Rolando Arellano: los jóvenes de hoy son tres veces más profesionales

Los jóvenes de hoy son tres veces más profesionales gracias al sacrificio silencioso de sus padres, cuyo esfuerzo abrió oportunidades impensables antes.

Rolando Arellano Cueva es uno de los más reconocidos expertos en marketing para países en desarrollo. Doctor en Administración de empresas de la Universidad de Grenoble, Francia, Máster en Administración de ESAN y psicólogo de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

La entrevista realizada por Mávila Huertas, una de las periodistas más influyentes y rigurosas del país, puso sobre la mesa un tema tan sensible como urgente: la relación entre generaciones, el reconocimiento al mérito familiar y la necesidad de nuevos modelos de inspiración para la juventud peruana. En diálogo con Huertas, el investigador y analista Rolando Arellano ofreció una lectura profunda sobre el rol de los jóvenes actuales, la construcción del país y el peso que la memoria familiar tiene en la formación profesional y emocional de las nuevas generaciones.

La nueva generación: tres veces más profesional, pero desconectada de su historia

Arellano sostiene que los jóvenes de hoy “son tres veces más profesionales” debido a las oportunidades que sus padres y abuelos nunca tuvieron. Sin embargo, advierte que esa profesionalización acelerada corre el riesgo de perder un componente esencial: la conciencia del esfuerzo previo.

En sus palabras, gran parte de lo que hoy se disfruta —estabilidad relativa, acceso a educación superior, movilidad social, posibilidades tecnológicas— es el resultado del trabajo de una generación “extremadamente trabajadora”, padres y madres que en condiciones más duras que las actuales trabajaron 14 o 16 horas diarias para darle a sus hijos un punto de partida mejor.

Por ello, Arellano plantea un mensaje directo:
Los jóvenes deben preocuparse, protestar pacíficamente cuando sea necesario, pero también reconocer el esfuerzo gigantesco de quienes los precedieron.

Y añade un gesto simbólico pero profundamente humano:
“Les toca ir a abrazar a sus padres hoy, agradecerles y continuar hacia adelante el trabajo que ellos comenzaron”.

El país necesita nuevos héroes civiles

Huertas introduce otro tema central: la ausencia de figuras inspiradoras para las nuevas generaciones. Aunque los feriados cívicos resaltan la figura de militares y héroes tradicionales, Arellano afirma que faltan referentes contemporáneos capaces de conectar con los jóvenes.

Entre los ejemplos que menciona destacan:

  • Mario Vargas Llosa, un héroe intelectual cuya obra puso al Perú en el mapa cultural del mundo.
  • Ruth Shady, arqueóloga que descubrió Caral, la civilización más antigua de América.
  • Antonia Moreno de Cáceres, figura femenina clave en la Guerra del Pacífico.

El Perú, afirma Arellano, está lleno de héroes civiles, científicos, artistas, empresarios, pensadores y mujeres notables que no reciben la visibilidad que merecen. Reconocerlos es una responsabilidad cultural, no un simple ejercicio de nostalgia.

Criminalidad: un problema grave que no debe convertirse en arma política

En un contexto donde la inseguridad domina la agenda pública, Arellano advierte sobre un riesgo que puede distorsionar la percepción social: la manipulación política del miedo.

A propósito de unas declaraciones de Donald Trump —quien comparó la criminalidad de Washington con la de Lima— Arellano recuerda que las cifras deben analizarse con criterios internacionales, como los homicidios por cada 100.000 habitantes. El peligro, señala, es que la gravedad del problema se utilice electoralmente para justificar decisiones improvisadas o para ocultar otras crisis igual de urgentes.

El ejemplo más claro es la declaración de estados de emergencia, que permiten:

  • compras públicas sin licitación
  • reasignación de presupuestos sin controles
  • reducción de mecanismos de transparencia

Aunque la población exige respuestas firmes, Arellano señala que combatir la delincuencia no puede ser excusa para abrir la puerta a nuevas formas de corrupción. Se necesita inteligencia, estrategia y una visión de largo plazo, no solo reacciones rápidas destinadas a tranquilizar a la opinión pública.

Un mensaje final: mirar al futuro sin olvidar el pasado

La entrevista cierra con un llamado a la responsabilidad colectiva. Mávila Huertas destaca la importancia de visibilizar las cifras reales de criminalidad y la urgencia de abordarlas con rigor. Arellano complementa con una reflexión sobre el país: sí, hay problemas graves, pero también hay avances, oportunidades y una juventud altamente preparada que puede construir un futuro mejor.

Sin embargo, insiste: la profesionalización no basta. Se necesita memoria, gratitud y continuidad. Solo así, dice, los jóvenes podrán honrar el sacrificio de quienes trabajaron sin descanso para que ellos pudieran vivir mejor.

Redacción Web del Maestro CMF


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