Maestros al servicio de la educación

Lisa Damour: Los progenitores deben ser muy exigentes con el comportamiento de sus hijos adolescentes

La psicóloga Lisa Damour (USA, 1970) se graduó de la Escuela Secundaria Manual de Denver (USA) y se graduó en la Universidad de Yale (USA). trabajó para el Centro de Estudios Infantiles de Yale. Recibió su doctorado en psicología clínica en la Universidad de Michigan (USA). Actualmente es también escritora y colaboradora del New York Times.

Ha publicado artículos académicos, capítulos y libros relacionados con la educación y el desarrollo infantil, incluidas dos ediciones del libro de texto universitario Abnormal Psychology con James Hansell y tres ediciones de First Day to Final Grade con Anne Curzan. Recibió (2016) un premio Books for a Better Life: Childcare and Parenting Award for Untangled. En 2019, Damour fue reconocida como líder de pensamiento por la Asociación Estadounidense de Psicología. Ella, en una entrevista con UNICEF, opina cómo podemos comprender y ayudar los adultos a los adolescentes a no perder el sueño por uso de las redes sociales, a superar emocionalmente el problema del estrés escolar, el considerar autolesionarse, … en un mundo cada vez más complejo.

Quienes estamos en el ambiente educativo, somos testigos que ordinariamente es natural el interés de los adolescentes por vivir experiencias nuevas como parte esencial de su crecimiento. Al traspasar los límites, los adolescentes van ganando independencia y autonomía, pero a veces pueden correr riesgos y poner en peligro tanto su seguridad como la de los que están a su alrededor. Y quizá, tan solo por esto, ya debería llamarnos a conocer, dialogar, evaluar y prevenir aquellos comportamientos que los especialistas llaman de riesgo, porque son hábitos adquiridos y consolidados en la adolescencia y que contribuyen a la morbilidad y mortalidad precoz.

Consideramos que, como educadores, debe ser de nuestro interés saber “algo más” sobre los factores de riesgo a los que se enfrentan nuestros estudiantes, y acompañarlos por medio la comunicación para que los identifiquen y juntos buscar activamente y adquirir las fortalezas personales, ambientales y sociales, que les permitan ir forjando su desarrollo psicosocial y una salud física adecuada, aún sabiendo que estas conductas no son enfermedades en sí, pero pueden llevar a una enfermedad que afecte salud mental, como angustia, depresión o psicosis, explica el Dr. Ramón Florenzano, ¿Ha encontrado usted alguna señal de esta experiencia en sus hijos y estudiantes?

La adolescencia, en algunas oportunidades, es fuente de preocupaciones para los padres de familia, quienes son el primer agente protector y de ayuda para que sobrelleven los cambios de la niñez a la adolescencia da manera adecuada (Valenzuela & cols., 2013). Por eso, resulta imprescindible que los padres de familia conozcan y comprendan las diferentes etapas del desarrollo humano, para así poder comprender las diferentes conductas de sus hijos, y a los profesores ayudarlos, en cuanto sea posible. “Cuando se conocen los elementos que sitúan a un adolescente, en situación de riesgo o si se conoce qué factores pueden disminuir los efectos negativos, los padres pueden poner en marcha estrategias que favorezcan la protección y minimicen dicho riesgo”, y la comunidad educativa ser un espacio confiable. Cf PREVENCIÓN DE FACTORES DE RIESGO EN ADOLESCENTES: INTERVENCIÓN PARA PADRES Y MADRES

La Unión de Asociaciones Familiares (UNAF), opinan que son comportamientos voluntarios o involuntarios que conllevan peligro para la persona o su entorno, “y pueden llegar a afectar a la salud biopsicosocial y al bienestar e instaurarse de manera permanente en la etapa adulta […] Por ello es importante [conocerlas, dialogarlas y] prevenirlas, promoviendo factores de protección en niños y niñas desde etapas tempranas para atravesar la adolescencia en las mejores condiciones y con las mayores fortalezas para no desarrollar conductas problemáticas con consecuencias negativas”. PREVENCIÓN DE CONDUCTAS DE RIESGO EN NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES

Sin dejar de sugerirles encontrar otras opiniones y otros videos relacionados, nuestra publicación ha sido tomada (en partes) por motivos únicamente educativos y de formación permanente del diálogo de la académica Damour y la UNICEF. Ojalá dispongamos de “algo de tiempo” y nos interesemos en profundizar este tema, ya que día a día encontramos mayor información. Esperamos que este artículo pueda servirnos de recurso para orientar nuestras reflexiones con los padres de familia y colegas, sobre cómo ofrecer apoyo y protección a nuestros estudiantes a fin que logren establecer un equilibrio entre independencia y autonomía, en su natural búsqueda de seguridad y libertad, tan normal en la búsqueda de un desarrollo autónomo y saludable. Sin dejar de lado que la base es la comunicación, el diálogo y la confianza.

CONDUCTAS DE RIESGO (02´ 59”)

UINICEF: ¿Por qué los adolescentes se sienten atraídos por los comportamientos de riesgo?

LISA DAMOUR: “Los adolescentes sienten la necesidad de buscar experiencias nuevas y emocionantes. En parte se trata de una cuestión neurológica, puesto que sus cerebros son extremadamente sensibles a la emoción que provocan las experiencias gratificantes y eso puede llevarlos a buscar emociones fuertes en mayor medida que los niños y los adultos. Las ansias de los adolescentes por conseguir más independencia pueden implicar que intenten traspasar los límites fijados por los adultos. Esa situación puede ser exasperante, pero a menudo es una prueba de que el adolescente está disfrutando de un desarrollo saludable. […] Puede deberse al hecho de que estén tratando de lidiar con sentimientos de angustia, ya que cuando un adolescente se encuentra en una situación de grave tensión o se siente muy solo, tiene más posibilidades de adoptar comportamientos de riesgo. Al igual que en todos los aspectos de la crianza de los hijos, los adolescentes prestan mucha atención al ejemplo que ofrecen los adultos que los rodean, […]”.

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UINICEF: ¿Qué visión de los riesgos tienen los adolescentes?

LISA DAMOUR:El contexto en el que se encuentran puede determinar la forma de razonar sobre los riesgos de los adolescentes. Cuando están con adultos o en situaciones sin gran intensidad emocional, tienden a reflexionar con detenimiento sobre las conductas que pueden implicar riesgos. Sin embargo, cuando están con sus amigos, en situaciones sociales o emotivas, tienen menos posibilidades de ser racionales y es más probable que tomen decisiones impulsivas. El tipo de riesgos que asumen los adolescentes depende en gran medida de las normas aplicables a sus vidas, del grado de control al que están sujetos y de las clases de actividades de riesgo a las que pueden acceder con facilidad. En general, los niños son más propensos que las niñas a adoptar comportamientos de riesgo, pero los tipos de riesgos asumidos por los adolescentes dependen mucho más del contexto que de factores individuales como el género o la edad”.

UINICEF: ¿Cómo pueden los progenitores contribuir a mantener a los adolescentes a salvo? 

LISA DAMOUR: “Lo primero que los progenitores y cuidadores pueden hacer para contribuir a que un adolescente se mantenga a salvo es establecer niveles de control razonables ya que, como todos sabemos, la supervisión puede reducir las posibilidades de que un adolescente se exponga a un peligro. En segundo lugar, los progenitores debemos presentarnos como aliados para la seguridad de nuestros hijos o hijas adolescentes. Hay que recordar que los adolescentes deben estar implicados en su propia seguridad. Debemos hablar con ellos sobre cómo tomar decisiones seguras cuando no estamos y asegurarnos de que no les importa pedirnos ayuda si la necesitan. Los progenitores deben ser muy exigentes con el comportamiento de sus hijos adolescentes, en especial con respecto a su seguridad. Suele ser más eficaz hablar con los adolescentes sobre cómo protegerse de los peligros que simplemente obligarlos a respetar normas, reglas o principios que muchas veces les parecerán arbitrarios. […] . Aunque pueda parecer contradictorio, los progenitores pueden explicar lo siguiente: “Vamos a pedirte que tomes las decisiones adecuadas y que tengas mucho cuidado, pero si te encuentras en una situación en la que tú o tus amigos pueden correr algún peligro, queremos que acudas a nosotros en busca de apoyo. Te prometemos que no lamentarás habernos pedido ayuda”. Sabemos que los adolescentes no siempre utilizan todo su sentido común cuando están con sus amigos, por lo que puede ser conveniente prever con ellos cómo se comportarán si surgen situaciones que puedan ser peligrosas. […] Prepararse con antelación no garantiza que un adolescente vaya a tomar la decisión más segura cuando esté con sus amigos, pero los adolescentes siempre reaccionan mejor cuando ya han pensado detenidamente en una situación y no tienen que tratar de encontrar una solución en caliente, sin tiempo para reflexionar. […] Ningún adolescente quiere pasar vergüenza delante de su grupo de amigos y, para evitarlo, a veces pueden explicar que les encantaría participar en una actividad riesgosa pero que, si lo hicieran, tendrían problemas con sus progenitores”.

UINICEF: ¿Cuándo deberían los progenitores preocuparse por los comportamientos de riesgo?

LISA DAMOUR: “Los comportamientos de riesgo que más deben preocuparnos en los adolescentes son los que implican importantes peligros y pueden tener efectos a largo plazo, como probar las drogas, el alcohol o el tabaco, mantener relaciones sexuales sin protección o adoptar un comportamiento físico temerario. […] con consecuencias que podrían ser persistentes, como hacerse daño o causar daño a otras personas. También debemos preocuparnos por los comportamientos de riesgo si nuestro hijo o hija adolescente no parece aprender de sus errores”.

LÍMITES | ADOLESCENTES (03´ 17”)

UINICEF: ¿Qué puedo hacer si pienso que mi hijo o hija adolescente se está poniendo en peligro? 

LISA DAMOUR: “Los progenitores o cuidadores preocupados por los comportamientos de riesgo de un adolescente deberían hablar de esa preocupación directamente con él o ella. […] mantener una conversación con su hijo o hija adolescente para hablar sobre lo que piensa hacer para protegerse y lo que le ha impedido tener cuidado hasta ese momento, y valorar si es necesario que el hijo no se aleje demasiado de casa durante un tiempo. Fomentar la seguridad […] Al tratar el tema de los riesgos con los adolescentes, debemos resistirnos a la tentación de amenazarlos con castigos si los pillamos. Aunque nuestra intención sea buena, corremos el riesgo de que nuestro hijo o hija adolescente se centre en lograr librarse de las consecuencias, en lugar de pensar en protegerse. […]”.

UINICEF: ¿Cuándo deberían los progenitores buscar ayuda profesional? 

LISA DAMOUR: “Es necesario recurrir a la ayuda de un profesional cuando los adolescentes adoptan de forma habitual comportamientos preocupantes o peligrosos, […] y los esfuerzos de los progenitores para ayudarlos a cuidar mejor de sí mismos no consiguen ningún resultado. A veces, los adolescentes se mostrarán reticentes ante la idea de que un adulto los vigile más de cerca o restrinja su libertad. En esos casos, puede ser conveniente explicarles lo siguiente: “Queremos que disfrutes de tu independencia. En cuanto sepamos que eres capaz de hacerlo prestando atención a tu seguridad, será un placer ayudarte a lograrlo”.

Esta entrevista, que sugerimos leer completa, la puede usted encontrar en su versión original en este enlace: ADOLESCENTES Y COMPORTAMIENTOS DE RIESGO

“Pedir permiso para ofrecer apoyo, en lugar de limitarse a ofrecer consejos, puede contribuir a mantener la conversación con el adolescente”.

NOTA DE REDACCIÓN: Las ideas y opiniones expresadas en este diálogo, no son necesariamente las de la Web del Maestro CMF, y no comprometen en modo alguno sus políticas de formación permanente y revalorización de la tarea docente. El título corresponde a un pensamiento o respuesta de la entrevistada. No respondemos a preguntas hechas a la entrevistada. Sugerimos a nuestros lectores conocer la identidad de los dialogantes, para tener mayores elementos de juicio y su pertinencia, de manera tal que ayude a su reflexión desde su realidad educativa.

REDACCIÓN WEB DEL MAESTRO CMF



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