Estudiante: 8 formas de hacer feliz a tu maestro

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Los alumnos deben saber que el respeto hacia  los profesores y a otros compañeros es importante para que el profesorado pueda realizar su labor de una manera digna y en un ambiente propicio de respeto y estudio en el que se valore su figura. Para una buena convivencia entre los alumnos y los profesores, los alumnos deben de comportarse adecuadamente, obedecer al profesorado y a otros miembros de la comunidad educativa del centro de enseñanza  y realizar otras obras relacionadas con la buena convivencia recogidas en el Reglamento de Régimen Interno o Ideario.

Compartimos con fines educativos – pastorales la publicación del portal educativo Wiky How que en esta oportunidad comparte información que está dirigida especialmente a los a los estudiantes.

Cómo hacer feliz a tu profesor

Hacer feliz a tu profesor puede servir para varios propósitos y requiere que hagas algo a cambio. Esto puede hacer que la escuela sea más fácil, que tu familia esté contenta y orgullosa, y por último que sea más fácil para ti lograr lo que quieres en la vida. Sin embargo, esto también significa que debes dedicar tiempo y esfuerzo para aprender y aplicar cuidadosamente las cosas que se te enseña en clase. Para esto, debes recordar que es importante sonreír de vez en cuando. Además, hay ciertos comportamientos que no te beneficiarán en tu relación con el profesor. ¡Sigue las siguientes pautas para llegar a ser el estudiante que tu profesor quiera realmente tener en clase!

MÉTODO 1: Ir preparado a clase

1. Asiste a clases de forma puntual.

Además de que llegar a tiempo es importante, la primera impresión que debes darle al profesor el primer día de escuela es ¡ser el estudiante que está sentado antes de que inicie la clase! Esto demostrará que eres responsable, respetuoso y puntual. Asegúrate de hacer todo lo necesario para llegar a tiempo el primer día de clase y todos los demás.[1][2] Si necesitas poner el despertador media hora antes para asegurarte de tener suficiente tiempo para prepararte, hazlo. Si debes llevar más libros en tu mochila para no distraerte hablando con tus amigos mientras guardas las cosas en tu casillero, hazlo. Los profesores no ven con buenos ojos cuando interrumpen la clase.

  • Ve al baño entre clases, de esta forma no tendrás que pedir permiso para ir cuando la clase haya empezado.
  • Debes estar en tu asiento con todos tus artículos sobre tu mesa antes de empezar la clase. Calcula y dispón del tiempo que necesites para hacerlo.
2 Lleva todos los materiales necesarios a clase.

Por ejemplo, es posible que debas llevar algunos pinceles y pinturas para la clase de arte, o llevar un transportador a la clase de matemáticas. Sea cual sea el caso, asegúrate de tener todo lo necesario cuando entres al salón de clase. Esto le demuestra a tu profesor que estás tomando la clase seriamente. Por el contrario, si no tienes todo lo que necesitas, darás una impresión menos que excelente y desperdiciarás tiempo al prestar o compartir los materiales con otra persona.

  • Nunca olvides llevar útiles esenciales como lapiceros, lápices y los libros correctos.
  • Utiliza una carpeta de 3 anillos con divisores para cada asignatura y así mantenerlo todo organizado.
  • Si no puedes conseguir algunas necesarias para el curso, habla con tu profesor al respecto después de clase o en otro momento. Él se esforzará para ayudarte.
3. Ten listos tus deberes antes de la clase.

Es esencial entregar las tareas una vez que son hechas. Entregar una tarea pulcra y legible demuestra que te has tomado tu tiempo para hacerla, que has leído el material asignado y que has hecho ejercicios para completar tu trabajo. Esto hace la diferencia entre una “A” y “B-“ o “C” y hará que tu profesor esté contento porque eres responsable, tienes una buena ética de trabajo y te preocupas por tu desempeño escolar.

  • Esto también te permite desempeñarte mejor en la clase y preguntar sobre algo que no te haya quedado claro si sabes del tema con anticipación.
  • Si tienes una mala escritura, entrega las tareas y papeles escritos a computadora en la medida posible. Mientras más fáciles sean tus tareas y trabajos de leer, ¡mejor! Recuerda que tu profesor conoce mucho sobre el tema que dicta, así que te conviene hacer que todo esto sea sencillo.4. Estudia para los exámenes.

Al igual que eres responsable con tus deberes, también debes prepararte bien para los exámenes. Si estudias regularmente para los exámenes lograrás tener casi siempre calificaciones más altas. Y claro que es bueno para ti obtener buenas calificaciones. Cada estudiante tiene diferentes hábitos y métodos de estudio. Averigua cuál de ellos se ajusta mejor a ti y ponlo en práctica.

  • Si no eres parte de un grupo de estudio, considera preguntarle a tus compañeros de clase el formar uno. Un buen grupo de estudio debe tener aproximadamente de 3 a 5 miembros, ya que puede llegar a haber mucho ruido y confusión si hay demasiados.
  • Si tratas de retener demasiada información para los exámenes, tu calificación final será baja. Al bombardear a tu cerebro con información, esta solo se almacenará en tu memoria a corto plazo.
5. Duerme bien la noche anterior.

Una de las razones por que no es efectivo bombardear el cerebro con datos es porque los estudiantes que tratan de memorizar los temas no han dormido lo suficiente la noche anterior al examen. La regla general es que aquellos que tienen entre 5 y 9 años necesitan dormir de 10 a 11 horas al día; y los que tienen de 10 a 18 años de edad, de 8 ½ a 9 ½ horas al día para tener un buen desempeño escolar.[9] Los estudiantes universitarios deben dormir al menos de 7 a 8 horas. Si duermes lo suficiente, tu trabajo tendrá una mejor calidad y usarás tu tiempo con mayor eficiencia. Además, esto evita que te dé sueño en clase, ya que no lograrás impresionar a los profesores si duermes en clase.

  • Es mala idea ir a la cama con la laptop, el Smartphone o la televisión. Algunos estudios muestran que estos objetos no permiten que uno duerma con facilidad.
  • Evita consumir productos que contengan cafeína, como gaseosas, café y chocolate, varias horas antes de ir a dormir. Para que la cafeína deje tu sistema, deben pasar alrededor de 6 horas, lo que a menudo hace que sea difícil conciliar el sueño.
6. Aprende más por tu cuenta.

A menudo, los profesores se sienten emocionados y consideran que están haciendo un buen trabajo cuando un estudiante toma la iniciativa para aprender más por su cuenta sobre los temas que han sido estudiados en clase. Por ejemplo, si encuentras algo genial en Internet acerca de la rana cornuda de Argentina, que tiene relación con un debate en clase sobre anfibios, imprime el artículo y dáselo a tu profesor la próxima clase.

MÉTODO 2: Ganar la aprobación de tu profesor en clase

1. Sé respetuoso dentro y fuera del salón de clases.

Los modales son fundamentales y necesarios si quieres agradarle a tu profesor, así que salúdalo si lo ves en el corredor con un “Buenos días, profesor” o sonríele una vez que entre al salón. Una gran muestra de respeto es escucharlo. Estás allí para aprender y tu profesor está allí para enseñar. Además, asegúrate de tener buenos modales con los demás alumnos, no los interrumpas, no seas sarcástico ni los menosprecies.

  • Decir “por favor”, “gracias” y “lo siento” es una señal de respeto en cualquier momento.
  • Cuando tu profesor esté dictando la clase o te hable directamente a ti, haz contacto visual. Hacerlo demuestra que estás escuchando, que te interesa la clase y que estás comprometido con el curso.
  • Si lo haces, es un cumplido para tu profesor.
2. Sigue las direcciones.

En la escuela, las direcciones son reglas o instrucciones relativas a cómo hacer algo. De cualquier forma, debes seguirlas. Hacerlo le demuestra a tu profesor que no solo lo estás escuchando, sino que también le tienes respeto a él o a las reglas de su clase. Es común que una de estas reglas sea el levantar la mano cuando tengas una pregunta, cuando quieras hacer un comentario o si necesitas salir del salón para, por ejemplo, ir al baño. Deberás escuchar y seguir direcciones en varios momentos de tu vida, y la escuela no es diferente.

3. Presta atención a lo que se hace en clase.

Un profesor no sueña con tener un aula con niños correteando por los alrededores o una sala de lectura llena de estudiante ocupados con sus Smartphones. En vez de eso, un profesor imagina tener una clase tranquila en la que todo el mundo esté atento a la lección. Esto es lo que un profesor quiere ver, además de que los alumnos tengan un buen comportamiento en clase. Tu profesor se dará cuenta cuando lo hagas y lo apreciará.

  • Sé consciente de tu lenguaje corporal. Siéntate derecho. Esto demuestra que estás interesado e inmerso en la clase. Los profesores consideran una falta de respeto el estar inclinado con la cabeza sobre una mano.
  • Asegúrate de tomar buenos apuntes, lo que también demuestra que prestas atención, te enfocas en lo que es importante y no te distraes. Los apuntes también son un registro escrito de lo que tu profesor dice en clase y te ayudarán a hacer bien las tareas y exámenes.
  • Si realmente tienes problemas para concentrarte en la clase, habla con tu profesor y padres.
4. Participa en clase.

Una de las formas más eficaces para ganarse el cariño del profesor es ser parte de las discusiones en clase, hacer preguntas y responder cortésmente a las nuevas ideas y hechos que se señalen. En la vida, la gente te da una reacción positiva si muestras interés en lo que le gusta o hace, ya sea haciéndolo también o conversándolo. Lo mismo ocurre con los profesores. Además, debes participar de forma efectiva y respetuosa cuando estén en grupo.

  • No seas arrogante ni trates de tomar el control cuando trabajes en grupo. Sin embargo, tampoco seas el que no aporta casi nada para hacer la tarea o proyecto. Sé un miembro activo.
  • Si bien es cierto que participar en las discusiones y hacer preguntas en clase es alentador, ten cuidado de no exagerar. Asegúrate de que los demás estudiantes tengan suficiente tiempo para participar y preguntar también.
5. Esfuérzate por tener un buen desempeño.

El mayor agradecimiento que le puedes dar a tu profesor, y la forma más segura de hacer que sea feliz y enorgullecerlo, es siendo un alumno sobresaliente. Muchos profesores enseñan porque quieren tener un impacto positivo en los alumnos y el mundo. Ellos quieren ver que la pasión, creatividad y conocimiento crezcan. Ellos quieren saber que han cambiado la vida de sus alumnos, así que demuéstrale que ha tenido un impacto positivo en ti al hacer trabajos de alta calidad, limpios, legibles, que se vea que has sido cuidadoso al armarlos y, por supuesto, siempre entregarlos a tiempo.

  • Asegúrate de ser constante. No será suficiente que te desempeñas bien solo las primeras semanas de clases para dar buena primera impresión. Si esto ocurre, tu profesor pensará que no puedes manejar la clase.
  • Si dedicas tiempo y esfuerzo para lograr tener un buen desempeño en clase, cosecharás los frutos del alta estima que te tendrá tu profesor.
  • Si debes hacer varios trabajos en clase y es posible para ti sentarte donde quieras, elige un asiento que esté lejos de esos amigos que hablan demasiado. Esto te permitirá concentrarte y trabajar duro, lo que a tu profesor le gustará ver.

MÉTODO 3: Evitar comportamientos que pueden molestar al profesor

1. Deja de lado los aparatos electrónicos.

En la actualidad, por ejemplo, los estudiantes en los Estados Unidos llevan cada vez más celulares, tablets y laptops a la escuela. Los profesores, en respuesta, se frustran cada vez más cuando los estudiantes envían mensajes o juegan en sus dispositivos en clase y a escondidas, o cuando ven que la página de Facebook está abierta en lugar de la página web del tema que se está dictando. Por lo tanto, mientras estés en clase, guarda cualquier dispositivo electrónico que tengas o solo úsalo para propósitos de la clase. Es una falta de respeto y una molestia para el profesor usar los dispositivos para otras actividades.

  • Si necesitas tener tu celular a mano debido a una situación especial, habla con tu profesor al respecto. Pregúntale si puedes tenerlo en modo vibrador durante la clase.
  • Si bien es cierto que algunas clases utilizan actualmente los celulares para hacer ejercicios y tareas, deja el tuyo en tu casillero o en casa si crees que es posible que lo saques innecesariamente en clase.
2. No hagas payasadas.

Es posible que a otros estudiantes les gusten tus payasadas y chistes hilarantes, pero tu profesor no reaccionará de la misma forma, no solo porque son desagradables, sino también porque distraen a los demás en clase. Evita hablar cuando no sea tu turno ni tampoco hagas chistes a expensas de los demás, incluyendo a tu profesor. Guarda estas bromas y los juegos de manos para después de clase.

3. No intimides a los demás estudiantes ni al profesor.

El bullying se ha convertido en un problema serio en las escuelas, en donde organizaciones y grupos se han formado para combatirlo. Las escuelas han implementado políticas estrictas contra el bullying y los profesores han tomado clases para aprender a manejar mejor este problema. Si quieres agradarle a tu profesor, definitivamente no seas el bully. No interrumpas ni discutas con otros estudiantes de forma intimidante. No les grites ni les coloques sobrenombres, sobre todo si usas malas palabras. No les amenaces verbalmente, por escrito o con tu lenguaje corporal.

  • No intimides a tus profesores. Ellos son los que están a cargo, ¡no tú!
  • Recuerda que el bullying no solo impacta de forma negativa tu relación con el profesor, sino que también te puede llevar a la expulsión de la escuela, o algo aún peor.
4. Evita hablar innecesariamente.

A la mayoría de los profesores no les gusta que un alumno hable o susurre (rara vez silenciosamente como se piensa) mientras la clase se está dictando, o mientras los demás están trabajando en una tarea o dando un examen. Además, si te levantas de tu asiento para tajar un lápiz o ir a beber agua, no debes quedarte a conversar con tus amigos cuando pases por su lado, así sea solo por unos segundos. Cuando trabajes en grupo, limítate a conversar del proyecto en cuestión, no de los últimos chismes ni de las mejores y peores jugadas de un partido de fútbol. Esto es una falta de respeto y una distracción.

  • Tampoco pases notas en clase. Si lo haces, es posible que termines llamando a tu amigo del otro de la sala con un grito mientras que tu profesor intenta enseñarles, por ejemplo, cómo simplificar la raíz cuadrada en Álgebra. Es demasiado obvio para todos si lo haces.
5. No duermas en clase.

Los profesores se vuelven locos cada vez que ven a los estudiantes dormir en clase o cada vez que los ven recostarse sobre sus brazos en la mesa una vez que las luces se apagan para ver un video. Si lo haces, le estarás enviando un claro mensaje a tu profesor: “El tema que está enseñando no es interesante ni importante para mí, y tampoco me interesa demasiado seguir las reglas”. Seguro que este no es el mensaje que quieres enviarle a tu profesor si quieres hacerlo feliz. Además, es raro, o algo aún peor, cuando tienes que estar despierto.

  • Si estás abrumado, te sientes constantemente cansado en clase y simplemente no puedes permanecer despierto, habla con tu profesor al respecto. Es probable que no estés durmiendo lo suficiente y que necesites reajustar tu horario.
6. No le mientas a tu profesor.

Decir “Creí que era para la próxima semana” (cuando te han recordado en varias ocasiones cuál era el plazo de entrega) o decir “Estuve muy enfermo anoche y no pude terminar la tarea” (sin saber que tu profesor también estuvo en el cine la noche anterior) es poner excusas, es decir mentiras que nunca, jamás, deberías decirle a tu profesor. Mentir es una de las cosas que más le molesta a un profesor. Además, una vez que la verdad salga a flote, olvídate de la condescendencia para no entregar la tarea a tiempo cuando algo realmente suceda.
La mejor opción es no estar en una situación así en primer lugar.

Sin embargo, si lo estás, lo mejor que puedes hacer es decir la verdad. Tu profesor no estará contento de saber que le mentiste sobre no haber cumplido con la tarea por completo, pero te respetará por admitirlo.


Consejos

  • Come y bebe antes o después de clases. Además de distraer, es molesto escuchar los ruidos que hace uno al comer. No es malo beber en clase en caso de estar permitido, pero evita eructar ruidosamente después.
  • No hagas garabatos en vez de apuntes. Es fácil ponerse a dibujar y olvidar rápidamente lo que se supone que debes tomar notas. Luego de poco tiempo, la mitad de tu hoja estará llena, pero no con lo que se dicta en clase. Y, por supuesto, los profesores saben cuándo esto ocurre: por un lado, no miras al frente; y por el otro, tu mano y lápiz se mueven constantemente, incluso cuando el profesor no está hablando.
  • No seas un chupamedias. Puedes ser un excelente estudiante sin llegar a ser un chupamedias, el último de los cuales puede molestar a muchos profesores. Si sigues los pasos de este artículo lograrás que tu comportamiento hable por sí solo.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Wiky How en la siguiente dirección: romereports.com



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