Nos permitimos publicar, para quienes crean que les puede ser de interés en su tarea educativa, el video del encuentro digital del Papa León XIV con unos 15,000 jóvenes en el Lucas Oil Stadium de Indianápolis (Indiana, USA) y compartir el videomensaje que el Papa León XIV grabado para los participantes en el Congreso organizado por Colegio Nuestra Señora del Buen Consejo (Madrid, España), y que han denominado: «Sin identidad no hay educación» (22/11/2025).
Esta publicación, que ojalá tengamos tiempo de visualizar y leer, espera sea una fuente de actualización valiosa para los que consideramos que nuestra riqueza vocacional está en escuchar, dialogar y tomar lo que consideramos importantes, según nuestro propio criterio. Deseamos actualizar el llamado que la Iglesia Católica hizo hace sesenta años: “El Santo Concilio exhorta encarecidamente a los mismos jóvenes a que, conscientes del valor de la función educadora, estén preparados para abrazarla con generosidad, sobre todo en las regiones en que la educación de la juventud está en peligro por falta de maestros: El Santo Concilio exhorta encarecidamente a los mismos jóvenes a que, conscientes del valor de la función educadora, estén preparados para abrazarla con generosidad, sobre todo en las regiones en que la educación de la juventud está en peligro por falta de maestros.” ¡Cuánta responsabilidad tenemos de animar a los jóvenes para descubrir si tienen la vocación docente!
Primer encuentro digital del papa León XIV con los jóvenes estadounidenses
Conferencia Nacional de Jóvenes Católicos (National Catholic Youth Conference, NCYC) [Lucas Oil Stadium de Indianápolis (Indiana, Estados Unidos), 20-22/11/2025]
VIDEO
(59´55”)
(Video de YouTube y Propiedad intelectual de Vatican News, compartido sin motivos comerciales, por razones únicamente educativas y de formación permanente).
Sabemos que no todos los que están cumpliendo una tarea educativa en las escuelas del mundo, consideran el documento Gravissimum educationis, como un referente educativo, que los elogia y les recuerda su tarea educativa como un riquísimo patrimonio doctrinal, espiritual y pastoral, reservando para ellos. El Concilio ha dedicado importantes acápites sobre la naturaleza, dignidad, espiritualidad, misión y responsabilidad de los fieles laicos que están desempeñado la función de educar en las escuelas y están realizando la hermosa y trascendente vocación de ayudar a los padres en el cumplimiento de su deber, y en nombre de la comunidad humana, desempeñan la tarea de profesores (cf GE 5).
Video mensaje del Santo Padre: «Sin identidad no hay educación»
VIDEO
(08´25”)
(Video de YouTube y Propiedad intelectual de Vatican News, compartido sin motivos comerciales, por razones únicamente educativas y de formación permanente)
La vocación educativa de los laicos católicos, “requiere dotes especiales de alma y de corazón, una preparación diligentísima y una facilidad constante para renovarse y adaptarse” y son conscientes que se realizan profesionalmente como educadores en los centros educativos confesionalmente católicos o concertados, y seguramente conocen que el documento del Concilio Vaticano II, está muy unido a otros que les sirven como guía y brújula para su tarea docente, como la Escuela Católica (19/03/77), y La Escuela Católica en los Umbrales del Tercer Milenio de Sagrada Congregación para la Educación Católica y la Exhortación Apostólica Christifideles Laici (30/12/88) el Sumo Pontífice Juan Pablo II que nos orienta sobre vocación y misión de los laicos en la Iglesia.
Permítanos sugerirle la actualización de estas orientaciones y que, si no los han leído, ojalá sea esta una oportunidad para aprovechar los adelantos tecnológicos digitales y puedan consolidar su realización personal y profesional, y valorar su riqueza orientativa, como lo dice el Papa León XIV tomando palabras del Concilio: “los invito a releer con atención, apreciando su actualidad y su visión de futuro, a pesar de los muchos años transcurridos. De hecho, se ha instado a la Iglesia a «ocuparse de toda la vida del hombre, incluso de la terrenal, en cuanto relacionada con la vocación sobrenatural; por lo tanto, tiene una tarea específica en lo que respecta al progreso y al desarrollo de la educación».”
El resumen del mensaje -sin agotar su total riqueza- que necesita ser reflexionada a nivel personal y en cada familia y comunidad educativa, lo ponemos su consideración en estos ocho puntos:
- Reconocimiento a los educadores: Gratitud por su compromiso en contextos educativos complejos, marcados por digitalización y diversidad cultural.
- Centralidad de la identidad cristiana: La educación cristiana debe tener a Cristo como guía, dando sentido, método y propósito al proceso educativo.
- Integración de fe y razón: La educación auténtica combina conocimiento, ética, espiritualidad y desarrollo del carácter.
- Importancia de la comunidad educativa: Colaboración entre escuela, familia, parroquia y territorio para acompañar al alumno en su aprendizaje y fe.
- Función materna de la Iglesia: La Iglesia guía, educa y protege, extendiendo su misión a creyentes y personas de buena voluntad.
- Educación como parte de la misión de la Iglesia: No es solo filantrópica; forma parte esencial de su identidad y vocación.
- Valor de la historia y el legado: Aprender del pasado y de documentos como Gravissimum educationis para orientar la educación hacia el futuro.
- Llamado a la esperanza y al compromiso: Motivación para que los educadores continúen su labor con pasión y visión renovada.
El llamado de esta publicación y estos dos videos -salvo mejor parecer- es para los profesores católicos y aquellos que buena voluntad que se sientan de acuerdo con encontrar (juntos) las nuevas rutas que nos exige el Siglo XXI, pues “vivimos en un entorno educativo complejo, fragmentado y digitalizado. Precisamente por eso es sabio detenerse y recuperar la mirada sobre la «cosmología de la paideia cristiana»: una visión que, a lo largo de los siglos, supo renovarse e inspirar positivamente todas las poliédricas facetas de la educación. Desde sus orígenes, el Evangelio ha generado «constelaciones educativas»: experiencias humildes y fuertes a la vez, capaces de leer los tiempos, de custodiar la unidad entre la fe y la razón, entre el pensamiento y la vida, entre el conocimiento y la justicia. Han sido, en la tormenta, un ancla de salvación; y en la bonanza, una vela desplegada. Un faro en la noche para guiar la navegación.”
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Hacemos nuestra la convicción que la educación cristiana es integral: espiritual, intelectual, afectiva, social, integral y corporal, teniendo la dignidad de la persona en el centro; y junto a ello la importancia de la formación exigente y responsable del educador que incluye preparación pedagógica, científica, cultural y espiritual, asistencia emocional, de salud integral, y una remuneración digna y suficiente dado su trascendental aporte a la sociedad y su desarrollo.
La digitalización y la IA deben servir a la persona, no sustituirla; la creatividad pastoral y didáctica es clave. Debemos encontrar nuevos y mejores rutas pedagógicas de innovación, discernimiento y ética que perfeccionen las inteligencias técnicas, emocionales, sociales, espirituales y ecológicas.
Lectura recomendada:
Los educadores que trabajamos en las escuelas católicas, hagámoslo con humildad, sencillez y mucha sabiduría, pues debemos buscar ser “coreógrafos de la esperanza”: educar con amor, creatividad y visión integral, custodiar el corazón, levantar la mirada, mantener la palabra de la vida y formar en fraternidad, verdad y esperanza.La constelación educativa católica debe orientar y transformar la sociedad, acompañando a toda la humanidad en cada etapa de su desarrollo.
“Las constelaciones educativas católicas son una imagen inspiradora de cómo la tradición y el futuro pueden entrelazarse sin contradicciones: una tradición viva que se extiende hacia nuevas formas de presencia y servicio. Las constelaciones no se reducen a concatenaciones neutras y aplanadas de las diferentes experiencias.” (Papa León XIV)
Redacción | Web del Maestro CMF






