Pilar Serrano Burgos: no sé por qué le seguimos dando mucho peso a la lectoescritura y nos olvidamos por completo de otras muchas cosas que se nos piden

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Por Pilar Serrano Burgos. Tutora de grupo de 3 años del CEIP Teresa Berganza de Boadilla del Monte (Madrid). Finalista Mejor Docente de España 2020 por Educación Infantil.
Cada año vemos cómo el curso de 3° de Infantil se convierte en una carrera porque los niños aprendan a leer y escribir. “Tienen que pasar a 1° de Primaria haciéndolo”, dicen algunos, “si no irán arrastrándolo siempre”, añaden otros.Cuánto daño hacen este tipo de comentarios.
Entiendo que los padres puedan hacerlos porque ellos no son maestros. Pero es sangrante escuchar decir cosas así a maestros y más si son de Infantil. Porque demuestran un desconocimiento absoluto sobre la que es su etapa educativa.

Y en nombre de esto se hacen auténticas barbaridades que creo que todos deberíamos tener claras y pararlas. Tener a niños entrenando grafías de las letras sin ninguna significatividad desde los 3 años, hacerles escribir sin levantar el lápiz del papel en 5 años para hacer la letra en minúscula ligada, o borrar hasta la saciedad las letras del papel porque son demasiado grandes. Y así olvidan que la función del lenguaje es la Comunicación.

Para empezar, la Educación Infantil ni siquiera es una etapa educativa obligatoria en nuestro país, por lo que podría entrar en 1° de Primaria un alumno que viene de estar en su casa sin haber cogido un lápiz en su vida.

Para continuar, la ley dice que leer y escribir es un objetivo de 2° de Primaria. Pero creo que la controversia nace con uno de los objetivos que hay en el Real Decreto que establece las enseñanzas mínimas del segundo ciclo de Educación Infantil: “Iniciarse en la lectoescritura“, que cada uno lo interpreta a su manera.

Algunos entienden que los niños tienen que salir leyendo y escribiendo en pauta y con letra ligada, “para que les cueste menos en Primaria”, dicen. Esto además se vende mucho en algunos centros educativos: “Aquí los niños salen de Infantil leyendo y escribiendo”. Yo cuando lo oigo pienso: “Pues pobrecitos niños porque será a costa de perderse un montón de cosas más”.

Otros lo entendemos cómo que los niños tienen que descubrir el lenguaje como algo útil (comunicación), bueno (es beneficioso) y bonito (poder expresarnos y entender lo que nos rodea es hermoso). Y con ese sentimiento, que quieran acercarse a su conocimiento. Si les generas la curiosidad ellos solos lo convertirán en necesidad.

Curiosamente este mismo decreto nos dice cosas como por ejemplo: “Acercamiento a la literatura y dramatización de textos literarios”. Pero eso no parece preocuparle a nadie. Hay aulas en las que a los niños no se les lee y jamás han hecho una dramatización.

Entonces: ¿falla el Sistema? Pues no. Si somos honestos y hablando de este caso en concreto (esto sería un largo y extenso debate) fallamos los docentes, que no sé por qué le seguimos dando mucho peso a la lectoescritura y nos olvidamos por completo de otras muchas cosas que se nos piden.

El problema es que algunos en Infantil tenemos claro cómo llegan los niños a Primaria, pero en Primaria algunos se empecinan en tratarles a todos igual: les ponen delante un libro, a todos el mismo, con pauta, caligrafía y espacios minúsculos. Es lo que hay y ni se plantean no hacerlo así.

Entonces, el paso de Infantil a Primaria se convierte en una brusca ruptura donde el niño deja de ser él con sus características y necesidades y se convierte en uno más. Porque parece que todos tenemos que ser iguales y lograr las mismas cosas a la vez. Y que además lo único que importa es leer y escribir: todo queda supeditado a eso.

La clave es el respeto. Respeta a cada niño por donde va: su ritmo, intereses, características y necesidades. Si aún no son capaces de reducir el tamaño de la letra, déjales experimentar con un folio en blanco hasta que la vayan haciendo más pequeña. Si ellos se sienten cómodos escribiendo en mayúscula, producen, se comunican y disfrutan haciéndolo, no les forcemos a una minúscula y en pauta enana.

A los niños les gustan los retos, se esfuerzan cada día para hacer cosas nuevas y mejores. Es como cuando te dicen en Infantil: “¡Puedo saltar a la pata coja, profe!”. Y a las pocas semanas: “¡Salto tres escalones!”. Y lo dicen con un orgullo extremo. Porque se ven capaces y prueban: entrenan jugando. No porque se lo imponga nadie. Con la lectoescritura pasa lo mismo. Hay niños que aún no les ha llegado el momento y si se les fuerza solo conseguiremos que lo odien, le cojan manía y lo hagan con desgana.

Por eso debemos ser maestros de diversidades y no de mayorías, porque yo atiendo a mis distintas realidades del aula, no a lo que la mayoría haga.

Somos únicos e irrepetibles, la diversidad es maravillosa. Respetémoslo.


Este contenido ha sido publicado originalmente por El Recreo Diario (Periódico escolar, educativo y cultural) en la siguiente dirección: elrecreodiario.es





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4 Comentarios
  1. Yo tambien quiero ssber que son esas cosas. Y si les parece bien que un niño de 5 años se atrangante con la merienda y su profeaora le de papeles para que lo limpie y cuando fui a hablar con ella la respuesta fuera “asi se va acostumbrando…” me pregunto yo. Acoatumbrando a que? Que le diga que hace muy mal algunos trabajos, que me lo castigue porque le dijo que contara hasta el numero 10 y se lo dijo en ingles,…. mi hijo me pide no ir al colegio. Pero si al ingles que va a otro colegio ingles. Les parece normal? Nosotros en casa intentando subirle la autoestima al .pobre. porque me pregunta si estoy orgullosa de el? Y que no quiere hacer cosas porque las hace mal. Se pueden imaginar como padres como estamos. Apoyandolo, animandole,…. estan aprendiwndo y son niños…. cada uno a su ritmo

  2. Es que ni a un adulto le obligan a limpiar su vomito!!!!!! Cuando uno vomita es porque no esta bien!!!

  3. Madre DECEPCIONADA:
    Soy maestra de educación infantil y siento mucho por lo que estás pasando, sinceramente.
    Pienso que en tu caso falla totalmente la docencia que desempeña la tutora si las cosas son literalmente como las cuentas, pero me encantaría que me creyeras si te digo que no todas somos así.
    esto es un hecho puntual…
    Yo trato a mi alumnado con cariño, dedicación y cuidado al mismo tiempo que enseño mediante una docencia atractiva, que les despierta la motivación, les hace progresar globalmente y todo ello complementado con algo muy importante: ser felices y tener ganas de venir/volver al cole.
    Como yo, casi la totalidad de personas que ocupamos esta función, pero permíteme decirte que tuvisteis mala suerte…
    Este artículo se refiere más bien a que en esta etapa educativa el modo al que acceden las niñas y niños de estas edades a la lectoescritura no debe ser el que responde al conocido dicho: “la letra con sangre entra”.
    Disponemos de diversos métodos y de infinidad de herramientas educativas que les facilitan un aprendizaje significativo, consiguiendo los objetivos marcados a la vez que disfrutan sin necesidad de condenarlos/las a estar sentados/as en su silla sin levantar la vista del folio y haciendo tareas descontextualizadas que no tienen ningún sentido para ellas y ellos sin enlazar con sus conocimientos previos y, por lo tanto, sin conseguir que progresen.
    Podría extenderme y matizar muchísimo más porque me apasiona lo que hago, ya que soy una maestra con vocación, pero éste no es el lugar adecuado para ello.
    Espero que tu hijo consiga recuperar pronto su autoestima y que en los próximos años experimente lo que realmente se vive en las aulas llegando, incluso, a coger cariño a sus futuros/as maestros/as.
    Mucho ánimo!!!

    Isa:
    con mi comentario anterior quizás puedas entender, leyendo entre líneas, que no es que “se pierdan cosas” sino que, en muchas ocasiones, tal parece que sólo se les debe preparar para leer y escribir y así facilitar su adaptación al tipo de docencia que se estila en educación primaria.
    Esto es un error garrafal, ya que la etapa infantil tiene importancia por sí misma a pesar de ser voluntaria.
    Es decir, con esta presión tan generalizada, equivocada y que la proyectan quienes tienen un desconocimiento absoluto de cuáles son las premisas en esta etapa, surge la “obligación docente” de desatender otros aspectos recogidos en las tres áreas de experiencia o ámbitos de actuación del currículo que son primordiales para los niños y las niñas de estas edades con el fin de contruir su identidad personal, social, comunicativa y representativa.
    Además de esto, en ningún momento las docentes consideramos que sea una pérdida de tiempo que aprendan o se aproximen a la lectoescritura, pero no es lo único importante… miientras que se trabajan otros aspectos relacionados con el entorno social y físico, identidad personal, autonomía, cuidado de uno mismo, pensamiento lógico-matemático, vida cotidiana, etc…la lectoescritura ya está implícita sin necesidad de tener un folio delante.
    Y no sólo eso, el folio y el trabajo individual no son los únicos medios o métodos para ello…existen materiales manipulativos, propuestas cooperativas, dinámicas de grupo, rincones de juego, etc que, aun creyendo que son sólo juegos, están enfocados a su aprendizaje.
    Como conclusión me gustaría decir que los niños y niñas aprenden jugando y que en estas edades deben disfrutar de lo que están haciendo.
    Todo esto no está reñido con la lectoescritura para nada…se trata de una perspectiva global en la que el enriquecimiento no sólo se centra en un contenido concreto sino que la adquisición es infinita.

    Espero haberos ayudado un poco y que con mi aportación entendáis que es primordial que las familas y las/los docentes estemos en comunicación y coordinación constante complementando nuestras responsabilidadeS con el principal objetivo que nos ocupa: la educacion y formación infantil de los niños y niñas que se convertirán en un futuro próximo en personas adultas.

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