El informe PISA 2025 mantiene la tendencia de rezago de los países latinoamericanos en la principal comparación educativa internacional respecto a la media de la OCDE. Algunos, como Argentina y México, han registrado sus peores resultados en 20 años en matemáticas y otros muestran estancamiento (Brasil, Colombia y Costa Rica) cuando no deterioro, como Chile. Fuera de la región, Estados Unidos se desploma en lectura, aunque se mantiene en los parámetros de los países desarrollados. A continuación, un análisis de los principales resultados:
Resultados de prueba PISA 2025 en Ciencias
Puntuación media de los países y economías seleccionadas

Argentina agrava su deterioro educativo bajo el Gobierno de Milei
La motosierra aplicada por Javier Milei a la educación pública argentina aceleró el deterioro que ya arrastraban en los últimos años las escuelas del país sudamericano. Los resultados de PISA 2025 muestran que el rendimiento de los estudiantes de 15 años cayó en matemáticas, lectura, ciencias e informática, tanto en comparación con 2022 como con 2018. Argentina, que en el siglo XX se preciaba de tener uno de los mejores sistemas de educación pública de todo el continente, ocupa ahora el furgón de cola en la enseñanza secundaria, adelantada por Uruguay, Chile, Colombia, México, Brasil y Perú.
Las matemáticas son el talón de Aquiles de los alumnos argentinos: el país obtuvo 367 puntos, frente a los 378 de 2022 y los 379 de 2018, es decir, perdió 11 puntos en solo tres años. Es su peor calificación desde que comenzó la serie, en 2006. En los últimos exámenes PISA, solo el 24% de los alumnos argentinos alcanzaron al menos el nivel 2, que significa que pueden interpretar y reconocer situaciones simples que pueden representarse de forma matemática, como la comparación de la distancia total entre dos rutas alternativas. La media de la OCDE de alumnos que superan este umbral es casi el triple, del 65%.
En ciencias, la caída fue aún mayor: los 393 puntos alcanzados suponen un retroceso de 13 puntos respecto a 2022. Solo el 41% de los alumnos alcanzó al menos el nivel 2 en esta área, frente al 74% del promedio de la OCDE. La comprensión lectora es también muy insuficiente, según la evaluación. Los 389 puntos obtenidos son 12 menos que los 401 de 2022.
El informe pone el dedo en la llaga en la creciente desigualdad educativa de la Argentina gobernada por Milei, donde el presupuesto para la enseñanza pública ha caído más de un 45% bajo su gestión. Según el informe, entre 2022 y 2025 aumentó la distancia entre los estudiantes argentinos con mejores y peores resultados tanto en matemáticas como en ciencia, mientras que se mantuvo casi sin cambios en comprensión lectora. Por Mar Centenera (Buenos Aires).
Estados Unidos se desploma en lectura con el peor resultado de su historia
Los resultados del informe PISA 2025 en Estados Unidos muestran una imagen muy negativa en lectura. A pesar de estar ligeramente por encima de la media entre los países evaluados en esta métrica, los resultados de los alumnos estadounidenses se han desplomado 14 puntos en lectura —según la OCDE, 20 puntos vienen a ser lo que se aprende aproximadamente en un curso escolar— hasta alcanzar un puntaje de 490, el más bajo registrado desde el 2000, cuando comenzó esta evaluación.
Asimismo, una ligera bajada en el puntaje de matemáticas con respecto a 2022, tras un empeoramiento más pronunciado desde 2018, también representa el nivel más bajo desde que el país se somete a las pruebas PISA. En ciencia, en cambio, los resultados se han mantenido estables.
A pesar de las caídas, en comparación con el resto de los países de la OCDE, Estados Unidos ha puntuado mejor que el promedio en todas las categorías. Aun así, las tendencias a la baja en matemáticas y lectura muestran un patrón preocupante. En contraste con 2015, la proporción de alumnos con bajo rendimiento (con puntuaciones por debajo del nivel de competencia 2 sobre 6) aumentó en seis puntos porcentuales en matemáticas y en siete puntos porcentuales en lectura; aunque no varió de forma significativa en ciencias.
Los propios organizadores de la prueba advierten, sin embargo, sobre la calidad de los datos recogidos en Estados Unidos en esta edición. La tasa de respuesta de los estudiantes quedó por debajo del mínimo exigido por los estándares técnicos de PISA, al igual que el volumen de exclusión. Con la información disponible, los organizadores señalan que no es posible descartar un sesgo en los resultados de desempeño, ni determinar en qué dirección se produciría. Por Nicholas Dale Leal (México).
Resultados de prueba PISA 2025 en Lectura
Puntuación media de los países y economías seleccionadas

México continúa su caída en matemáticas
El resultado de la evaluación educativa PISA muestra una tendencia de caída para México en matemáticas, con 388 puntos, siete menos que en la edición anterior y también en lectura, con 408, siete menos que en 2022. En ciencia, los alumnos mexicanos obtuvieron 414 puntos y subieron muy ligeramente, 4 puntos más que en la anterior edición, manteniéndose en promedios similares a lo largo de los años. En las tres áreas, México está por detrás de la media de los países de la OCDE.
La puntuación en matemáticas es la más baja desde 2006. Solo el 30% del alumnado evaluado alcanzó al menos las competencias básicas en esta área, como hacer el cambio entre dos monedas, cuando la media de la OCDE es del 65%. Además, apenas hay alumnos que muestren un alto rendimiento en matemáticas, que en el resto de la OCDE es del 8%, y que se concentran en los países asiáticos, como China, Singapur, Corea del Sur y Japón. El porcentaje de alumnos que no alcanza las competencias básicas en matemáticas ha subido en 13 puntos porcentuales desde 2015. En lectura, la proporción de alumnos que no llegaron a los conocimientos mínimos ha aumentado en el mismo periodo ocho puntos porcentuales. Por Silvia Blanco (México).
Colombia, un deterioro menos acentuado que en otros países
Los resultados de los estudiantes colombianos muestran un deterioro en los últimos tres años, pero menos acentuado que el promedio de países. La categoría de lectura es la más afectada, con una caída de 409 a 399 puntos (el equivalente a perder medio curso escolar). Le sigue matemáticas, que ha bajado de 383 a 381. Por otro lado, ciencias tiene un leve repunte y pasa de 411 a 414. Aunque ninguna categoría supera las mediciones de 2015, el deterioro se ralentiza. La OCDE, además, ha señalado que los resultados “parecen más positivos” si se toma en cuenta la ampliación de la cobertura de la educación secundaria. El aumento de alumnos elegibles para tomar la prueba, en un contexto en el que la población de esta edad se desploma, sugiere que “el declive aparente en matemáticas y lectura está relacionado con la integración de más estudiantes de poblaciones marginadas”.
Colombia, que en los últimos años ha apostado por mejorar la infraestructura de sus colegios y ampliar la jornada única, está muy por debajo del promedio de los demás países de la OCDE. Solo el 29% de los estudiantes alcanzó competencias básicas en matemáticas, frente a una media del 65%. Algo similar ocurre en lectura: el 46% de los estudiantes lograron ese nivel, comparado al 69% de la OCDE. En ciencias, el 50% que alcanzó las competencias básicas contrasta con el promedio de 74%. Respecto a la comparación con otros países latinoamericanos, Colombia ocupa un rango medio. Chile y Uruguay la superan en todas las categorías, pero el país se ubica por encima de Argentina, República Dominicana y Perú. Por Lucas Reynoso (Bogotá).
Resultados de prueba PISA 2025 en Matemáticas
Puntuación media de los países y economías seleccionadas

Costa Rica avanza en cobertura, pero se frena el rendimiento
Uno de los orgullos existenciales de la población de Costa Rica es haber abolido el Ejército en 1948. Esa decisión permitió consolidar una de las democracias más sólidas de América Latina, pero también destinar el gasto militar a un pilar que hace sacar pecho al país centroamericano: la inversión en educación. Sus líderes han afirmado que “por no gastar en ejército podemos invertir hasta el 8% del PIB en educación”. El paso del tiempo, sin embargo, ha demostrado que el sistema ha entrado en crisis por los constantes recortes, y el más reciente Informe PISA comprueba la tensión que pone a prueba la calidad de la educación costarricense. El país ha avanzado en cobertura escolar, pero se frena en rendimiento académico.
Los resultados del informe de 2025 muestran que la escuela tica sigue sin alcanzar los estándares de la OCDE. Salvo por un repunte moderado en ciencia (el 56% de la población estudiantil de Costa Rica alcanzó el nivel 2 o superior frente al promedio del 74% de la OCDE, el desempeño de los estudiantes de 15 años se mantuvo estancado respecto a 2022 en matemáticas (387 puntos en 2025 frente a los 385 de 2022) y lectura (416 puntos frente a 415 en la medición anterior).
El informe introduce un matiz destacado: el estancamiento convive con un esfuerzo de inclusión. Entre 2015 y 2025, la matrícula en educación secundaria creció al incorporar a jóvenes de sectores históricamente marginados. La OCDE señala que esta expansión explica la aparente caída en los promedios globales, mientras que el rendimiento de los alumnos de los estratos más favorecidos no sufrió reducciones.
El entorno escolar, sin embargo, está golpeado por la falta de recursos. El 68% de los alumnos asiste a colegios cuyos directores reportan carencias de materiales educativos como libros, ordenadores o laboratorios, y un 64% estudia en edificios con infraestructuras deficientes. Asimismo, más de la mitad de los centros enfrenta escasez de personal docente y de apoyo. Por Carlos Salinas Maldonado (México).
Los estudiantes brasileños, estancados
Están por debajo de la media de la OCDE en las tres áreas evaluadas: ciencias, matemáticas y lectura. Los resultados de 2025 fueron prácticamente los mismos que en 2022, y el informe subraya que la estabilidad de los resultados “se extiende desde hace más de una década”. Brasil también está por debajo de la media de la OCDE si se tiene en cuenta el porcentaje de estudiantes que tiene un buen nivel en al menos una disciplina, y al mismo tiempo, el grupo de alumnos que son buenos en las tres asignaturas se ha reducido.
La nota en ciencia (409 puntos) son seis puntos más que en 2022 y ocho más que en 2015, siendo la única disciplina que ha mejorado. La nota en matemáticas, en cambio, ha empeorado recientemente: 377 puntos el año pasado, frente a 379 en 2022 y 277 en 2015. También han caído los resultados en lectura, pasando de 410 a 408 en tres años (eran 307 hace una década).
A pesar del desempeño mediocre, los resultados en lectura colocan a Brasil en el podio de los mejores países latinoamericanos en este ámbito, por detrás de Uruguay y Chile. En las otras materias, está en la cola, junto a Argentina, Paraguay o Perú. Por Joan Royo Gual (Río de Janeiro).
Chile retrocede en matemáticas y lectura
Chile ha registrado un retroceso en matemáticas y lectura, mientras que en ciencias se mantuvo estable. Los puntajes de casi 6.600 estudiantes de 15 años cayeron respecto a la última medición de 2022 y la comparación en la última década confirma un deterioro sostenido: la proporción de estudiantes con desempeño insuficiente subió 10 puntos porcentuales desde 2015 tanto en matemáticas como en lectura, hasta un 59% y un 38% respectivamente. Solo un 41% de los alumnos chilenos alcanza el nivel mínimo de competencia en matemáticas, frente al 65% del promedio OCDE; en lectura la brecha es de 62% frente al 69%; y en ciencias de 63% frente al 74%.
Uno de los pocos datos que rompe la tendencia negativa es la desigualdad: entre 2015 y 2025 la brecha de rendimiento en ciencias entre los estudiantes más ricos y más pobres —el eje del estudio— se achicó en Chile, impulsada por una mejora entre los alumnos desfavorecidos, aunque los aventajados siguen sacándoles 76 puntos de ventaja, un rango levemente mejor al promedio donde la diferencia entre ambos grupos es 85 puntos. Una cifra llamativa es la proporción de escuelas chilenas que prohíben el uso de celulares. El salto de 2022 a 2025 es de 25 puntos, hasta llegar al 59%, mientras que el promedio de la OCDE subió 15 puntos, alcanzando un 49%. Por Antonia Laborde (Santiago de Chile).
Fuente: El País