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María Lourdes González: Las generaciones digitales crean personas “estúpidas y potencialmente frustradas”.

Me preocupan esas generaciones digitales tan poco nutridas y preparadas para resistir los embates del mundo. Estamos creando generaciones estúpidas y potencialmente frustradas.

Según informa Canarias Ahora, en un trabajo firmado por Jorge Morales con información de EFE, una de las principales conclusiones del XIX Congreso anual de la Red Europea de Investigación Internacional y Multidisciplinar sobre los retos y usos de las tecnologías de la comunicación y la información (EUTIC), celebrado en Tenerife, advierte sobre los profundos efectos sociales, educativos y humanos de las llamadas generaciones digitales.

La reflexión central fue expuesta por María Lourdes González, catedrática de Historia del Pensamiento Pedagógico de la Universidad de La Laguna y presidenta del comité organizador del encuentro. En su análisis, González sostuvo que el modelo cultural y tecnológico actual está contribuyendo a la formación de personas “estúpidas y potencialmente frustradas”, no como una descalificación individual, sino como consecuencia de un sistema que prioriza la inmediatez, la distracción constante y la gratificación instantánea.

El modelo digital y el desaprendizaje de la vida real

Durante una entrevista concedida a EFE, la académica explicó que las generaciones del “botón, el clic y lo inmediato” crecen en un entorno donde la vida se asemeja a un “parque temático permanente”, en el que todo debe ser entretenido y satisfactorio al instante. Este contexto, señaló, provoca un profundo desaprendizaje de la vida real, aquella que implica esfuerzo, frustración, dolor, resistencia y capacidad de afrontar problemas.

González alertó de que esta falta de preparación emocional y cognitiva deja a los jóvenes con escasas herramientas para enfrentar los embates del mundo real, generando una combinación peligrosa de fragilidad personal, frustración vital e incapacidad para establecer vínculos sólidos con su entorno.

Salud mental, aislamiento y fragmentación social

La catedrática subrayó que su crítica no se dirige a los jóvenes, sino al modelo que está detrás del aumento de los problemas de salud mental, las soledades no deseadas y la insatisfacción generalizada. En su opinión, la brecha entre el mundo virtual idealizado y la realidad cotidiana genera una profunda frustración que deriva en una fragmentación de la mente y del espíritu.

Esta fragmentación, advirtió, dificulta la conexión humana auténtica y va más allá de fenómenos como el ciberacoso o el bullying. Se trata de una incapacidad creciente, especialmente en mentes en formación, para desarrollarse de manera sana y relacionarse con personas reales, de carne y hueso.

Deshumanización y pérdida de comunidad

El análisis presentado en el congreso de EUTIC también extendió su preocupación a la pérdida del sentido de comunidad, de lo público y de la cohesión social. Según González, este proceso debilita los sistemas democráticos y alimenta una deshumanización progresiva, enmarcada en una era tecnocientífica dominada por lo efímero, lo instantáneo y lo superficial.

La académica describió a los individuos actuales como “seres pantállicos”, simultáneamente consumidores y productores de contenidos, pero cada vez más desconectados de una conciencia real de lo que acontece. En este escenario, sostuvo, no se vive el mundo, sino que se observa desde una platea, lo que provoca una pérdida profunda de identidad, tanto individual como colectiva.

Tecnología, ética y educación

González llamó a detenerse y reflexionar sobre las trampas que se esconden tras las redes sociales, la inteligencia artificial y el big data, sin caer en posturas simplistas. Planteó una pregunta central: si los avances tecnológicos no están orientados a mejorar la vida humana, proteger el planeta, evitar conflictos o combatir el hambre y la miseria, resulta legítimo cuestionar sus verdaderos objetivos.

Advirtió también sobre el peligro de delegar decisiones en algoritmos que “no tienen ética” y reconoció que, en el ámbito educativo, herramientas como ChatGPT obligan a replantear profundamente los modelos de enseñanza, aprendizaje y evaluación. Ante este escenario, no descartó el retorno a prácticas tradicionales como los exámenes orales, que exigen comprensión real y pensamiento crítico.

Un cambio posible, pero incierto

Para la catedrática, el riesgo mayor es ofrecer a generaciones fascinadas por la comodidad y la cibercultura dispositivos que lo resuelven todo, anulando el esfuerzo intelectual y el juicio crítico. Esto, advirtió, puede generalizar la ignorancia y la apatía intelectual.

María Lourdes González recordó que la historia siempre ha atravesado revoluciones cualitativas, pero que los cambios reales solo ocurren cuando se produce una toma de conciencia colectiva. Aunque considera que el cambio es posible, también lo ve improbable en el corto plazo, especialmente para las generaciones actuales.

El congreso de EUTIC concluyó con un llamado a insistir, resistir y recomenzar, asumiendo la incertidumbre del mundo contemporáneo como punto de partida para reconstruir una sociedad más humana, crítica y consciente.

Redacción | Web del Maestro CMF | Fuente: Canarias Ahora

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