HIMNO DE AGRADECIMIENTO A MAESTROS Y MAESTRAS

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El maestro José María Toro, formador, conferenciante y todo un referente en la educación emocional y creatividad, nos comparte sus “latidos de entrega a la Vida y, más específicamente, a la tarea más noble y de más alta responsabilidad: EDUCAR”, y dedica un himno de gratitud a la tarea docente del maestro.

Pero ¿quién es maestro?, Paulo Coelho en El Alquimista, narra un episodio, en el cual el místico sufí Hassan, estando por morir fue interrogado por uno de sus discípulos:

“Maestro ¿quién fue tu maestro?

Hassan hizo una pausa y prosiguió:

[…] mi tercer maestro fue un niño. Caminaba en dirección a la mezquita, con una vela en la mano. Yo le pregunté: “¿Tú mismo encendiste esta vela?”, y me respondió que sí. Como me preocupa que los niños jueguen con fuego, insistí: “Chico, hubo un momento en que esta vela estuvo apagada. ¿Podrías decirme de dónde vino la llama que la ilumina?”.

El niño rio, apagó la vela y me preguntó a su vez: “Y usted, ¿me puede decir a dónde fue la luz que estaba aquí?”.

En ese momento me di cuenta de lo estúpido que había sido. ¿Quién enciende la llama de la sabiduría? ¿A dónde va ella? Comprendí que, al igual que aquella vela, el hombre carga en ciertos momentos en su corazón el fuego sagrado, pero nunca sabe dónde fue encendido. A partir de ahí, comencé a comulgar con todo lo que me rodeaba: nubes, árboles, ríos y bosques, hombres y mujeres. Tuve miles de maestros durante toda la vida. Siempre que necesité respuestas, las encontré en los lugares más sencillos. Seguí las señales y viví en constante contacto con todo y con todos” (cf VIU, El Comercio, Lima, Perú).

“Hay una persona que cada día hace de madre, padre, mentor, confesor, médico… es el maestro de tus hijos, que enseña a un mar de alumnos a relacionarse correctamente para poder ser ellos mismos. A veces con un simple juego, a veces con toda su experiencia. No sólo a encontrar la respuesta sino a hacerse preguntas. Cuanto más les enseñan, más quieren saber.

Un maestro ve las posibilidades de cada alumno incluso antes que él mismo. Alimentan cada alumno para que cambien el mundo. Estirando el hilo de una idea para despertar la curiosidad.

Cuando los alumnos caen, ellos están ahí para ayudarlos.

Enseñan a cambiar, a colaborar para construir lo que solos nunca podrían. Únete con las otras madres y padres para dar las gracias. Un pequeño regalo entre todos y una frase de agradecimiento en una felicitación. ¡Gracias maestros!” (Autor: José María Toro).

El texto original de esta publicación, está en “una puerta que se abre para adentrarnos en el reconocimiento de lo que nuestro Corazón ha sabido siempre”, y que invitamos visitar: LA SABIDURÍA DEL CO-RAZÓN.


REDACCIÓN WEB DEL MAESTRO CMF



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