La ofensiva terrestre israelí sobre la ciudad de Gaza ha marcado un nuevo punto crítico en un conflicto que ya se extiende por casi dos años y que ha dejado, según las autoridades sanitarias locales, cerca de 65.000 muertos, en su mayoría civiles. El ejército israelí ha desplegado dos divisiones —con la promesa de sumar más tropas— en un avance descrito como “combinado y gradual” sobre uno de los pocos enclaves urbanos que aún no han sido completamente reducidos a escombros.
La estrategia militar y sus consecuencias inmediatas
Las Fuerzas Armadas israelíes mantienen confinados a los palestinos en apenas un 12% del territorio de la franja, considerado antes de la invasión el espacio más densamente poblado del planeta. En su avance, han arrasado barrios enteros mediante explosiones controladas, visibles incluso en imágenes satelitales. El este y los alrededores de la ciudad han sido los sectores más golpeados, mientras que la ofensiva progresa hacia el centro urbano.
Antes del inicio de la operación, un millón de personas habitaban la capital gazatí. El ejército asegura que alrededor del 40% —unos 400.000 civiles— han huido, aunque miles permanecen atrapados en condiciones extremas. La madrugada de bombardeos masivos, tan intensos que pudieron escucharse en el centro de Israel, precedió al avance terrestre. Las morgues locales han registrado al menos 85 muertes en apenas 24 horas, entre ellas niños y adolescentes.
El hambre como arma de guerra
El Ministerio de Sanidad del Gobierno de Hamás ha denunciado que la estrategia israelí no se limita a los bombardeos: también incluye el uso del hambre como arma de guerra. Solo en los últimos días se han contabilizado 428 muertes por inanición, de las cuales 146 corresponden a menores. A esta cifra se suman los muertos diarios por ataques aéreos y operaciones terrestres, configurando un escenario que organismos internacionales han calificado como insostenible para la población civil.
La dimensión política e internacional
El primer ministro Benjamin Netanyahu anunció el inicio de la operación militar en medio de una comparecencia judicial por los casos de corrupción en los que está imputado. Casi en paralelo, el portavoz militar Avichay Adraee advirtió a la población civil que “quedarse en la ciudad es un peligro” e insistió en que el ejército busca desmantelar la “infraestructura terrorista” de Hamás.
La ofensiva comenzó horas después de la visita a Israel del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien respaldó sin reservas la estrategia bélica israelí. Rubio declaró que el conflicto podría resolverse en “días o semanas” si Hamás aceptara la desmilitarización y se rindiera, aunque al mismo tiempo dejó entrever que incluso con ese escenario Israel mantendría tropas en Gaza. Sus palabras se sumaron al mensaje de Netanyahu: “Hamás debe dejar de existir”.
Tensiones internas en Israel
Pese al respaldo estadounidense, dentro de Israel no existe un consenso absoluto. La prensa local ha reportado tensiones entre el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, y el propio Netanyahu. Zamir cuestionó la falta de claridad del Gobierno sobre los objetivos finales de la ofensiva: “El primer ministro no nos ha dicho cuál es la siguiente etapa. No sabemos para qué prepararnos. Si quieren un Gobierno militar, que lo digan”.
La ofensiva sobre la ciudad de Gaza no solo intensifica la destrucción material y el drama humanitario, sino que también revela fisuras en la estrategia política y militar de Israel. Mientras tanto, la población civil sigue siendo la principal víctima de un conflicto que parece lejos de encontrar una salida negociada. La comunidad internacional observa entre declaraciones de apoyo y llamados a la moderación, pero los hechos en el terreno muestran que la devastación avanza a un ritmo implacable.
Redacción | Web del Maestro CMF







Eso es como quitarle el dulce a un niño. Ya vendrá la justicia divina y creo muy pronto
Seguía está página porque su contenido en artículos que hablaban de educación eran buenos, pero ver qué ya habla de política y como está a favor de genocidio en Gaza, es de pena ajena
🥳🥳🥳
El racismo sionista y el genocidio dejará profundas huellas en la humanidad, tendrán que pagar con justicia y rechazo universal.
Criminales, dónde están las NNUU, Europa, etc. Que permiten esta barbaridad?
Chau Gaza! Chau terrorismo!
El mundo entero observa y apunta…SU GENOCIDIO..
TIC,TAC ISRAEL PAGARÁ