El exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, ha vuelto a ocupar el centro de la escena política colombiana con acciones que combinan la provocación y el nacionalismo como herramientas de visibilidad en su aspiración presidencial. Imputado por corrupción y con un historial de irrupciones mediáticas, Quintero se proyecta como precandidato del Pacto Histórico de cara a las elecciones de 2026, buscando consolidar un perfil que oscila entre la polémica y el desafío directo al statu quo.
Una irrupción en la ANDI que tensiona con el empresariado
El episodio más reciente ocurrió en el décimo Congreso Empresarial Colombiano, organizado por la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), en Cartagena. Quintero, sin haber sido invitado al panel de aspirantes, accedió al recinto con una escarapela a su nombre y subió al escenario en medio de la intervención del exministro Mauricio Cárdenas. Frente a más de 1.400 empresarios, ondeó una bandera palestina y exigió detener las exportaciones de carbón a Israel. Su acción desató abucheos y gritos de “¡fuera!” y “¡ladrón!”, recordándole al público su imputación judicial.
El hecho no solo interrumpió el foro empresarial, sino que sirvió de plataforma para que el presidente Gustavo Petro criticara duramente a la ANDI y al empresariado, acusándolos de buscar subordinación política y de romper con los principios democráticos al excluir a Quintero de los debates. La polémica reveló una vez más la tensión histórica entre Petro y los gremios económicos, y situó a Quintero en el centro de la controversia.
El giro nacionalista: la bandera en Santa Rosa
Casi en paralelo, Quintero agitó el nacionalismo colombiano con un gesto que levantó la preocupación diplomática de Perú. En un video ampliamente difundido en redes sociales, se mostró izando la bandera de Colombia en la isla Santa Rosa de Loreto, territorio amazónico en disputa entre ambos países. En la grabación, con producción elaborada y un discurso cargado de épica, aseguró que “Santa Rosa es Colombia” y prometió defender la soberanía nacional con firmeza.
Sus palabras apelaron a la memoria de pérdidas territoriales históricas —como Panamá o San Andrés— y evocaron un tono belicista al señalar que “no podemos llorar como niños lo que no pudimos defender como hombres”. El mensaje, que concluyó con un “¡Viva Colombia!”, fue recibido con críticas por parte de las autoridades peruanas, que advirtieron que este tipo de actos no contribuyen a la convivencia pacífica en la zona fronteriza.
Estrategia política: del “Partido del Tomate” a la aspiración presidencial
La trayectoria de Quintero se ha caracterizado por gestos disruptivos que buscan visibilidad mediática. Desde la creación del efímero “Partido del Tomate” en 2013, pasando por sus acciones teatrales en el Concejo de Medellín —como llevar un bloque de queso para denunciar presunta corrupción en EPM— hasta guiños mediáticos a la campaña de Gustavo Petro en 2022, el exalcalde ha sabido mantener una narrativa centrada en la provocación.
Hoy, su estrategia apunta a capitalizar tanto el sentimiento nacionalista como las divisiones internas del Pacto Histórico. Sin embargo, su estilo genera resistencias dentro del mismo sector progresista: figuras como Susana Muhamad han cuestionado que utilice causas sensibles —como el genocidio en Gaza o el diferendo con Perú— como plataformas electorales, advirtiendo del riesgo de “mercadear el dolor”.
Entre el ruido y la estrategia
El accionar de Quintero refleja una apuesta calculada: en un escenario político saturado de mensajes, busca imponerse a través del escándalo y la viralidad. Su discurso mezcla la confrontación con los empresarios, la exaltación del nacionalismo y una retórica de desafío que lo mantiene en la conversación pública, aunque no siempre de manera favorable.
De cara a la consulta del Pacto Histórico prevista para octubre, donde competirá con otros precandidatos de izquierda, su reto será transformar la notoriedad mediática en legitimidad política. Entre la censura de unos y los aplausos de otros, Quintero parece decidido a sostener la máxima de que, en política, lo importante no es tanto si hablan bien o mal de él, sino que hablen.
Redacción | Web del Maestro CMF







Es un imbécil, una rata que va ir a la cárcel por lo que se robó en Medellín
Hay maestros… despues se quejan de la salud, sueldo y vida…por ello ya ni confian en utdes ni los apoyan a nivel social..
Provocación?? Que titular mas tendencioso y parcial!! Mientras la derrota de este país incendia y divide con sus comentarios, los demás son provocadores por decir la verdad!! Israel es un estado ases!no y los demás se hacen los locos. Acá no es diferente, la derecha es ases!na y se hacen las víctimas
Están muy mal o es un error esto en una página de pedagogía?
Luis Fernando Pérez Angaritaa lo Guaido en Venezuela
No le da ni vergüenza a ese pícaro, corrupto de Medellín hacer show en el congreso de la ANDI en cartagena.
Agitador profesional y experto en desviar la atencion de cosas mas graves tactica se usa para generar rabia odio y ocultar cosas mas graves de otros con complicidad de los medios
Pinturita…pinturita
Mientras se da un torpe abucheo, se consolida la opción de elegir a este valiente hombre,no más masacres en Palestina
…
delincuente.
Omar Carrascal presidente de Palestina. 🤣🤣🤣🤣🤣
Quintero Presidente! Palestina libre!
🤡
Excelente.