En una reciente conversación difundida por el canal de YouTube Tiene Sentido Pódcast, el neurocientífico e investigador Miguel Toribio-Mateas, profesor universitario y especialista en neurodivergencia, salud mental y eje intestino-cerebro, abordó uno de los temas que más preguntas genera actualmente en familias, escuelas y espacios laborales: el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y la forma en que la sociedad interpreta las diferencias en el funcionamiento del cerebro. Durante la entrevista, realizada en el contexto de la divulgación científica sobre salud y bienestar, el especialista compartió tanto conocimientos científicos como su experiencia personal tras haber recibido un diagnóstico de TDAH y autismo en la adultez. Sus reflexiones plantean una pregunta que merece atención: ¿y si muchas personas no están fallando, sino intentando adaptarse a sistemas diseñados para un único tipo de mente?
Si desea profundizar en este tema y comprender con mayor detalle cómo funciona la atención, qué ocurre realmente con el TDAH en niños, adolescentes y adultos, y cómo la alimentación, las emociones, el estrés y el entorno pueden influir en nuestro cerebro, vale la pena escuchar la conversación completa. La entrevista realizada en Tiene Sentido Pódcast con Miguel Toribio Mateas ofrece una mirada amplia, humana y científica que ayuda a cuestionar muchas ideas tradicionales sobre el aprendizaje y la salud mental. Más allá de los diagnósticos, invita a reflexionar sobre una pregunta importante: ¿estamos entendiendo realmente a las personas o solo esperando que todos funcionen igual?
No existe una sola forma correcta de pensar
Uno de los primeros puntos desarrollados por Miguel Toribio fue la idea de que no todas las personas procesan el mundo de la misma manera. Así como existen diferencias físicas entre individuos, también existen diferencias en la manera de aprender, sentir, interpretar emociones y relacionarse con el entorno.
El especialista explica que la sociedad suele funcionar bajo una idea conocida como neuronormatividad, es decir, la expectativa de que todos deberían comportarse y aprender de la misma manera.
Esto puede generar problemas porque:
- Los sistemas educativos suelen enseñar bajo un único modelo.
- Los espacios laborales esperan una misma forma de rendimiento.
- Las diferencias suelen interpretarse como errores o deficiencias.
- Se crean etiquetas negativas sobre quienes funcionan distinto.
En muchos casos, lo que parece desinterés o falta de esfuerzo podría ser simplemente una forma distinta de procesar la información.
¿Qué es una mente neurotípica y qué significa ser neurodivergente?
Miguel Toribio explica que una mente neurotípica es aquella que encaja dentro del funcionamiento que estadísticamente se considera más frecuente o esperado.
Por otro lado, una persona neurodivergente puede presentar características como:
- Conexiones creativas entre ideas aparentemente separadas.
- Diferentes maneras de regular emociones.
- Distintos ritmos de atención.
- Mayor sensibilidad a estímulos externos.
- Formas particulares de aprendizaje.
El especialista enfatiza que ser diferente no significa estar roto.
«El lenguaje neuroafirmativo es confirmar que no estás roto por ser diferente.»
El TDAH no sería simplemente falta de atención
Uno de los conceptos más importantes de toda la entrevista fue la aclaración sobre una idea muy extendida.
Tradicionalmente se ha dicho que el TDAH consiste en un déficit de atención. Sin embargo, Miguel Toribio señala que el problema no sería la ausencia de atención, sino la capacidad de gestionarla adecuadamente.
Lo explica mediante un ejemplo cotidiano:
«Yo puedo estar dos horas enfrente del ordenador… puedo intentar hacer diez cosas para no mandar un correo.»
La dificultad puede estar en:
- Iniciar una tarea.
- Mantener la concentración.
- Terminar una actividad.
- Organizar prioridades.
- Administrar el interés y la motivación.
Cómo puede manifestarse en niños
La entrevista explica que muchas características del TDAH suelen aparecer durante la infancia, aunque no siempre de la misma manera.
En niños puede observarse:
- Movimiento constante.
- Impulsividad.
- Dificultad para permanecer sentado.
- Olvidos frecuentes.
- Problemas para terminar actividades escolares.
- Distracción constante.
Además, muchos niños reciben comentarios repetitivos como:
- «Siempre estás en las nubes.»
- «Nunca terminas nada.»
- «Eres distraído.»
- «Eres vago.»
El especialista advierte que la repetición constante de estas expresiones puede afectar profundamente la autoestima y la identidad del niño.
Cómo puede aparecer durante la adolescencia
La adolescencia puede traer manifestaciones distintas y menos evidentes.
Según lo expuesto por Miguel Toribio, pueden aparecer:
- Ansiedad.
- Sensación constante de estar abrumado.
- Cambios intensos de intereses.
- Problemas de autoestima.
- Dificultades sociales.
- Hiperfoco en personas o actividades.
- Mayor sensibilidad emocional.
- Problemas relacionados con la alimentación.
La adolescencia también puede ser una etapa especialmente delicada porque aumenta el riesgo de:
- Acoso escolar.
- Sentimiento de exclusión.
- Enmascaramiento de síntomas.
Qué ocurre en los adultos
La entrevista dedica una parte importante a la experiencia del TDAH en adultos, un tema que durante muchos años recibió poca atención.
Entre las características mencionadas aparecen:
- Dificultad para organizar tareas.
- Procrastinación.
- Olvidos frecuentes.
- Agotamiento mental.
- Problemas laborales.
- Estrés crónico.
- Sentimiento de culpa constante.
- Autoexigencia extrema.
- Ciclos de ansiedad y desánimo.
Muchos adultos llegan a pensar que son personas poco disciplinadas o incapaces, cuando podrían estar enfrentando una realidad completamente distinta.
¿Existe un sobrediagnóstico?
Una de las preguntas más directas de la entrevista abordó una idea muy frecuente: si actualmente existe un exceso de diagnósticos de TDAH.
La respuesta de Miguel Toribio fue clara.
«Yo creo que están infradiagnosticados.»
El especialista explica que:
- Muchos adultos jamás fueron diagnosticados durante su infancia.
- Las niñas suelen pasar desapercibidas con mayor frecuencia.
- Existe poca información sobre TDAH en adultos.
- Aún faltan recursos para realizar diagnósticos oportunos.
La vida moderna podría empeorar el problema
La entrevista también analiza cómo el entorno actual influye sobre la atención y el bienestar.
Entre los factores señalados aparecen:
- Exceso de pantallas.
- Hiperestimulación constante.
- Sobrecarga de información.
- Presión por ser productivos todo el tiempo.
- Escaso descanso.
- Estrés permanente.
La idea central que transmite el especialista es contundente: no necesariamente estamos perdiendo atención; tal vez estamos exigiendo demasiado a nuestro cerebro.
La importancia del lenguaje y la neuroafirmación
Una parte especialmente importante de la conversación gira alrededor del lenguaje.
Miguel Toribio propone reemplazar expresiones negativas por otras más comprensivas.
En lugar de:
- «Eres un desastre».
- «Eres vago».
- «Nunca haces nada bien».
Podría decirse:
- «Entiendo que necesitas más tiempo».
- «Entiendo que aprendes diferente».
- «Comprendo tus necesidades».
La diferencia parece pequeña, pero puede transformar la manera en que una persona construye su identidad.
Las fortalezas también existen
La entrevista deja claro que el TDAH no debe entenderse únicamente desde las dificultades.
Entre las fortalezas mencionadas aparecen:
- Creatividad.
- Pensamiento divergente.
- Humor.
- Capacidad de hiperfoco.
- Intuición.
- Originalidad para resolver problemas.
Sin embargo, el especialista también hace una advertencia importante: no todas las personas con TDAH deben ser extraordinarias o poseer “superpoderes”.
Cada persona sigue siendo única.
La gran reflexión que deja la entrevista
La conversación desarrollada en Tiene Sentido Pódcast deja una idea profunda para familias, docentes y profesionales: quizá muchas personas han pasado años intentando encajar en estructuras que nunca fueron diseñadas pensando en la diversidad humana.
Comprender que algunos niños, adolescentes o adultos funcionan de manera distinta no significa bajar expectativas ni justificar todo comportamiento. Significa algo diferente: entender primero para acompañar mejor después.
Redacción | Web del Maestro CMF