El caso de Álvaro, un niño de 10 años que resultó gravemente herido en la Escuela Cervantes Básica de Santiago, sigue generando preocupación a casi un año del accidente que lo dejó con secuelas físicas severas. El menor, que sufrió una lesión recto‑uretral tras ser empalado con una estructura metálica en el patio del establecimiento, ha debido enfrentar un largo y complejo proceso de recuperación.
Según la versión oficial entregada por el colegio en diciembre del año pasado, se trató de un accidente ocurrido “en un contexto de juego” entre compañeros del mismo curso, todos en el rango de edad entre 10 y 12 años. En ese momento, la comunidad escolar aseguró haber activado los protocolos frente a una eventual situación de bullying, pero tras la investigación interna no se logró establecer que hubiese intención en el hecho. Además, se aclaró que no hubo estudiantes migrantes involucrados, desmintiendo rumores iniciales que circularon en redes sociales.
Sin embargo, el padre del menor, Sebastián, ha compartido públicamente una versión distinta. A través de un video en Instagram, sostuvo que su hijo fue víctima de bullying y que la agresión fue intencionada. En su testimonio, relató que el menor ha sido sometido ya a cinco cirugías de reconstrucción y que actualmente depende de una colostomía y una cistostomía para realizar sus funciones fisiológicas. Sebastián señala que su hijo presenta daños irreversibles y que, aunque la familia ha logrado cierto avance emocional con apoyo psicológico y psiquiátrico, aún enfrentan nuevos desafíos médicos: al menos dos cirugías más son necesarias. Por ello, ha iniciado una campaña de ayuda solidaria para costear los tratamientos e insumos médicos que su hijo necesita. “Si no puedes ayudarnos de forma monetaria, de igual forma nos ayudas compartiendo este mensaje”, concluyó el padre.
Si deseas ayudar al menor y a su familia, puedes hacerlo a través de este enlace para donar y apoyar: ESTE LINK
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Este caso vuelve a poner en el centro de la discusión la seguridad escolar, la convivencia entre estudiantes y la necesidad de acompañamiento real a las familias que enfrentan procesos de recuperación tan duros y prolongados como este.
Qué sucedio:
La madre de un niño de 10 años denunció que su hijo, quien tiene Trastorno del Espectro Autista (TEA), fue víctima de bullying en la Escuela Cervantes Básica de Santiago. Según su relato, el menor fue empujado por dos compañeros contra una estructura de fierro en el patio del colegio, lo que le provocó una grave herida: una lesión recto-uretral por empalamiento.
El colegio calificó el hecho como un “accidente escolar”, mientras que la madre presentó una denuncia por lesiones gravísimas. El caso fue derivado a la Fiscalía Metropolitana Centro Norte. El menor permanece hospitalizado y en recuperación, siendo atendido por el equipo de Urología Pediátrica.
Desde la Dirección de Educación Municipal de Santiago informaron que están brindando apoyo a la familia, que se inició un sumario administrativo y que se presentó una autodenuncia ante la Superintendencia de Educación. También se indicó que los dos alumnos involucrados reciben acompañamiento especializado.
Redacción | Web del Maestro CMF







¿Dónde están los maestros? ¿Qué le pasa? Esto es a resultado de eso precisamente. ¿qué valores les enseñan ustedes? ¿qué ven? ¿Qué escuchan? Eso es SU resultado de entrega y enseñanza en sus hogares. Investigar qué? Cara de 🪨
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Realmente habría que investigar si fueron los niños por qué no se dieron cuenta los maestros?