivos, no felices

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El psicólogo español, Tomás Navarro, es licenciado en psicología, formador, consultor de empresas y coach. Comenzó su carrera trabajando con niños en un hospital, siempre desde una perspectiva clínica, pero más adelante decidió abandonar ese entorno para dedicarse a los procesos de enseñanza y educación dedicados especialmente a los adultos. De ahí pasó a fundar su propia consultoría orientada al mundo del coaching, buscando la manera de ayudar a sus pacientes a alcanzar la felicidad. Ha impartido numerosas conferencias y seminarios y es un reputado orador, trabajando también como asesor profesional y coaching personal. Cuenta en su carrera con numerosos artículos y ensayos dedicados a su área de trabajo, como Eres más fuerte de lo que crees (2020), Yo soy así (y ya no me importa) (2019) Wabi sabi (2018), Kintsukuro (2017) y Fortaleza emocional (2015).

Gracias a la publicación Aprendemos Juntos 2030 del BBVA y El País (España), BBVA, compartimos con fines únicamente educativos y de formación permanente, partes del diálogo entre la psicóloga Sete Riveros especialista en Recursos Humanos y el profesor Tomás Navarro, quien dice que fue “un niño complicado. […] porque era un niño muy complicado. Era disléxico, disgráfico, discalculia, disonante, disruptivo. Todo lo que era “dis” lo tenía yo”. Ellos conversan sobre temas como importancia de la toma de decisiones; la valoración de las adversidades, cómo podemos reaccionar ante un revés, cómo trabajarlo y cómo convivir con él; “la desesperanza aprendida”; el dolor; la oportunidad; las emociones; la resiliencia; los objetivos y las prioridades; la automotivación; la felicidad; el éxito y temas que podrían ser muy útiles como recursos para conversarlos con nuestros estudiantes, padres de familia y colegas.

En esta publicación compartimos los enlaces del video completo y el momento más destacado, así como partes del diálogo, que recomendamos leer íntegramente en el título que indicamos al final del artículo. Es nuestro propósito que esta publicación sea una invitación a seguir entusiasmados en nuestra formación permanente, conociendo los aportes y la experiencia de especialistas cercanos al mundo educativo. Hacemos presente que las letras en negritas y cursivas son nuestras.

SETE RIVEROS: De hecho, en uno de tus libros tienes un concepto del que yo me enamoré cuando me lo encontré. Tú lo llamas “el arte de curar las heridas emocionales” y está basado en una técnica de cerámica japonesa. No sé si nos puedes contar un poquito más sobre esto.

TOMÁS NAVARRO: “[…] tengo una persona cercana de mi familia que es ceramista, y hemos hecho muchas cosas juntos, con el torno, esmaltando piezas e incluso una técnica japonesa que se llama raku, que es superbonita y que explico la fábula en el libro y luego, por otro lado, en un momento dado, vi ‘kintsukoroi’, ¿y esto qué es? Vi como una pieza, una vasija, un bol reparado, estaba reparado, pero las uniones de las diferentes piezas estaban resaltadas con algo. Digo: “¿Esto qué es?”. Yo lo miré y es una técnica japonesa que consiste en que cuando algo se rompe, se une, pero en vez de tapar con más cerámica la unión, que esto es muy fácil de hacer, la marcan con oro. Y pensé: “Esto me encanta y es muy didáctico”. Porque nuestras cicatrices, conozco a gente que está avergonzada por su cicatriz y bueno, yo tengo muchas cicatrices por todo el cuerpo. […] cada cicatriz me demuestra que he sido más fuerte que lo que pasó, que la adversidad, que el accidente, que el infortunio o lo que fuera. Y no hay que llevarlas con vergüenza. La adversidad forma parte de la vida. A veces […] enseñamos a nuestros hijos, los preparamos como si viviéramos en Disney. Y luego salen a la vida y eso es como ‘The Walking Dead’, más que Disney. ¿Qué pasa? No tengo herramientas, no tengo recursos. Y elementos que son fáciles de gestionar, acaban provocando traumas. […] Pero hay otro factor, que es el factor personalidad. El factor personalidad nos explica por qué algunas personas se crecen ante un reto. [… el psicólogo Watson], que descubrió que había diferentes factores que podían predecir el estilo de gestión de la adversidad, como era si te sentías competente o no, […] Quizás pueda hacer algo para que se decanta hacia bien o hacia mal. Entonces, ‘kintsukoroi’ me pareció un ejemplo perfecto para dar a entender cómo podemos reaccionar ante la adversidad, cómo trabajarla y cómo convivir con ella. […]”.

KINTSUKUROI: NO ESCONDAS TUS CICATRICES (MOMENTO DESTACADO 06´ 24”)

SETE RIVEROS: Cuéntanos qué es el ‘mottainai’ y cómo puede ayudarnos a mejorar en nuestras vidas.

TOMÁS NAVARRO: “[…] ‘Mottainai’ es una palabra en japonés que nació con la Segunda Guerra Mundial y te describe dos sensaciones contrapuestas, que es la pena por perder algo valioso y la alegría porque puedes aprovechar ese recurso valioso, dándole una segunda vida, una segunda oportunidad. […] el ser humano, es la única especie que es capaz de tropezar dos veces con la misma piedra. […] si no asimilas las enseñanzas, y si no eres capaz de transferirla a un entorno parecido, pero no idéntico, porque no siempre se repite igual, no sirve de nada. […] esto va en contraposición de una enseñanza que descubrió Martin Seligman. […] que se llama “la desesperanza aprendida”. […] Es la creencia de que hagas lo que hagas, no va a servir de nada y normalmente es algo que es aprendido. […] “Más vale malo conocido que lo que te puedas encontrar allí”. Y eso es la desesperanza aprendida, esto de “hemos venido aquí a sufrir”, tenemos una serie de esquemas que los integramos y vivimos en consonancia a esos esquemas. Y muchas personas no se permiten el concepto de darse una segunda oportunidad, se castigan, se culpan, se machacan, se flagelan. Entonces, yo les grito siempre ‘mottainai’ enfadado. […]”

SETE RIVEROS: … ¿tú nos puedes explicar qué es lo que causa el dolor, cuáles son las causas del dolor y cómo gestionarlo de la manera más óptima posible?

TOMÁS NAVARRO: “El dolor es consustancial a la vida y, de hecho, nos permite estar vivos. Si no sintiera dolor, me moriría. Y un dolor tan tonto como un dolor de muelas, pequeñísimo. El dolor te dice “aquí hay algo que no funciona bien”. […] eso mismo pasa el día a día con el dolor emocional, de la misma manera, el dolor emocional y el dolor físico su función es mantenernos vivos. […] todas las emociones que tenemos son necesarias, no nos sobra nada.[…] todo lo que sentimos, es necesario. Si algo nos está provocando ansiedad, muy posiblemente sea porque nos está pidiendo una acción. […] yo siempre soy de la opinión de intenta[r] gestionar aquello que no funciona. […] Cualquier emoción tiene un mensaje para nosotros, de hecho, nuestro cuerpo y nuestra mente nos lanza tres tipos de señales, que son las emociones, la motivación y lo que pensamos. Las emociones tristeza, ansiedad, depresión, etc. Y, de hecho, si no atiendes la tristeza, acabará siendo depresión, si no atiendes esos nervios, esa ansiedad acaba siendo un trastorno de ansiedad, […] Pero luego está la motivación. Mucha gente dice: “Esto de inteligencia emocional lo es todo, la educación emocional lo es todo”. La motivación es importante porque nos lanza mensajes. […] La motivación te está diciendo algo también. Y luego finalmente lo que pensamos, la cognición, entonces, claro, si desatendemos cualquiera de estos mensajes, nuestro cuerpo reacciona. Nuestro cerebro tiene el objetivo de mantenernos vivos, no felices, vivos, y continuamente está procesando amenazas y nos está informando como puede, pero como cognitivamente somos muy duchos en engañarnos, entonces dice: “Bueno, vamos a tirar de emociones, a ver si con ansiedad, sin dejarle dormir, haciendo que comas rápido, con el corazón, con las palpitaciones, respirando a ver si se da cuenta de que esto tiene que irse de aquí, que esta situación es aversiva”. Entonces son fantásticas consejeras y no las debemos ignorar”.

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SETE RIVEROS: ... en uno de tus libros, ‘Fortaleza emocional’, describes 19 fortalezas que son las que nos ayudan a trabajar para conseguir la ansiada resiliencia de la que estamos hablando. ¿Cuáles de esas fortalezas destacarías como las ideales para hacer frente a la situación que estamos viviendo en la actualidad? 

TOMÁS NAVARRO: “Mira, una, por ejemplo, es tomar decisiones. Las decisiones que no tomes tú, las tomará otra persona por ti, pero cuesta mucho tomar decisiones si no tienes prioridades. De hecho, el primer paso antes de tomar decisiones es tener prioridades. ¿Qué son las prioridades? Tener unos objetivos. [...] cuando tienes tus objetivos, te puedes equivocar, pero como mínimo, te equivocas con tus cosas, no con las que heredas o con las presiones externas, pues es más fácil tomar decisiones. [...] Entonces, tomar decisiones es una fortaleza emocional que nos va a ayudar. De hecho, ¿qué son las fortalezas emocionales? Son mecanismos de adaptación psicológicos. Tenemos mecanismos de adaptación psicológicos y físicos. [...] Pasa lo mismo a nivel psicológico. Tenemos algunas herramientas y recursos para adaptarnos, como tomar decisiones, una, otra, analizar a las personas, saber si la persona que tengo delante puedo confiar en ella o no, si es un falso positivo o un falso negativo, qué motivación hay detrás, por qué me pide las cosas, por qué viene conmigo, por qué está conmigo. Es una fortaleza emocional que es muy importante. Es crítica, y se puede aprender. De hecho, yo aquí animo a quien toque, al ministro o la ministra de Cultura, Educación, a quien sea, que se decrete por orden ministerial la asignatura de Psicología práctica en el colegio desde primero hasta la Universidad. No Educación emocional, no, Psicología práctica. [...] Nos equivocamos mucho y desestimamos a gente encantadora y vamos con gente que, a lo mejor, nos puede provocar un problema. Damos más crédito a opiniones de personas que creemos que son importantes, aunque la opinión no sea correcta. Entonces, analizar a las personas y la información que sale, ponerla en contexto es básico. ¿Qué más? Automotivarte. [...] la automotivación va muy relacionada con la responsabilidad, la responsabilidad es asumir las consecuencias de tus decisiones y de tus actos, sean cómodas o incómodas. A veces, creemos que todo es maravilloso, los mundos de yupi y polvo de hadas y unicornios. No, no, no. A veces, hay consecuencias incómodas para tener algo que te va a gustar. Entonces, poder automotivarte te permite poner en contexto lo que ocurre y perseverar de manera inteligente, no obstinada, sino inteligente”.

TRES FORTALEZAS PARA TU SALUD EMOCIONAL (MOMENTO DESTACADO 05´ 50”)

SETE RIVEROS: ... hay otro concepto que tú rescatas de la filosofía oriental que es el ‘wabi sabi’ o la capacidad para aceptar que las cosas no siempre son perfectas, que la imperfección existe o que las cosas no salen siempre como uno querría. En este sentido, ¿crees que como sociedad tenemos problemas para aceptar la imperfección?

TOMÁS NAVARRO: “[...] Wabi sabi’ es el arte de aceptar la imperfección. [...] también te dice que todo es un proceso, que queremos las cosas muy rápido. [...] Asumir que todo es un proceso es magnífico, [...] también es saber que convives con personas y que las personas son como son, no como tú quieres que sean. [...] ‘wabi sabi’ también es aceptar que la vida es incontrolable, intentamos tener rutina, estabilidad y seguridad, y cuando esto desaparece, nos sentimos desamparados, tenemos ansiedad y podemos enfermar, cuando en realidad tenemos una percepción capaz de procesar millones de estímulos, para llegar a un nivel de detalle increíble, para poder tomar buenas decisiones, tenemos creatividad para buscar alternativas donde no las hay y un sistema que nos mantiene vivos, que detecta cualquier amenaza. [...] [aunque] no estamos preparados para vivir en la incertidumbre más absoluta. Lo que pasa es que nos enseñan o nos educan a ir tirando. De hecho, yo en esta asignatura de Psicología práctica aplicada, un tema o una unidad temática sería una vida ‘wabi sabi’. [...] No me digas que no estamos preparados para vivir en la incertidumbre más absoluta. Lo que pasa es que nos enseñan o nos educan a ir tirando. De hecho, yo en esta asignatura de Psicología práctica aplicada, un tema o una unidad temática sería una vida ‘wabi sabi’. Hace muchos años, alguien pensó que tenía que crearse un sistema educativo, porque los niños tienen que saber leer, escribir, sumar, multiplicar, geografía, etcétera. Y fue genial. Yo creo que estamos en un momento donde ahora tenemos que asumir que no estamos entrenando a nuestros hijos para una vida, no estamos enseñando tomar decisiones, a saber que todo es perecedero, que las cosas cambian, a aceptarse, el cambio y saber que envejecer no es que te vuelvas peor, sino simplemente es un proceso natural de la vida. La pérdida, las imperfecciones, encontrar la belleza en formas no estandarizadas de belleza, que al final estos son unos directivos de marketing y algunas tendencias, unos cánones de tendencia que dicen: “No, la mujer perfecta es así”.

Entonces estamos en un momento en el que tendríamos que enseñar a nuestros hijos, y revisar el sistema educativo, elementos que ayuden a vivir, saber interpretar las emociones, a las personas, saber pensar correctamente sin distorsiones y saber llevar una vida ‘wabi sabi’ ajuste a las expectativas, saber que la vida está fuera de control, pero no por eso no estamos preparados, sí que estamos preparados para vivirla.

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SETE RIVEROS: ... ¿qué claves puedes darnos a los padres y también a los propios adolescentes para ayudarles a vivir una vida con esta actitud ‘wabi sabi’ que comentas? Sobre todo, para para estos chicos o chicas que se sienten un poco raros, como tú comentabas, también, fuera de lugar. 

TOMÁS NAVARRO: “[...] Tenemos que desvincular nuestra autoestima de nuestra valoración, de nuestros logros, de nuestras comparativas, porque tus rarezas a menudo y después de 20 años de experiencia, suelen ser tus virtudes. [...] Entonces no calléis esas rarezas, porque a menudo suelen ser talentos. [...] el colegio a menudo penaliza, el sistema educativo que tenemos, a menudo penaliza a gente que es creativa, que le gusta ‘linkar’ la información, que son raras. ¿Qué es raro? Pues que, en la campana de Gauss, no está en el centro. A lo mejor está un poco desplazado. ¿Y quién dicta lo que es el centro? Entonces esas sentencias que nos dicen de que eres así, eres asá, vamos a revisarlas, vamos a revisarlas. No te avergüences de cómo eres”.

LA IMPORTANCIA DE SER COMO QUIERES SER (ENTREVISTA COMPLETA  57´ 42”)

SETE RIVEROS: ... en tu último libro, ‘Piensa bonito’, te centras en la parte más cognitiva, en los pensamientos y en él describes ocho errores en los que solemos caer habitualmente y que son los que nos alejan de llevar una vida plena. ¿Puedes contarnos cuáles son? 

TOMÁS NAVARRO: “Somos lo que pensamos y conozco a gente muy inteligente, pero muy inteligente, que no tiene una vida bonita. [...] Tenemos dos tipos de pensamiento, el heurístico y el algorítmico. El heurístico es rápido, es muy rápido, pero hay mayor riesgo de error y el algorítmico es muy lento, contempla todas las opciones, pero consume mucha energía. Entonces, nuestra mente, que lo que quiere es mantenernos vivos y no agotarse, prefiere el rápido siempre. [...] Entonces, pensar rápido aumenta el riesgo de error y no te permite captar matices que te van a ayudar a tomar mejores decisiones. Te desconecta de lo que estás pensando y se te va. Este es uno de los errores más frecuentes. Otro, que pensamos de manera muy superficial, ¿esto qué quiere decir? Pues que cogemos dos o tres atributos y ya me he hecho a la idea de qué va la historia. Es diferente que pensar rápido, porque pensar rápido es con poco tiempo. Pensar con poca profundidad lo que hace es que, por ejemplo, el multitasking, que está muy de moda, no vas a hacer nada bueno haciendo multitasking, o sea, lo extraordinario requiere de gusto por el detalle, y para llegar al detalle has de pensar profundamente en eso. Otro de los errores es que limitamos nuestras alternativas. [...] Entonces, ¿por qué hay alternativas que no las contemplo? [...] Entonces nos limitamos demasiado.Otro error que cometemos es que damos importancia a elementos que son irrelevantes. [...] Otro de los errores es que dictamos sentencias muy absolutistas cuando estamos mal. [...] Entonces esas sentencias absolutistas están detrás de lo que llamo el efecto cuñado, esto es así. Otro de los errores es que confiamos más en lo que creemos que en los datos. [...] Y claro, en realidad la vida es la misma, pero hay un efecto, que se llama el efecto halo, que es la predisposición por elegir aquellos estímulos en consonancia con mi estado emocional. Cuando estoy mal, saco conclusiones en consonancia con el que estoy mal. [...] no significa que seamos imperfectos, sino que podemos aprender a mejorar. Y que aceptarlo no tiene que ser un golpe para la autoestima, sino saber que solo somos humanos, que nos podemos equivocar y que no todo lo que pensamos es cierto ni nos resulta de utilidad”.

La transcripción completa de este diálogo lo puede Usted leer aquí: TRES FORTALEZAS PARA TU SALUD EMOCIONAL

Esta publicación corresponde a SERIE DE VIDEOS: APRENDAMOS JUNTOS, PARA SUMAR POR LA EDUCACIÓN

“Si tú tienes claras tus prioridades, es más fácil decidir qué es irrelevante y qué ignoras y qué atiendes. Si no sabemos cuáles son nuestras prioridades no sabemos qué ignorar y qué atender…”. (26/09/2021)

NOTA DE REDACCIÓN: Las ideas y opiniones expresadas en este diálogo, no son necesariamente las de la Web del Maestro CMF, y no comprometen en modo alguno sus políticas de formación permanente y revalorización de la tarea docente. Sugerimos a nuestros lectores conocer la identidad de su autor, para tener mayores elementos de juicio y la pertinencia que ayude a su reflexión desde su realidad educativa.

REDACCIÓN WEB DEL MAESTRO CMF



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