San Luis Río Colorado, Sonora – 17 de julio de 2025. La historia se repite. Un nuevo caso sacude al magisterio mexicano: el maestro Saúl, docente de la escuela Emiliano Zapata en San Luis Río Colorado, ha sido separado de su cargo y enfrenta un proceso legal tras ser acusado de golpear a un alumno. Sin embargo, padres, colegas y exalumnos denuncian que no existen pruebas que respalden la acusación, y temen que detrás del caso se escondan motivos de discriminación por orientación sexual.
La denuncia
La acusación fue presentada por la madre del menor, quien, según testimonios de la comunidad escolar, habría lanzado amenazas directas: “No voy a descansar hasta verlo en la cárcel y pierda su trabajo”. La denunciante es abogada, exfuncionaria del sistema judicial y figura vinculada a partidos políticos, lo que ha generado inquietud por un posible uso indebido de influencias.
Hasta ahora, la Fiscalía ha desestimado las pruebas. Los testimonios de los compañeros del menor contradicen la versión de la madre e incluso señalan que el niño acusado tenía comportamientos hostiles hacia otros. Sin embargo, la situación del maestro no ha cambiado: lleva más de un año suspendido sin sueldo y sin el respaldo de las autoridades educativas ni sindicales.
Un maestro sin red
A diferencia de otros docentes con trayectorias públicas y apoyo familiar, el maestro Saúl no cuenta con una red de protección. No tiene familia en el estado ni respaldo institucional. La comunidad educativa —padres, colegas y estudiantes— ha asumido por cuenta propia la defensa del maestro, organizando actividades para apoyarlo económicamente y difundiendo su caso en redes sociales.
En declaraciones compartidas por sus colegas, se describe a Saúl como un maestro dedicado, dinámico y respetuoso. “No es carismático, pero es estricto y atento con sus alumnos”, afirman. Sus antiguos estudiantes han publicado mensajes de apoyo en redes sociales, recordando su compromiso en el aula y su disposición para ayudar incluso fuera del horario escolar.
¿Homofobia encubierta?
Lo que más preocupa a quienes lo apoyan es el trasfondo de la acusación. Diversos testimonios apuntan a que el caso podría estar marcado por homofobia. “Su único delito ha sido tener otras preferencias sexuales”, dice una de sus amigas. Esta acusación, sumada a la falta de pruebas y al uso de influencias por parte de la denunciante, dibujan un panorama preocupante de intolerancia y vulnerabilidad para los docentes pertenecientes a la comunidad LGBT+.
La ley Prote y la urgencia de una reforma nacional
El caso del maestro Saúl se suma a otros similares, como el del maestro Esteban Canchola, cuya historia también se viralizó recientemente. Ambos casos han impulsado la discusión sobre la necesidad de proteger legalmente a los docentes frente a acusaciones infundadas.
En Morelos, ya se aprobó la Ley para la Protección de la Integridad y Derechos de los Trabajadores de la Educación (conocida como “Ley Prote”), que busca resguardar a los maestros ante denuncias sin sustento, sin desatender la protección a menores. En Querétaro, la diputada Claudia Gayou impulsa la «Ley Tere» con fines similares.
Estas iniciativas, aunque valiosas, siguen siendo insuficientes mientras no se legisle a nivel nacional. Sindicatos, autoridades y sociedad civil deben impulsar una reforma integral que garantice investigaciones justas, respaldo institucional y sanciones proporcionales, sin que ello signifique abandonar la defensa de los derechos de los menores.
Un llamado urgente
La comunidad del maestro Saúl ha iniciado una campaña en redes bajo el lema #JusticiaParaElMaestroSaúl. La página “Docentes en Lucha” en Facebook centraliza testimonios, evidencia y mensajes de apoyo. El objetivo es claro: que el caso no caiga en el olvido y que las autoridades actúen de forma justa.
“Hoy es él, mañana no sabemos a quién acusarán”, advierte una colega. La creciente ola de denuncias infundadas contra docentes en México está generando un clima de miedo e incertidumbre. El Estado tiene la obligación de garantizar justicia, sin prejuicios ni presiones externas.
Mientras tanto, el maestro Saúl espera. Sin trabajo, sin ingresos, sin el respaldo de su sindicato. Espera que la verdad, y no los prejuicios, prevalezca.
Redacción | Web del Maestro CMF






