20 geniales estrategias docentes que funcionan en el salón de clase

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Esta es la propuesta de “Universia España” sobre cómo aumentar el impacto del aprendizaje en los alumnos y que compartimos con fines exclusivamente educativos – pastorales.
¿Eres profesor y quieres innovar en tu forma de dar clase? Conoce a continuación 5 estrategias efectivas que podrás aplicar en el aula para mantener a tu grupo de alumnos motivados.
La docencia es una de las profesiones más cambiantes. Esto se debe a que las herramientas educativas evolucionan con la tecnología, y cada generación de alumnos es distinta a la otra. Por ello los profesores tienen que adaptarse e innovar continuamente y buscar nuevas vías para que los estudiantes logren asimilar el conocimiento. Conoce 5 estrategias útiles a aplicar en tu salón de clase.

Un experto en investigación sobre educación de Nueva Zelanda, llamado John Hattie, realizó un ensayo sobre cómo aumentar el impacto del aprendizaje. Su objetivo era que los profesores pudieran comprender mejor el proceso de aprendizaje a través de los ojos de sus estudiantes.

Sus conclusiones fueron resultado de 15 años de investigación. Destacó que la manera en que los alumnos aprendían, dependía en parte a la manera de proceder de los profesores en el salón de clase. Es decir, el éxito del aprendizaje de los estudiantes estaba ligado a qué tan buenas eran las estrategias que aplicaban los docentes. Estas son 5 estrategias eficientes que mencionó:

1. Explicar las cosas con claridad

Para un alumno no existe nada peor que sentirse perdido en clase. No tener idea del tema que están dando, ni saber qué es lo próximo que van a dar, los desanima enormemente.

Por ello el profesor tiene la tarea de presentar desde el primer día el plan de estudio, las unidades que van a dar, y comprometerse a hacer el mismo mecanismo cada vez que va a comenzar un tema nuevo. De esta manera los estudiantes saben qué se espera de ellos y qué deben hacer para tener éxito en esa clase.

2. Permite el intercambio de ideas

Asistir a clase para ser un agente pasivo ya no es una posibilidad. Los estudiantes están acostumbrados a las redes sociales donde constantemente pueden dar su opinión y comentar sobre todo. Por ello esta dinámica debe aprovecharse en el área educativa. Los profesores tienen que dar un paso atrás de tanto en tanto para permitir que se generen intercambios de idea ente los alumnos. El ida y vuelta permite que aprendan del otro y es una buena oportunidad para que el docente observe si realmente comprendieron los conceptos y contenidos que está dando.

3. Haz devoluciones siempre que puedas

Claro que es más sencillo llevarte a tu casa las tareas, corregirlas y devolverlas al otro día con la calificación, pero no es la opción más efectiva. Para que los estudiantes sepan si realmente están avanzando y mejorando, eres tú el encargado de darles una devolución sobre lo que hicieron. Una manera es hablando con el grupo entero y proceder a señalarles las debilidades que aún tienen y cómo pueden mejorarlas.

4. Realiza evaluaciones sobre el proceso de formación

Además de los clásicos exámenes y pruebas para evaluar lo aprendido, deberás realizar evaluaciones para analizar el proceso de formación de tus estudiantes. Compara el desempeño que están teniendo con las metas que deberían ir cumpliendo según los objetivos plantados desde el principio. Al hacerlo con frecuencia podrás adaptar los materiales y la velocidad con la que avanzas. Incluso puedes pedirles a ellos que evalúen tu forma de actuar.

5. Fomenta la autosuficiencia de tus estudiantes

Debes brindarles oportunidades a tus estudiantes para que aprendan a organizarse, a crear su propio plan de acción y a evaluar su propio trabajo. Al ser conscientes de su forma de pensar y de actuar a nivel académico, consiguen modificar conductas y conseguir mayores logros que si tu les estas encima y los obligas a hacerlo.

¿Eres docente a nivel escolar o preescolar? Posiblemente debas lidiar con distintas dificultades o desafíos día a día. Ya sea porque algún niño es muy inquieto, a otro le cueste concentrarse o uno de los alumnos no es muy amigo de los números o las letras, existen diversas maneras de apoyar a los estudiantes en su aprendizaje y hacer la experiencia escolar más amena para todos.

1. Comienza por el final

Para algunos niños puede ser complicado visualizar el producto final de ciertas tareas. Al momento de asignarles un proyecto específico, enséñales, si es posible, un ejemplo realizado por alumnos de años anteriores.

2. Forma parejas

Juntar a los alumnos en binas para realizar trabajos o proyectos puede ser muy útil para ambas partes, ya que entre los dos pueden ayudarse a copiar las tareas, tomar apuntes o leer el material en voz alta para entender mejor la propuesta.

3. Fomenta la oralidad

Si plantear las respuestas por escrito es una gran dificultad para algunos estudiantes, puedes considerar permitirles expresarlas de forma oral para ciertas tareas o pruebas. En algunos casos, también podrías brindar la posibilidad de grabar las respuestas de sus tareas domiciliarias.

4. Aplica las pruebas a la mañana

Si los exámenes o pruebas son a última hora, es probable que esto reduzca la capacidad de concentración de los alumnos. Intenta planificar estas instancias de evaluación para las primeras horas del día.

5. Canta

Expresar la información de forma melódica puede ayudar a los estudiantes a recordarla. Si no encuentras una canción en internet que refiera a lo que quieres enseñarles, ¡invéntala!

6. Emplea recursos mnemotécnicos

Rimas, asociaciones de palabras con imágenes y otros trucos –como el de colocar los números en orden y al revés para aprender la tabla del nueve– son recursos divertidos y efectivos para enseñarle a tus alumnos y ayudarles a recordar.

7. Destaca lo importante

Resalta, ya sea con un color flúor, con cursivas o con negrita, la información más importante en el material. De esta manera, ayudarás a los estudiantes a recordarla más fácilmente. Más adelante, ellos mismos podrán resaltar sus propios textos.

8. Emplea papel cuadriculado

A algunos niños les cuesta mantener los números alineados al realizar operaciones matemáticas. Muéstrales cómo usar papel cuadriculado para mantener los números organizados en las columnas correspondientes.

9. Realiza listas

Al momento de plantearles una tarea que requiera seguir múltiples pasos, intenta hacerlo mediante una lista que enumere claramente cada paso a seguir. Entrégale una lista a cada estudiante para que puedan ir tachando a medida que completen los pasos.

10. Déjalos moverse

Para algunos niños, pasar mucho tiempo sentados y concentrados es sencillamente imposible. Deja que tus alumnos más inquietos se paren mientras trabajan, pídeles que te alcancen algún objeto o lo que sea que les permita estar en movimiento. Si tienes acceso a una bola de equilibrio, puedes dejar que se sienten en ella para poder gastar energía y aprender al mismo tiempo.

11. Realiza una pausa

Darle un descanso al cerebro de vez en cuando es necesario y recomendable para que los alumnos puedan mantener la concentración. Realiza una actividad física con ellos durante cinco minutos, ya sea con unos breves movimientos de yoga o estiramiento, para que luego vuelvan a su trabajo con más energía.

12. Emplea audiolibros

Si la lectura es una dificultad para algunos niños, emplear audiolibros puede ser una excelente manera de asegurar que no pierdan el interés ni la motivación por la literatura.

13. Escribe en colores

Permite que los niños utilicen papeles o lapiceras de distintos colores según el tipo de información con la que estén trabajando. Esto les puede ayudar a organizar el material, por ejemplo, si emplean rojo para escribir la idea principal y otros colores para diferenciar los distintos detalles.

14. Quédate cerca

Si uno de tus alumnos presenta dificultades para seguir las instrucciones del trabajo, quédate cerca de él al momento de explicarlas. Esta proximidad ayudará a que el estudiante absorba mejor la información.

15. Genera “flashcards”

Las “flashcards” son las tarjetas que incluyen, de forma visual y resumida, la definición o respuesta de determinados conceptos, palabras o preguntas. Su uso, acompañado de gráficas y dibujos, es especialmente útil para aprender matemáticas y ciencia. Además, pueden convertirse en un divertido juego.

Fuente: Edutopia
Autor: Unversia España


Este contenido ha sido publicado originalmente por Universia España en la siguiente dirección: noticias.universia.es



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