Lo más popular
Más recursos

Jacques Delors: Los cuatro pilares de la educación y las claves para transformar la enseñanza del siglo XXI

José Antonio Marina advierte sobre la inteligencia artificial: el peligro de que las máquinas terminen pensando por nosotros

Axel Kaiser advierte que el uso excesivo de inteligencia artificial puede debilitar la memoria, el pensamiento crítico y la capacidad de análisis


Axel Kaiser advierte que el uso excesivo de inteligencia artificial puede debilitar la memoria, el pensamiento crítico y la capacidad de análisis

Axel Kaiser, Presidente de la Fundación para el Progreso, lanza una advertencia que incomoda: un estudio del MIT reveló que el uso permanente de inteligencia artificial reduce significativamente la capacidad cognitiva, deteriorando la memoria, el pensamiento crítico y el análisis.

El abogado y analista chileno Axel Kaiser, presidente de la Fundación para el Progreso, ha expresado su preocupación por las consecuencias que podría tener el uso permanente de la inteligencia artificial sobre las capacidades intelectuales de las personas. En sus declaraciones, advirtió que delegar actividades como leer, escribir, analizar información y elaborar respuestas podría reducir el esfuerzo mental necesario para desarrollar determinadas habilidades cognitivas. Su reflexión plantea una contradicción central de la transformación tecnológica: las herramientas que permiten trabajar con mayor rapidez y eficiencia también podrían fomentar una dependencia que debilite el pensamiento autónomo, especialmente entre quienes las utilizan sin ejercitar sus propias capacidades.

Kaiser sostiene que el problema no reside únicamente en la existencia de tecnologías cada vez más sofisticadas, sino en la manera en que las personas comienzan a relacionarse con ellas. La posibilidad de obtener respuestas inmediatas, redactar documentos automáticamente o resumir contenidos extensos puede modificar hábitos fundamentales para el aprendizaje. En ese contexto, cuestiona que actividades intelectuales tradicionalmente asociadas con la formación del criterio personal sean sustituidas de manera sistemática por procesos automatizados. Su principal advertencia apunta al riesgo de confundir la facilidad para acceder a la información con la capacidad real de comprenderla, interpretarla y utilizarla de forma crítica.

Axel Kaiser, un conocido abogado, académico, escritor y analista político chileno. Es uno de los principales referentes del pensamiento liberal clásico y la escuela austriaca de economía en el mundo hispanohablante.

La advertencia sobre el deterioro cognitivo y el estudio del MIT

Uno de los argumentos centrales de Kaiser se relaciona con una investigación del Instituto Tecnológico de Massachusetts, conocido como MIT, sobre el uso de inteligencia artificial en tareas de escritura. El estudio, titulado Your Brain on ChatGPT, examinó mediante registros de actividad cerebral y evaluaciones de desempeño cómo diferentes formas de asistencia tecnológica podían relacionarse con el esfuerzo cognitivo durante la redacción de ensayos. Sus resultados preliminares señalaron diferencias entre participantes que escribieron sin herramientas externas, quienes utilizaron buscadores y quienes recurrieron a un asistente de inteligencia artificial. Sin embargo, estos hallazgos no demuestran que utilizar inteligencia artificial produzca un deterioro cerebral permanente.

La investigación resulta relevante porque permite distinguir entre realizar una tarea intelectual y obtener un resultado mediante asistencia tecnológica. En determinadas condiciones experimentales, los participantes que utilizaron inteligencia artificial mostraron menores niveles de conectividad cerebral en algunas mediciones y dificultades para recordar aspectos de los textos que habían elaborado. No obstante, una menor activación o conectividad durante una actividad específica no equivale necesariamente a una pérdida de conexiones neuronales ni a una reducción irreversible de la inteligencia. La interpretación de estos resultados exige considerar las limitaciones del estudio, su carácter preliminar y la necesidad de investigaciones adicionales que examinen efectos prolongados.

Kaiser interpreta estas tendencias como una señal de alerta sobre lo que podría ocurrir cuando las personas dejan de practicar actividades cognitivamente exigentes. En sus declaraciones sostuvo que reemplazar permanentemente el proceso de escribir, leer y pensar podría afectar capacidades esenciales para desenvolverse intelectualmente. La preocupación adquiere especial importancia en el ámbito educativo, donde la lectura comprensiva, la escritura argumentativa y la resolución autónoma de problemas forman parte del desarrollo de habilidades fundamentales. La cuestión no consiste solamente en determinar cuánto tiempo se utiliza una herramienta digital, sino en establecer qué procesos mentales continúa realizando el estudiante y cuáles delega completamente.

Generación Z, redes sociales y sedentarismo mental

La advertencia de Kaiser también alcanza a la Generación Z, integrada por jóvenes que han crecido en un entorno caracterizado por teléfonos inteligentes, plataformas digitales y acceso inmediato a grandes cantidades de información. Durante su intervención afirmó: “por Primera vez la generación Z va a ser, desde que hay mediciones, más tonta y más limitada que la de sus padres”. Se trata de una valoración especialmente contundente que no debe confundirse con una conclusión científica demostrada. Las comparaciones de capacidades intelectuales entre generaciones dependen de los instrumentos utilizados, las poblaciones estudiadas y múltiples factores educativos, sociales y culturales.

El analista relaciona esta preocupación con el tiempo que los jóvenes permanecen conectados a sus teléfonos y redes sociales. A su juicio, la exposición constante a contenidos breves, estímulos inmediatos y sistemas de recomendación puede dificultar la construcción de hábitos de reflexión profunda. También advierte sobre posibles consecuencias para la salud mental y la capacidad de distinguir información confiable de contenidos engañosos. Sin embargo, el uso intensivo de tecnología no permite concluir, por sí solo, que una generación sea intelectualmente inferior a otra. Para establecer semejante afirmación serían necesarias comparaciones científicas amplias, consistentes y capaces de separar los efectos tecnológicos de otros factores.

Una de las imágenes más contundentes utilizadas por Kaiser es la comparación entre el deterioro de los hábitos físicos y lo que denomina sedentarismo mental. Así como una alimentación desequilibrada y la falta de actividad física pueden contribuir al desarrollo de enfermedades, considera que abandonar el ejercicio intelectual podría perjudicar determinadas capacidades. La analogía busca advertir sobre una sociedad que dispone de herramientas cada vez más poderosas, pero dedica menos esfuerzo a pensar por sí misma. Aunque esta comparación resulta ilustrativa, no constituye una equivalencia médica demostrada entre el sedentarismo físico y los posibles efectos cognitivos de utilizar inteligencia artificial.

El desafío de enseñar a pensar en la era de la inteligencia artificial

Las declaraciones adquieren especial relevancia para escuelas, universidades y familias, donde la incorporación de herramientas de inteligencia artificial plantea nuevas decisiones pedagógicas. Un estudiante puede utilizar estos sistemas para aclarar conceptos, recibir explicaciones adicionales o contrastar argumentos, pero también puede recurrir a ellos para entregar trabajos sin comprender su contenido. La diferencia fundamental está en utilizar la tecnología como apoyo para aprender o convertirla en un sustituto del aprendizaje. Por ello, el debate educativo necesita superar tanto el rechazo absoluto de estas herramientas como su aceptación indiscriminada, considerando sus beneficios y los riesgos asociados con una dependencia excesiva.

Desde una perspectiva pedagógica, preservar el esfuerzo intelectual implica mantener espacios para leer textos completos, escribir argumentos propios, resolver problemas sin asistencia inmediata y evaluar críticamente las respuestas automatizadas. Estas prácticas permiten que los estudiantes participen activamente en la construcción de conocimientos, en lugar de limitarse a recibir productos terminados. También resulta importante enseñar que los sistemas de inteligencia artificial pueden ofrecer respuestas incorrectas, incompletas o aparentemente convincentes sin suficiente fundamento. El pensamiento crítico exige comprobar información, identificar contradicciones, formular razonamientos y asumir responsabilidad por las conclusiones propias, competencias que siguen siendo necesarias independientemente del desarrollo tecnológico.

La advertencia de Axel Kaiser deja planteado un desafío que trasciende las diferencias ideológicas y las posiciones sobre el avance tecnológico. La inteligencia artificial puede ampliar el acceso al conocimiento, facilitar tareas complejas y ofrecer nuevas oportunidades educativas, pero su utilidad depende de cómo se incorpore a las actividades humanas. La investigación científica todavía debe determinar con mayor precisión sus efectos cognitivos a largo plazo y las condiciones en que favorece o perjudica el aprendizaje. El verdadero reto no consiste en elegir entre inteligencia artificial y pensamiento humano, sino en evitar que la comodidad de las respuestas automáticas desplace la capacidad de comprender, cuestionar y razonar de manera independiente.

Redacción: Web del Maestro CMF

Entrada anterior

Descarga gratis el cuadernillo de actividades del abecedario para aprender las letras jugando

Siguiente entrada

José Antonio Marina advierte sobre la inteligencia artificial: el peligro de que las máquinas terminen pensando por nosotros

Agrega un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *




Se desactivó la función de seleccionar y copiar en esta página.