Un grave episodio de violencia escolar se registró en el Colegio Costa Rica (IED), ubicado en la localidad de Fontibón, en Bogotá, luego de que una profesora fuera brutalmente agredida por una estudiante de undécimo grado tras pedirle que guardara su teléfono celular durante la clase. El hecho, ocurrido en horario escolar, ha generado profunda preocupación en la comunidad educativa y reabierto el debate sobre el uso de la tecnología, la autoridad docente y la violencia en los centros educativos.
Según relató la propia docente en un video difundido posteriormente, la situación se desencadenó cuando la alumna se negó reiteradamente a obedecer la indicación y continuó interrumpiendo la clase. La profesora explicó que, ante la negativa, tomó el celular con el objetivo de restablecer el orden, lo que provocó una reacción inmediata y agresiva por parte de la estudiante. “Vi que estaba dispuesta a todo cuando cerró el salón”, afirmó la docente, quien también señaló que la alumna la acusó de robo y citó la Constitución para justificar su comportamiento.
El testimonio revela que la agresión escaló rápidamente. La estudiante bloqueó la salida del aula, empujó a la profesora y finalmente le propinó un fuerte golpe en el rostro con el puño, usando anillos, lo que le causó un hematoma en el ojo izquierdo. La docente denunció que, pese a pedir auxilio, en un primer momento no recibió apoyo inmediato y que incluso otros estudiantes exigían que devolviera el celular, impidiéndole abandonar el aula. Durante el forcejeo, le rompieron la ropa, le arañaron el cuerpo y le arrebataron el bolso, que fue arrojado al suelo.
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Visiblemente afectada, la profesora relató que logró salir del salón solo cuando algunos estudiantes intervinieron para frenar a la agresora. “Salí muy afectada emocional, psicológica y físicamente”, expresó, subrayando el impacto que este episodio ha tenido en su salud y en su vocación docente.
Finalmente, la educadora dirigió un llamado directo a las autoridades educativas y a las familias, cuestionando qué medidas se están tomando frente al mal uso de la tecnología en las aulas, el aumento de la violencia escolar y la desprotección que, según ella, enfrentan muchos docentes, especialmente aquellos en condición provisional. “Esto es muy doloroso”, concluyó, dejando abiertas preguntas que hoy interpelan a todo el sistema educativo.
Redacción | Web del Maestro CMF






