Aumentan las consultas por la llamada ‘joroba millennial’: así afecta el uso del celular a la columna

Especialistas reportan un incremento de jóvenes con dolor cervical, rigidez y postura inclinada hacia adelante, un patrón asociado al uso prolongado del celular.

Diversos especialistas en salud musculoesquelética han alertado en los últimos años sobre un aumento de consultas por dolor cervical, hombros tensionados y curvaturas posturales asociadas al uso prolongado de pantallas entre adolescentes y adultos jóvenes. Aunque algunos titulares virales han exagerado el fenómeno con expresiones como “joroba millennial”, los expertos coinciden en que existe un patrón postural cada vez más frecuente: la cabeza adelantada y la flexión sostenida del cuello al mirar el celular.

Según fisioterapeutas y médicos del área de kinesiología, permanecer varias horas inclinados hacia adelante aumenta la carga en la zona cervical. De acuerdo con datos del Cleveland Clinic, la cabeza humana pesa entre 4 y 5 kilos en posición neutra, pero esa carga puede multiplicarse hasta cinco veces cuando el cuello se flexiona 45 grados, lo que explica el incremento de molestias en usuarios intensivos de dispositivos móviles.

En 2025, la Universidad Purdue, en Estados Unidos, publicó una advertencia técnica sobre el fenómeno conocido como “tech-neck”, destacando que una postura sostenida puede generar tensión muscular, rigidez, cefaleas y, en algunos casos, favorecer procesos degenerativos si se mantiene por años. No obstante, los especialistas aclaran que no existe evidencia concluyente de deformaciones óseas masivas o crecimiento de “cuernos óseos” en jóvenes, como han sugerido algunas publicaciones no científicas.

Si bien no hay pruebas de que el uso del celular cause malformaciones graves, sí se han observado alteraciones posturales funcionales, especialmente en personas entre 12 y 30 años que pasan más de cinco horas diarias frente a pantallas. La buena noticia es que la mayoría de estos cambios son reversibles mediante corrección postural, pausas activas, estiramientos y fortalecimiento de la musculatura cervical y dorsal.

Para los expertos, el mensaje es claro: el problema no es el celular en sí, sino el tiempo de uso sin pausas y la postura sostenida. Recomiendan elevar el teléfono a la altura de los ojos, alternar posiciones, usar apoyos ergonómicos y realizar ejercicios breves cada 30 a 45 minutos.

“Los dispositivos no van a desaparecer, pero la educación postural es esencial para prevenir molestias que hoy vemos en personas cada vez más jóvenes”, señalan los kinesiólogos consultados.

Redacción | Web del Maestro CMF


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