Nazareth Castellanos: La respiración induce orden, coordinación, sincronización en nuestro cerebro

Respirar bien no es secundario: influye en memoria, atención y emociones; por eso educar el cuerpo es educar el cerebro.

La profesora Nazareth Castellanos (Madrid, 1977) es Licenciada en Física Teórica y obtuvo el Doctorado en Medicina en la Universidad Autónoma de Madrid. Es máster en Matemáticas, Neurociencia y Neurocirugía. Ha trabajado en universidades españolas y europeas como el King ´s College de Londres o el instituto Max Planck de Alemania. Es considerada como una pionera en el estudio de la neurociencia de la meditación y la relación entre el cerebro y el resto del cuerpo. Es la directora de investigación del laboratorio Nirakara y cátedra extraordinaria de Mindfulness y ciencias cognitivas de la Universidad complutense de Madrid.

Su investigación se ha centrado en la implementación de métodos matemáticos para la estimación de las redes cerebrales y su reorganización en pacientes con daño cerebral y enfermedad de Alzheimer. Ha estudiado cómo los mecanismos biológicos influyen la regulación emocional y subyacen a la práctica de la meditación y el estilo de vida.

Afirma la profesora Castellanos que no se puede entender el comportamiento humano sin comprender la influencia que el corazón, la respiración o el intestino – entre otros – tienen sobre el cerebro: “existe un hilo invisible que nos une a otras personas, ahora mismo lo que está sucediendo en mi cuerpo también depende de lo que está sucediendo en los cuerpos de las personas que yo tengo alrededor” y “cómo podemos impactar sobre los demás y la responsabilidad social que tenemos».

Gracias a la publicación Aprendemos Juntos 2030 del BBVA (España), compartimos con fines únicamente educativos y de formación permanente, partes del diálogo entre Nazareth Castellanos y un público variado, por un poco más de una hora, y con temas que quizá sea de su interés: el cerebro y la integración con el movimiento del cuerpo para adquirir conocimientos, el déficit cognitivo, Técnicas de respiración, Respiración, Cuerpo, Mente, Corazón, Sentir,, entre otros puntos que pueden ser de interés para nuestra formación que hoy nos pide conocer un poco más de estos temas del alma y el cuerpo, tanto nosotros como a nuestros estudiantes.

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Como en otras ocasiones, les recordamos que no respondemos a cuestionamientos o dudas por la conferenciante, por lo que les recomendamos buscar sus enlaces personales de comunicación. En esta publicación solo les compartimos los enlaces del video completo y el momento más destacado, así como partes del diálogo, que recomendamos leer íntegramente en el título de la BBVA, que indicamos al final del artículo. Es nuestro propósito que esta publicación sea una invitación a seguir entusiasmados en nuestra formación permanente, conocer los aportes y la experiencia de especialistas cercanos al mundo educativo, como Nazareth Castellanos. Hacemos presente que las letras en negritas y cursivas son nuestras, y los corchetes indican partes de la fuente no compartidas.

Si el cerebro es una orquesta, la respiración es su director (Momento destacado 07´ 00”)

Mujer 1. A mí me encantaría que nos contaras, de este último siglo XXI, que es tan prolífico en un montón de estudios, de investigaciones, cuál para ti es absolutamente fascinante.

Nazareth Castellanos: “[…] Después de muchos años dedicada al cerebro y el cerebro, el cerebro es el órgano más importante y […] de ese diálogo que hay entre el corazón y el cerebro. ¿Por qué? Entre otras cosas, a mí me gusta mucho estudiar la historia de la medicina, la historia de nuestro pensamiento, porque yo creo que es importantísimo que sepamos por dónde hemos ido pasando. Y a lo largo de la historia ha habido culturas que han sido cerebrocentristas y ha habido culturas que han sido cardiocentristas, […] no hablamos de uno o de otro, sino que hablamos de la comunicación entre ellos. […] ese matrimonio entre el corazón y el cerebro. Lo que nosotros hicimos en el laboratorio hace tiempo fue medir los campos eléctricos del cerebro. […] cada vez que el corazón late… el cerebro le responde. Eso se llama la respuesta neuronal evocada por el corazón. Pero fijaos, «respuesta neuronal evocada por el corazón». […] Por tanto, ya no era solo el procesamiento de la información que hace el cerebro ni el estímulo que manda el corazón, sino que uno mande información y el otro, el cerebro, le responda. […] Cuando nosotros hicimos los experimentos, lo que queríamos ver era qué pasaba con las personas que tenían algún tipo de déficit cognitivo. […] era al final ver que no es uno u otro, sino el afinar la relación, afinar, equilibrar la relación entre el corazón y el cerebro. […] Cuando nosotros hicimos los experimentos, lo que queríamos ver era qué pasaba con las personas que tenían algún tipo de déficit cognitivo. Estudiamos a personas que tenían deterioro cognitivo leve, que es una de las primeras fases en la enfermedad de Alzheimer. Y lo que vimos en ese caso es que, después de muchos años estudiando solo el cerebro para comprender esa enfermedad, se aportó un granito de arena en el estudio de esas enfermedades neurodegenerativas al ver que la comunicación entre el corazón y el cerebro se debilitaba y por tanto la persona perdía, en esa interrupción entre el corazón y el cerebro, la idea de quién soy yo, sobre todo esa memoria autobiográfica.”

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Paola:  … ¿qué sucede en nuestro cerebro con las cosas que no vemos, por ejemplo, con lo que nos imaginamos?

Nazareth Castellanos: “[…] ahora que tenemos un gran problema de salud mental, […] nos preocupa qué es lo que imaginamos, qué es lo que estamos constantemente recreando o anticipando como un hipotético futuro. Y esa es la imaginación que potencialmente nos podría hacer daño. Hay una imaginación, que se ha estudiado mucho, de cosas que no van a ser probables. […] Se conocían muchos mecanismos cerebrales de la imaginación, la imaginación probable, la imaginación improbable. Pero lo que se vio es que un poco lo que marca la diferencia en que tú te creas algo que puede suceder o no era la respuesta del cerebro al latido cardíaco. ¿Por qué? Porque ese latido tan rítmico está metiendo mi cerebro en otro régimen. […] […] como ansiedad y como estrés, nuestro pensamiento imaginativo suele orbitar frente a esos posibles problemas, situaciones que sí que pueden ocurrir. Y entonces, ahí, otra vez lo explicamos con el corazón. Porque el corazón y el cerebro, cuando se comunican entre sí, lo que hacen es dotar a la percepción de una visión muy subjetiva. […].Porque el corazón aporta esa perspectiva autobiográfica. […] el corazón y el cerebro crean mi representación interna de la realidad, que puede ser muy autorreferencial. […] Cuando meditamos, disminuye la relación entre el corazón y el cerebro. Las zonas del cerebro que disminuyen su respuesta al corazón están asociadas con una desidentificación de mi propia identidad.

Es decir, bajamos un poquito ese yo que está muchas veces excesivamente en el centro. Por eso, otra de las formas que nosotros tenemos de cuidar un poquito esa identidad y modelarla es, por ejemplo, haciendo ejercicio físico, algo que involucre cambios en mi dinámica cardíaca. Así que recuperamos lo que han dicho tantas tradiciones del corazón, de la moral, de la perspectiva del alma, que se expresaban en esos términos. Cuidar al corazón es cuidarnos a nosotros mismos. Los egipcios, que eran una cultura cardiocentrista… Se encontró una vez un sarcófago en el que ponía: «Puse el corazón en ti para que recordases lo que habías olvidado».

Elena: … Yo siempre he pensado que el cerebro funciona como un ordenador, pero por lo que nos estás comentando me da la sensación de que no es así, ¿verdad?

Nazareth Castellanos: Bueno, absolutamente no. Yo creo que hubo un momento en el que fue necesario comparar el cerebro con un ordenador y hablar de las teorías computacionales, pero también creo que ha hecho mucho daño. […] «El cuerpo es una máquina, es la máquina más perfecta», decía Descartes y llega a decir Harvey igual. Hablamos de mecanismos, los mecanismos corporales. Casi entendíamos al cuerpo como un reloj, como un reloj suizo, donde esto funciona como una máquina perfecta. Dentro de esos mecanismos suponemos muchas veces un reduccionismo. […] Las cosas empiezan a ser mucho más difíciles de lo que nosotros pensábamos. […] Cuando empiezo a trabajar en la neurociencia, de la mano de un médico y de un físico, el físico y yo, en cierto sentido, nos sorprendimos de que las cosas eran un poquito más sencillas cuando tenías que estudiar el cerebro que cuando veníamos de las partículas […] Las cosas se nos complican. Para mí por eso era importante esa portada de «Nature», porque por primera vez decíamos: «Cuidado, cuidado, esto es mucho más complejo». Y yo creo que desde esa humildad es cuando podemos empezar a desarrollar teorías que tengan la riqueza que en mi opinión merece el estudio del cerebro.”

Los secretos de la comunicación entre el cerebro y el corazón. (Entrevista completa 01h 15´ 34”)

Mujer 2:… ¿De qué manera se sincronizan nuestros corazones cuando estamos con las personas que nos importan realmente, con las que convivimos, con las que queremos, a fin de cuentas?

Nazareth Castellanos: “[…] No solo nos estamos comunicando aquí con la palabra, se están comunicando nuestros cuerpos y lo hacen con un lenguaje que no es perceptible a nuestros oídos. Ahora empezamos a medirlo y entonces empezamos a sacar pistas de ello. Se están comunicando, se están sincronizando los cerebros, se están sincronizando nuestros sistemas endocrinos, es decir, las hormonas, y sobre todo el corazón.  […] No todo lo puedes explicar, no todo se ve debajo de un microscopio. Hay algo que es la conexión entre las personas, que no sabes por qué… Con alguien te sientes conectado y con otro no. […] la que más se ha estudiado es la sincronización entre los corazones de mamá y los hijos […], por ejemplo, cuando estamos estresados, el corazón del niño ya no se sincronizaba tanto con el de mamá, y entonces no siente a mamá, aunque mamá esté pegada. […] La comunicación no depende de distancia, sino de atención. […] Es decir, cuando yo recibo a alguien que me está contando sus cosas, de repente mi cuerpo se transforma en el otro y me duele porque me duele lo que le pasa al otro, porque lo he incorporado y casi como que yo he desaparecido. […] El concepto de límite significa tener paz interior dentro de tus fronteras. Yo te comprendo, pero no dejo de ser yo.”

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César: … ¿pueden dos personas vivir una misma situación y aun así recordarla completamente distinta?

Nazareth Castellanos: “Absolutamente, absolutamente. Y afortunadamente también. Pero fíjate en que esos estudios donde empezamos a reconocer ese carácter subjetivo de la memoria son muy recientes. Como decíamos antes, veníamos de una visión casi computacional donde una cosa había sucedido y dentro de diez años la recuerdo y la recuerdo tal y como sucedió en aquel momento. Ahora bien, dentro de cuando está sucediendo algo, hay un episodio, cada uno se queda con una parte de la historia. […] Nunca hemos tenido exactamente la misma madre o el mismo padre. Las relaciones entre cada uno de ellos… Aunque tengamos varios hijos y los queramos absolutamente con la misma intensidad, no somos la misma persona con unos y con otros. Y esto es un poco también en general.  […]  Aunque nos parezca que los hermanos y los padres somos uno, eso sucede también. Luego hay otra parte que a mí me encanta, que viene muy bien a raíz de lo de la familia, y es que ahora se empieza a estudiar la influencia que tienen las memorias transgeneracionales. Esto primero se ha estudiado con animales y ahora se empieza a estudiar en seres humanos. […] Y hay otra cosa, que últimamente también indagaba sobre ello, porque estábamos haciendo un estudio de salud mental, hicimos un congreso. […]  Somos psicologías a la deriva completamente. La probabilidad de que yo haga daño a alguien por algo que yo podría haber evitado con una terapia es uno. […] El conocernos, el hablar de los problemas, del cómo somos… Es decir, que la familia también sea una escuela, como dice el poeta. Aunque seamos los peores alumnos en esta escuela que es la vida, pues al menos ir a la escuela.”

Mujer 5: Dice que la cara es el reflejo del alma. ¿Qué verdad hay en esto?

Nazareth Castellanos: “[…] se apoya esa idea de que la cara es ese espejo del alma. […] Ya se ha publicado un estudio hace muy poco que muestra que nuestro cerebro tiene en cuenta lo que pasa en nuestro cuerpo, pero no ya por partes, el pie, la cara, la mano, sino que hay tres zonas en esa corteza somatosensorial que dan cuenta de mi cuerpo como un todo. Es el modelo integrado somatosensorial, es decir, cómo está mi mano, pero en relación a cómo está mi pierna. Mi cuerpo como un todo, es decir, la postura en sí. […los estudios invitan a] que a lo largo del día seamos mucho más conscientes de cómo está nuestro cuerpo, dirigir nuestra mirada a una consciencia corporal mucho más a menudo. ¿Para qué? Para intentar cambiar rumbos. A lo largo del día, yo observo y estaré así muy probablemente. Intentar corregirlo. Estaré así. Intentar pacificarlo. Es decir, que sea mi cuerpo lo que exprese esa alma y que mi cuerpo permita también dar forma a esa alma.”

Patricia: …¿qué te imaginas tú en la educación en un futuro ideal o cómo sería para introducirlo dentro del sistema educativo?

Nazareth Castellanos: “Pues mira, has dicho una palabra que yo creo que a veces tendríamos que dejar de utilizar, que es «utopía». Hay un filósofo que yo admiro mucho, que es Josep María Esquirol, que nos habla, hablando, por ejemplo, de la educación, nos habla de las «migajas de utopía», «migajas utópicas». ¿Por qué no nos quedamos con ciertas migajas de esa utopía que nos parece tan lejana? Dentro de esas migajas que podemos incluir en el sistema educativo, a mí me gustaría un sistema educativo que fuese mucho más corporal. Si yo me tuviera que quedar con una práctica que introducir en toda la sociedad, y no solo en los niños, sería bailar. Bailar, aunque bailemos mal. No se trata de ser bailarines. ¿Qué pasaría si, por ejemplo, en una empresa, tuviéramos la posibilidad de bailar todos los días un ratito? ¿Qué pasaría si los niños entrasen a clase ya moviéndose y con un ritmo alegre? Si habéis bailado, yo creo que todos tenemos la experiencia de que cuando sales de la clase estás mucho más alegre. Por ejemplo, cuando nosotros realizamos movimientos iguales ante un grupo de personas que estamos bailando a la vez y estamos repitiendo los mismos movimientos, se produce una sincronización de corazones. ¿Cuál es el objetivo muchas veces del baile, que lo hemos tenido en todas las culturas? No solo es moverse, no solo es ese momento de alegría, sino que favorece mucho la comunicación. Yo creo que algo que como sociedad tenemos que aprender, aparte de a fomentar los mecanismos de comunicación, sería a fomentar la comunidad, a estar más en contacto, y para mí el baile sin duda sería el ideal. [—]”.

El mensaje central de Nazareth Castellanos es profundamente educativo:

  • Cuidar el cuerpo es cuidar la mente.
  • Cuidar el corazón es cuidar la identidad.
  • Educar es ayudar a integrar cerebro, cuerpo y relación con los otros.

Este enfoque invita a una educación más humana, consciente y completa, donde aprender es un acto corporal, emocional y comunitario.

La transcripción completa de este diálogo y los videos, que sugerimos leer y visualizar, lo encontrará en este enlace: Si el cerebro es una orquesta, la respiración es su director

Esta publicación corresponde a SERIE DE VIDEOS: APRENDAMOS JUNTOS, PARA SUMAR POR LA EDUCACIÓN

“Tener a la humanidad sentada y agachada [frente a las pantallas] resulta muy peligroso. Estamos criando generaciones de personas muy aisladas.» (ETHIC, 30/12/2024)

NOTA DE REDACCIÓN: Las ideas y opiniones expresadas en este diálogo no comprometen en modo alguno las políticas de formación permanente y revalorización de la tarea docente de la Web del Maestro CMF. El título corresponde a un pensamiento de Nazareth Castellanos. Sugerimos a nuestros lectores conocer la identidad de la profesora, para tener mayores elementos de juicio y su pertinencia, de manera tal que ayude a su reflexión desde su realidad educativa.

Redacción | Web del Maestro CMF


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