En un artículo publicado en El País por Manel Perelló, abordó una cuestión crítica para el sistema educativo: la urgencia de profesionalizar la dirección escolar. El texto analiza los hallazgos del último informe de la UNESCO 2024/2025, titulado Liderazgo en la educación: liderar para aprender, y advierte que cerca del 40% de las familias de la enseñanza pública matriculan a sus hijos en centros donde nadie quiere asumir formalmente la responsabilidad de la dirección.
El liderazgo escolar como factor decisivo
El informe de la UNESCO es contundente: “las buenas escuelas necesitan buenos directores”. No se trata de una frase retórica. Las evidencias internacionales muestran que los directores eficaces influyen directamente en:
- El rendimiento del alumnado.
- La motivación y desarrollo profesional del profesorado.
- El clima escolar y la convivencia.
- La seguridad y la inclusión educativa.
En septiembre pasado, Anna d’Addio, responsable de investigación temática del informe, presentó estas conclusiones en un acto organizado por LID Barcelona (Centre de Lideratge Educatiu), con Anna Jolonch como anfitriona. Su mensaje fue claro: es urgente invertir recursos suficientes para consolidar una dirección verdaderamente profesional.
¿Qué significa profesionalizar la dirección?
Según d’Addio, profesionalizar no implica simplemente que un docente veterano asuma la dirección al final de su carrera. Implica reconocerla como:
- Una profesión específica, con competencias claramente definidas.
- Un proceso de selección abierto, transparente y competitivo.
- Una estructura salarial diferenciada y clara.
- Formación especializada previa al acceso al cargo.
- Acompañamiento, mentoría y formación continua.
Es decir, liderazgo con estándares, no improvisación administrativa.
España: un modelo frágil y poco atractivo
El contraste con otros países europeos es evidente. Mientras en la mayoría de los sistemas educativos europeos existe una plaza formal de director en cada centro y varios candidatos compiten por el puesto, en España:
- En muchas comunidades autónomas solo hay candidatos en el 50% de los centros.
- Solo en Baleares, Comunidad Valenciana y Euskadi la cifra ronda el 80%.
- No existe una plaza específica de director en cada centro; un docente asume esa función.
- Cerca del 40% de las familias matriculan a sus hijos en centros donde nadie quiere asumir la dirección.
Las administraciones autonómicas realizan convocatorias anuales para cubrir vacantes, pero no desarrollan campañas activas de reclutamiento ni estrategias sistemáticas para atraer talento. El proceso es pasivo y, en muchos casos, la responsabilidad recae sobre docentes que aceptan el cargo bajo presión.
Advertencias ya conocidas
El informe español de Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes basado en TALIS 2018 ya recomendaba:
- Preparar la renovación generacional del liderazgo escolar.
- Diseñar campañas eficaces para atraer hombres y mujeres al liderazgo educativo.
Sin embargo, según el análisis publicado, estas recomendaciones no se han traducido en reformas estructurales.
El Congreso Nacional de Dirección Escolar
En octubre se celebró en Madrid el I Congreso Nacional de la Dirección Escolar, organizado por FEDEIP y FEDADi junto al Ministerio de Educación. Participaron aproximadamente 190 directores y directoras. Las federaciones se comprometieron a trasladar propuestas alineadas con las recomendaciones de la UNESCO para acercar el modelo español a los estándares europeos de dirección profesional.
No obstante, el artículo señala una resistencia política sostenida. Aunque los partidos reconocen en privado la necesidad de reforma, la presión sindical ha frenado cambios profundos bajo el argumento de que una dirección profesional podría “privatizar” la gestión educativa.
El desafío estructural
El liderazgo escolar no es un asunto administrativo menor. Es un componente estratégico del sistema educativo. Sin dirección profesional:
- Se debilita la gestión pedagógica.
- Aumenta la sobrecarga y el aislamiento del director.
- Se deteriora la estabilidad institucional.
- Se envía un mensaje de desvalorización del liderazgo educativo.
Si el sistema educativo aspira a ser seguro, inclusivo y eficaz, debe asumir que la dirección no puede seguir siendo una función secundaria ni provisional.
Una decisión política pendiente
El informe de la UNESCO no es una opinión aislada, sino el resultado de un análisis internacional comparado. Las conclusiones son claras: los sistemas que invierten en liderazgo profesional obtienen mejores resultados.
La cuestión ya no es diagnóstica, sino política. Profesionalizar la dirección implica reconocer que el liderazgo escolar es un eje estructural del aprendizaje y del desarrollo social. Mientras no se adopten medidas activas para atraer, formar y retener a líderes competentes, seguirá existiendo un número significativo de centros donde nadie quiera asumir la responsabilidad de dirigir.
Y una escuela sin liderazgo claro difícilmente puede aspirar a la excelencia educativa.
Redacción | Web del Maestro CMF
Sí, es correcto. Pero CÓMO conseguir buenos Directores para la escuela pública? En el caso de Perú, los Directores de escuelas públicas no tienen liderazgo profesional en la casi totalidad, por lo que a lo mucho sólo administran el Statu quo educativo, y no tienen capacidad de gestionar progreso pedagógico porque generalmente en las evaluaciones de ascensos en la carrera profesional no se exige APORTES INNOVADORES O CREATIVOS EN LA MEJORA DE LA EDUCACIÓN EN GENERAL O EXPERIENCIAS RELEVANTES EN SU ESPECIALIDAD. En resumen, carecen de méritos competentes para el cargo de Director, por eso no exigen ni orientan ni dirigen el progreso de ALTA CALIDAD EDUCATIVA EN LAS INVESTIGACIONES A SU CARGO
Buenas, eso es verdad que hsy buenos profesionales en la docencia; pero que no les gusta la politica partidista, pprefieren la docencia y no ser titeres drl gobierno.