VALOREMOS PÚBLICAMENTE EL TRABAJO DOCENTE

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Antoine De Saint-Exupéry afirma que la vocación es el nacimiento de un árbol y no hallazgo de una fórmula, poéticamente nos dice que no es fácil tener clara la vocación, como ese llamado interior, esa Inclinación o interés que se siente en el interior para dedicarse a una determinada forma de vida o un determinado trabajo.

El profesor Paulo Freire afirmó, respecto a la vocación docente, que la experiencia pedagógica despierta, estimula y desarrolla “el gusto de querer bien y el gusto de la alegría sin la cual la práctica educativa pierde el sentido. Es esta fuerza misteriosa, a veces llamada vocación, la que explica la casi devoción con que la gran mayoría del magisterio sigue en él, a pesar de la inmoralidad de los salarios. Y no sólo sigue, sino cumple, como puede, su deber. Amorosamente, agrego”.

La profesora argentina Florencia Cabana, con otras palabras, afirma que “si hay algo que todos los que conocen docentes pueden asegurar es que la docencia despierta pasiones: un día amor y, al siguiente, odio. Un día es la tarea más gratificante del ser humano y al día siguiente es la más decepcionante. Sin duda esto se debe a que la docencia se vive y no se ejerce. ¿Es un trabajo? Sí. ¿Es una vocación? Sí, si la entendemos como pasión por lo que hacemos, por saber qué es lo mejor que podemos hacer y qué es lo que me dignifica y plenifica como persona”. El sociólogo Emilio Tenti Fanfani sostiene que “la docencia debería convertirse hacia una actividad profesional altamente calificada y al mismo tiempo vocacional. Pero con la vocación entendida básicamente como compromiso moral con el bienestar y la felicidad de las nuevas generaciones”.

La tarea del docente fue entendida como un “apostolado” que requería una entrega altruista y desinteresada, pero hoy este concepto parece que cambió, y se habla con mayor insistencia que para ser profesor es necesario tener vocación, y que la vocación docente (entusiasmo, confianza y servicio) debe estar desde el inicio la formación de los futuros maestros de un país. Pero, ¿Se realiza un sondeo previo para ingresar a la formación inicial docente? ¿Son suficientes las evaluaciones de conocimientos, especialidad y entrevista? ¿Se tiene en cuenta la convicción y predisposición interior a realizar misión de maestro? ¿Se prioriza la formación vocacional igual que la académica? ¿El perfil del nuevo docente, que egresa hoy, responderá al fortalecimiento y expansión del sistema educativo?

La doctora en Educación (U. Saint Louis, USA), Beatrice Ávalos Davidson, de nacionalidad chilena, en una entrevista que le hizo la UNESCO de Santiago de Chile, responde a algunos de los interrogantes que nos hemos planteado. Compartimos (tres de las cuatro preguntas y respuestas) con fines únicamente educativos – pastorales, esperando que sea un buen camino de reflexión sobre los buenos profesores, el diagnóstico de la calidad educativa, desarrollo profesional docente, la necesidad de educadores o formadores de profesores competentes, la revalorización de la tarea docente y la motivación, para servir como maestros.

MUCHOS ESTUDIOS CONCLUYEN QUE LOS BUENOS DOCENTES SON LA CLAVE PARA UNA EDUCACIÓN DE CALIDAD ¿QUÉ ESFUERZOS CONCRETOS DEBE REALIZAR UN PAÍS PARA AVANZAR EN ESTE TEMA TAN IMPORTANTE?

BEATRICE ÁVALOS

Lo primero que debe hacer un país es contar con algún diagnóstico sobre la calidad de sus profesores, utilizando indicadores básicos como los niveles de titulación de los profesores en ejercicio y las áreas en que se carece de suficientes profesores preparados. También contribuye a este diagnóstico los datos que entregan los estudios (por ejemplo, los que acompañan la aplicación de pruebas nacionales e internacionales) e investigaciones que muestren la relación entre profesores, el aprendizaje de sus alumnos y otros logros de nivel educativo. Este diagnóstico servirá para calibrar el tipo de actividades de desarrollo profesional que se debiera ofrecer a los profesores en ejercicio. También servirá de indicación sobre la calidad de la formación inicial docente ofrecida.

Disponer de buenos profesores supone ofrecerles condiciones de trabajo adecuadas. Los países deben avanzar en establecer estas condiciones expresadas en: (a) salarios adecuados en línea con lo ganan profesionales de similar nivel de formación; (b) número apropiado de alumnos por curso y de cursos atendidos por semana, preferentemente en línea con lo que son los promedios internacionales (por ejemplo, de la OCDE), y (c) oportunidades de ascenso en una carrera docente bien articulada basada en evaluación del desempeño validada por los propios docentes.

Los buenos docentes amplían sus conocimientos y mejoran sus prácticas cuando los ambientes escolares en que trabajan son desafiantes para ellos y les ofrecen oportunidades de colaborar y aprender unos de otros. Por tanto, las políticas deben estar dirigidas a mejorar la calidad de las escuelas, contar con buenos directores que sean líderes pedagógicos y no sólo buenos administradores, y a favorecer la institucionalización del desarrollo profesional docente en los contextos escolares o en centros cercanos a ellos. Todos estos constituyen aspectos claves para mejorar el desempeño de los docentes y su satisfacción con el ejercicio profesional.

¿QUÉ ASPECTOS EN LA FORMACIÓN INICIAL DOCENTE SON CLAVE PARA QUE LOS ESTUDIANTES DE PEDAGOGÍA SE TRANSFORMEN EN MAESTROS QUE HAGAN LA DIFERENCIA?

BEATRICE ÁVALOS

El conjunto bien organizado de los principales componentes de la formación inicial docente es el que produce buenos profesores y profesoras. Se necesita contar con buenos candidatos para las instituciones formadoras de docentes que demuestren interés por la docencia y que cuenten con las habilidades básicas necesarias para seguir estudios superiores. Si no es posible lograrlo, la formación docente debe compensar las falencias iniciales mediante actividades de nivelación.

Dependiendo del nivel para el que se prepara y las exigencias del sistema educativo, la formación docente debe proporcionar una buena formación en los contenidos disciplinares correspondientes. Esto no necesariamente se expresa en programas de estudio recargados de información, sino en la atención a los conceptos claves de cada área curricular que debe comprender el o la futura profesora y también en los instrumentos necesarios para encontrar información cuando ello sea necesario.

La formación docente debe articular adecuadamente el estudio de contenidos con los modos relevantes de su enseñanza (didáctica o pedagogía del contenido) y esto en conjunción cercana con oportunidades de práctica en contextos de aula reales o simulados. Finalmente, las experiencias concretas de práctica docente deben ir siempre acompañadas de adecuada y frecuente retroalimentación y ser expresadas en forma reflexiva por los futuros profesores mediante el uso de documentación de experiencias (portafolios, por ejemplo). Una buena formación docente requiere a su vez de educadores o formadores de profesores competentes tanto en el área de su especialización como en el conocimiento y experiencia práctica en centros educacionales o escuelas.

PARA CERRAR LA BRECHA EDUCATIVA AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE NECESITA URGENTEMENTE DE BUENOS MAESTROS QUE ESTÉN MOTIVADOS ¿CUÁN LEJOS ESTAMOS DE TENER DOCENTES CON UNA FORMACIÓN ACORDE A QUIENES OFRECERLES UNA CARRERA ATRACTIVA?

BEATRICE ÁVALOS

[…] El tema no es tener primero docentes motivados y luego ofrecerles una carrera atractiva, sino que al contrario comenzar por campañas de valorización del trabajo docente acompañado de mejoras en las condiciones de trabajo y una carrera docente atractiva, para atraer buenos candidatos.

En todos los países hay jóvenes que desearían asumir la profesión docente, pero no lo hacen por las condiciones de trabajo. Los que terminan eligiéndola, tengan o no vocación pedagógica, tienden a hacerlo porque les ofrece una oportunidad de estudios superiores y constituirse en los primeros de su familia en acceder a ellos. Desde esta perspectiva aceptan en principio que el trabajo será en condiciones difíciles. Sin embargo, si queremos profesores motivados, no les exijamos ser héroes o mártires. Valoremos públicamente el trabajo docente, mejoremos con la gradualidad que sea necesaria sus condiciones de trabajo y formémoslos mejor que la mejor forma posible”.

Sugerimos leer la publicación completa (los resaltados son nuestros) en: 1, 2, 3, 4 PREGUNTAS PARA: BEATRICE ÁVALOS.


REDACCIÓN WEB DEL MAESTRO CMF



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