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Revelan nuevas imágenes de un niño de seis años que disparó contra su maestra y desafió a los policías que llegaron a la escuela

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Revelan nuevas imágenes de un niño de seis años que disparó contra su maestra y desafió a los policías que llegaron a la escuela

La escuela recibió varias advertencias sobre la presencia de un arma, pero no logró impedir el ataque. La profesora sobrevivió al disparo y sufrió graves consecuencias físicas y emocionales.
Cámaras policiales revelan la reacción del niño que disparó en el pecho de su maestra en Virginia, Estados Unidos.

Las imágenes de las cámaras corporales de varios policías han sacado a la luz nuevos detalles de uno de los episodios de violencia escolar más impactantes de Estados Unidos. Un niño de apenas seis años disparó contra su maestra de primer grado dentro de la escuela primaria Richneck, en Newport News, Virginia, el 6 de enero de 2023. Más de tres años después, la difusión de las grabaciones permite conocer cómo reaccionó el menor cuando llegaron los agentes y qué ocurrió inmediatamente después del ataque. El caso vuelve a generar preocupación por la seguridad escolar, el acceso infantil a las armas y las advertencias que no fueron atendidas.

Las grabaciones, difundidas públicamente en octubre de 2026 después de haber permanecido bajo reserva judicial, muestran a los oficiales entrando al aula donde ocurrió el tiroteo. En ese momento, una especialista en lectura identificada como Amy Kovac mantenía sujeto al estudiante mientras explicaba lo sucedido. El niño aparece visiblemente alterado, utiliza expresiones ofensivas y desafía verbalmente a los policías, incluso cuando intentan averiguar dónde se encuentra el arma. Las imágenes, que habían sido utilizadas como prueba en un proceso judicial, ofrecen un testimonio directo de la tensión vivida dentro del establecimiento educativo y de la intervención de quienes permanecieron junto al menor.

Las cámaras policiales revelan la reacción de un niño de seis años tras disparar contra su maestra en Virginia. La escuela había recibido advertencias, pero no logró evitar el ataque.

Uno de los momentos más inquietantes se produce cuando los agentes intentan controlar la situación y el estudiante responde con insultos y amenazas. El menor manifestó que no le importaba que solicitaran refuerzos policiales ni que lo enviaran a prisión, según se escucha en la grabación. Durante el intercambio, también reconoce que había tomado el arma de su madre sin autorización. Los policías localizaron la pistola y examinaron las manos del niño ante la posibilidad de encontrar residuos del disparo. La escena refleja una situación extraordinaria para los equipos de emergencia: intervenir después de un ataque armado cuyo responsable era un estudiante de primer grado.

Amy Kovac, profesora de la escuela primaria Richneck, sostiene en brazos al niño de 6 años que, en 2023, disparó e hirió a la profesora de primer curso Abby Zwerner con el arma de su madre (Newport News, Virginia)|

Una maestra gravemente herida y varias advertencias antes del ataque

La víctima fue Abigail Zwerner, una maestra de primer grado que recibió un disparo mientras se encontraba con sus estudiantes en el aula. El proyectil atravesó una de sus manos y posteriormente alcanzó su pecho, donde quedó alojado cerca del corazón. A pesar de la gravedad de las lesiones, la docente logró sobrevivir y recibió atención médica de emergencia. Su recuperación exigió múltiples intervenciones quirúrgicas y dejó importantes secuelas físicas y emocionales. El episodio ocurrió durante la jornada escolar, en un espacio donde niños pequeños realizaban sus actividades habituales, lo que incrementó la conmoción entre las familias y la comunidad educativa.

La maestra Abby Zwerner sobrevivió al tiroteo (Abby Zwerner/Facebook)

Las investigaciones posteriores determinaron que el arma utilizada era una pistola de nueve milímetros perteneciente a la madre del estudiante, Deja Nicole Taylor. El niño consiguió acceder al arma, la llevó al colegio y efectuó el disparo contra su profesora. Este hecho abrió un debate sobre las condiciones de almacenamiento de las armas de fuego en los hogares estadounidenses y la responsabilidad de los adultos cuando los menores pueden acceder a ellas. También puso bajo examen los mecanismos de prevención de los centros educativos, especialmente cuando existen antecedentes de comportamientos violentos o señales que deberían activar medidas inmediatas de protección.

Uno de los aspectos más controvertidos del caso fue que varios trabajadores de la escuela habían advertido sobre la posibilidad de que el niño llevara un arma ese mismo día. Durante el proceso judicial se conoció que personal del establecimiento comunicó sus preocupaciones a la entonces subdirectora, Ebony Parker. Sin embargo, según la demanda presentada por Zwerner, no se adoptaron las medidas necesarias para comprobar eficazmente la amenaza y evitar el ataque. La controversia no se centró únicamente en la conducta del menor, sino también en las decisiones administrativas tomadas antes del disparo y en la responsabilidad de quienes debían garantizar la seguridad escolar.

Los antecedentes del estudiante también ocuparon un lugar importante en las investigaciones y testimonios judiciales. Se conoció que había presentado problemas de conducta y que su situación requería medidas especiales de acompañamiento dentro del establecimiento. La combinación de alertas sobre un arma, antecedentes de comportamiento agresivo y una respuesta institucional insuficiente convirtió el episodio en un caso de especial gravedad. Aunque no todas las circunstancias podían anticiparse, las advertencias recibidas ese día fueron fundamentales para determinar las responsabilidades. El caso evidenció la importancia de evaluar oportunamente las amenazas, escuchar al personal docente y establecer procedimientos claros cuando existe un posible riesgo para estudiantes y trabajadores.

Una indemnización millonaria y consecuencias judiciales

Tras sobrevivir al ataque, Zwerner inició una demanda civil contra Ebony Parker por considerar que su actuación había sido gravemente negligente. La docente sostuvo que las advertencias previas ofrecían oportunidades para intervenir antes de que ocurriera el tiroteo. En noviembre de 2025, un jurado de Virginia falló a favor de la profesora y le concedió una indemnización de 10 millones de dólares. La decisión reconoció la gravedad de las consecuencias sufridas y la responsabilidad atribuida a la antigua autoridad escolar. En un procedimiento penal separado, Parker enfrentó acusaciones relacionadas con la protección de menores, pero posteriormente fueron desestimadas por un tribunal.

La madre del niño también enfrentó consecuencias judiciales por circunstancias relacionadas con el arma y la protección de su hijo. Deja Nicole Taylor fue condenada en procesos estatales y federales por negligencia infantil y delitos vinculados con armas de fuego, con penas que, consideradas conjuntamente, representaron cerca de cuatro años de prisión. En cuanto al estudiante, las autoridades determinaron que no correspondía procesarlo penalmente debido a su corta edad. El menor recibió atención psiquiátrica especializada y posteriormente quedó al cuidado de su bisabuelo. Su identidad completa no fue divulgada públicamente, una medida destinada a preservar su privacidad mientras continuaba su proceso de atención y recuperación.

Deja Taylor, la madre del niño, fue condenada a cuatro años de cárcel por este incidente (@GMA/Twitter/ABC)

La difusión de las imágenes vuelve a colocar en el centro del debate una tragedia que pudo terminar con la muerte de una profesora y que transformó profundamente su vida. Zwerner necesitó varias operaciones, sufrió secuelas permanentes y dejó de ejercer la docencia. El caso plantea una responsabilidad que va más allá de la conducta de un niño de seis años: la obligación de los adultos y las instituciones de reconocer las señales de peligro y actuar antes de que sea demasiado tarde. La seguridad escolar exige prevención, comunicación efectiva, protección del profesorado y una respuesta inmediata ante amenazas que comprometan la integridad de toda la comunidad educativa.

Redacción: Web del Maestro CMF

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