Andrés Cabana: “Dar clase se convirtió en un infierno”

La educación es un pilar fundamental en la formación de la sociedad, pero a veces, los profesores se enfrentan a desafíos que hacen que dar clases sea una tarea verdaderamente ardua. En el artículo «Los alumnos disruptivos, la pesadilla de muchos profesores: “Dar clase se convirtió en un infierno”, publicado por el diario El País (España), el periodista Ignacio Zafra conversa con el profesor Andrés Cabana, quien comparte su experiencia lidiando con alumnos disruptivos en el instituto público de Salvaterra de Miño, en Pontevedra.

El Profesor Cabana destaca que los alumnos disruptivos pueden convertirse en una pesadilla para muchos educadores. La conducta disruptiva puede crear un ambiente de aula negativo y dificultar tanto la enseñanza como el aprendizaje. En su caso, la situación llegó al extremo de que «dar clase se convirtió en un infierno,» ya que los alumnos hablaban, se gritaban, se insultaban y se negaban a participar en clase, lo que generaba frustración y desmotivación tanto para el profesor como para los estudiantes.

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La conducta disruptiva no solo afecta al alumno disruptivo en sí, sino que tiene un impacto negativo en el aprendizaje de todos los estudiantes. Los testigos se sienten inseguros e inquietos, las víctimas pueden experimentar intimidación y aislamiento, y los profesores se ven afectados en su capacidad para enseñar y en su relación con los alumnos.

En este contexto, es fundamental abordar la conducta disruptiva de manera temprana y efectiva. Un enfoque preventivo y de colaboración entre los diversos actores educativos puede ser clave para reducir la conducta disruptiva y crear un ambiente de aula más positivo y propicio para el aprendizaje.

Andrés Cabana, profesor de Matemáticas en el instituto público de Salvaterra de Miño, juega un papel crucial en este proceso. Cabana es el autor del plan de convivencia del instituto, que se basa en un enfoque preventivo y de colaboración.

El plan incluye medidas como la formación de profesores en educación emocional y social, programas de apoyo para alumnos con conductas disruptivas, colaboración con padres y tutores, y la creación de un ambiente de aula positivo y acogedor.

alumnos disruptivos

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Cabana destaca que el plan ha tenido un impacto positivo en la reducción de la conducta disruptiva en el instituto. Ha mejorado la comunicación entre profesores, padres y tutores, y ha contribuido a crear un ambiente de aula más positivo y acogedor. Los profesores se sienten más apoyados y los padres más involucrados en la educación de sus hijos.

En palabras del Profesor Cabana: «La clave es la prevención. Si actuamos antes de que el problema se agrave, las posibilidades de éxito son mayores.» Su plan es un ejemplo de enfoque efectivo para abordar la conducta disruptiva en el aula, demostrando que la educación puede prosperar cuando se promueve la colaboración y la prevención. La labor de profesionales como Cabana es esencial para garantizar un entorno de aprendizaje positivo y constructivo.

Conclusión:

Sin duda, la conducta disruptiva en el aula es un desafío que requiere una atención constante y soluciones efectivas. Como hemos explorado en este tema, los educadores como el profesor Andrés Cabana demuestran que un enfoque preventivo, la colaboración entre los diversos actores educativos y la comunicación abierta son elementos fundamentales para abordar este problema de manera eficaz.

La participación de la comunidad educativa es esencial, ya que compartir experiencias, estrategias y enfoques puede enriquecer la práctica pedagógica y brindar apoyo a quienes enfrentan situaciones de alumnos disruptivos. El trabajo conjunto entre profesores, padres, tutores y estudiantes puede llevar a un ambiente de aula más positivo y constructivo, donde todos tengan la oportunidad de aprender y crecer.

La conducta disruptiva no solo desafía a los docentes, sino que también pone en riesgo el proceso educativo de todos los estudiantes. Sin embargo, con enfoques colaborativos, planes de convivencia efectivos y la voluntad de mejorar la educación, es posible superar estos desafíos y crear un entorno de aprendizaje más armonioso y productivo.

Si le interesa leer todo el artículo, lo puede hacer en el siguiente enlace: Los alumnos disruptivos, la pesadilla de muchos profesores: “Dar clase se convirtió en un infierno.

Le invitamos a participar en la conversación sobre este tema. ¿Ha tenido experiencias con alumnos disruptivos? ¿Ha enfrentado situaciones difíciles o incluso ataques? ¿Posee algún plan o estrategia que pueda compartir para ayudar a otros docentes? Su aporte puede enriquecer esta importante discusión y brindar apoyo a la comunidad educativa.

Palabras clave: conducta disruptiva, profesor de matemáticas, plan de convivencia, educación, aula, escuela, instituto, Pontevedra, cómo gestionar la conducta disruptiva, cómo prevenir la conducta disruptiva, estrategias para mejorar la convivencia en el aula.


5 comments
  1. Bleydman Bardales Bautista en realidad es un conjunto de factores que incluyen las reformas educativas, la inclusión de ideologías de la agenda 2030 de izquierda para la destrucción de los valores familiares y comunes, la imposición de una enseñanza con un mínimo de restricciones y límites. Es un desastre. El maestro o educador tiene las de perder. Es un campo de batalla. Lo mismo pasa en el área de la salud. La pregunta sería, quienes se benefician con estas reformas? La respuesta es obvia, los gobiernos corruptos y los líderes políticos que no sirven para nada. Un pueblo ignorante es instrumento de su propia destrucción. Voilà…!

  2. A alguien le cabe alguna duda? Esto es básicamente porque se lo han pasado los últimos cincuenta años relajando las normas disciplinarias en Chile, por ejemplo. Y también porque nunca han tenido los cojones de tomar el toro por las hasta a nivel de gobierno. los «expertos» de educación se lo han pasado en reuniones conversando y conversando, dando consejos a los maestros, escribiendo libros y bla, bla, bla. Cuando era tan fácil: miren lo que está haciendo el presidente de El Salvador. Así se arreglamos las cosas, señores expertos. Ninguno de los presidentes de los últimos 45 años en Chile demostró esa valentía. NINGUNO. Y el último ni hablar, es un chiste.

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