El aumento constante en el precio de los arriendos está obligando a muchos jóvenes a retrasar su independencia, compartir vivienda con desconocidos o aceptar condiciones habitacionales muy precarias a precios elevados. En Estados Unidos, este problema se ha agudizado en ciudades como San Francisco, donde los costos de alquiler se encuentran entre los más altos del país.
En este contexto, un joven estudiante de la Universidad de California en Berkeley encontró una solución tan extrema como ingeniosa: viajar en avión todos los días desde Los Ángeles para asistir a clases. Según él mismo relató, esta rutina, aunque agotadora, resultó más económica que arrendar un departamento en el Área de la Bahía.
@elprofesordetiktok #greenscreen este alumno de la Universidad de San Francisco decidió comprar billetes de avión para un año, y aún así le compenso el no pagar el coste de alquiler de un piso que le hubiera salido mucho más caro #sanfrancisco #aclaseenavion en avion a clase #millonario ♬ Ella No Es Tuya (Remix) – Rochy RD & Myke Towers & Nicki Nicole
Una rutina milimétricamente planificada
El estudiante, identificado como Bill, compartió su historia en la plataforma Reddit. Explicó que su jornada comenzaba a las 3:30 de la madrugada, para tomar un vuelo a las 6:00 a.m. desde el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles (LAX) hasta San Francisco (SFO). Desde allí, se desplazaba en transporte público hasta Berkeley, llegando a las 10:00 a.m. para iniciar sus clases.
Al finalizar el día, repetía el recorrido en sentido inverso y regresaba a Los Ángeles cerca de la medianoche. Este ritmo se mantuvo durante todo un año académico, sin que faltara a una sola jornada universitaria.
El costo, menor que el alquiler
Bill calculó un gasto total de 5.593 dólares en pasajes aéreos durante el año. Aunque la cifra parece alta, resultaba considerablemente más baja que el costo promedio de arrendar una vivienda en San Francisco. Para reducir gastos, planificó con meses de anticipación la compra de boletos, aprovechó promociones y utilizó millas y puntos acumulados en programas de fidelidad de aerolíneas como Alaska y Southwest.
Un logro personal, pero no recomendable
El estudiante admitió que este fue uno de los retos más exigentes de su vida académica y personal. “Esta es probablemente una de las cosas más locas que he hecho, y estoy tan contento de haberlo logrado, sin perder ninguna clase. Eso, en sí mismo, es un milagro”, afirmó. Sin embargo, reconoció que no aconsejaría a otros seguir su ejemplo, debido al desgaste físico y la complejidad logística que implica.
Su caso refleja hasta qué punto la crisis de vivienda puede llevar a los jóvenes a tomar decisiones extremas para continuar con sus estudios, incluso si eso significa cruzar el cielo todos los días para llegar al aula.
Redacción | Web del Maestro CMF






