La educación de calidad no se define solo por el dominio del contenido, sino por la capacidad del docente para hacer comprensible, humano y significativo aquello que enseña. Un ejemplo reciente de ello es el video compartido por Majidah Bukhari, profesora de medicina que se volvió viral tras explicar una endoscopia mientras se la practicaba a sí misma frente a sus alumnos.
El gesto, lejos de buscar espectacularidad, responde a una intención pedagógica clara. En su propia cuenta de YouTube, donde ella misma publicó el video, la docente explica que la endoscopia es un procedimiento diagnóstico rutinario utilizado para examinar el tracto digestivo y detectar anomalías como úlceras, tumores o inflamación. A pesar de su carácter habitual en la práctica médica, reconoce que muchas personas sienten ansiedad o temor ante la idea de someterse a este examen.
Desde su rol como profesional de la salud y como docente, Bukhari sostiene que informar no siempre es suficiente. Para que el conocimiento sea verdaderamente comprendido, es necesario generar confianza, reducir miedos y mostrar el procedimiento con honestidad y claridad. Al realizarse una endoscopia digestiva alta a sí misma mientras la explicaba, buscó desmitificar el proceso, demostrar que es seguro y ayudar tanto a sus estudiantes como a futuros pacientes a comprenderlo sin prejuicios ni alarmismo.
Este acto encarna una de las características centrales de los buenos profesores: enseñar con el ejemplo. En lugar de limitarse a una explicación teórica o a un video externo, la docente convirtió la clase en una experiencia directa, concreta y profundamente humana. Sus alumnos no solo aprendieron cómo se realiza una endoscopia, sino también cómo un médico puede comunicar con empatía, responsabilidad y compromiso con la salud del paciente.
El impacto educativo de esta decisión es significativo. Para los estudiantes de medicina, observar a su profesora asumir el rol de paciente y profesional al mismo tiempo refuerza aprendizajes clave: la importancia de la comunicación clínica, el manejo de la ansiedad del paciente, la ética del cuidado y la necesidad de comprender el procedimiento desde ambos lados del acto médico. La enseñanza deja de ser distante y se convierte en vivencial.
Además, el mensaje que acompaña el video amplía el sentido de la acción. En el contexto del Día Internacional de la Mujer, la profesora destaca la importancia de priorizar la salud, asumir un rol activo en el propio cuidado médico y reconocer la fortaleza y resiliencia necesarias para derribar barreras, tanto en la vida profesional como personal. La enseñanza, en este caso, trasciende el contenido disciplinar y se conecta con valores fundamentales.
Este episodio recuerda que los grandes aprendizajes no siempre nacen de métodos complejos, sino de docentes capaces de involucrarse, de asumir riesgos pedagógicos y de poner el cuerpo —literal y simbólicamente— al servicio del aprendizaje. Cuando el profesor cree en lo que enseña y lo demuestra con coherencia, la clase se transforma y el conocimiento permanece.
En tiempos en que muchas aulas luchan contra el desinterés y la desconexión, gestos como el de Majidah Bukhari muestran que la pasión por enseñar, el compromiso ético y la creatividad pedagógica siguen siendo herramientas poderosas. No se trata de imitar la acción, sino de comprender el principio que la sostiene: enseñar no es solo transmitir información, sino hacer que otros comprendan, confíen y aprendan de verdad.
Redacción | Web del Maestro CMF






