Analizar la adopción de inteligencia artificial (IA) en los sectores económicos resulta complejo por la falta de datos precisos, la escasa perspectiva temporal disponible y la ausencia de metodologías consolidadas que permitan medir su impacto en productividad y empleo. Esta dificultad se intensifica en el sector educativo, donde las comparaciones internacionales y los análisis internos enfrentan mayores limitaciones estructurales.
En este contexto, la publicación de TALIS 2024, una de las encuestas internacionales de referencia junto con PISA para el análisis del profesorado, aporta información novedosa sobre el uso de herramientas de IA por parte de docentes de Educación Secundaria Obligatoria (ESO). Estos datos permiten dimensionar el grado de adopción y comprender mejor los factores que la condicionan.
Un uso todavía limitado de la IA entre el profesorado español
En España, el 35% del profesorado declara haber utilizado herramientas de IA en el último año, una cifra que, aunque baja, se sitúa por encima de países como Francia (14%), Portugal (30%) o Italia (25%). No obstante, la adopción sigue siendo minoritaria si se compara con el potencial transformador que estas tecnologías prometen.
Uno de los factores más determinantes es el envejecimiento del colectivo docente. La edad emerge como una variable clave en la explicación de las diferencias tanto entre países como dentro de cada sistema educativo. En España, cerca del 60% de los docentes menores de 30 años han utilizado IA, mientras que esta proporción cae al 27% entre quienes se encuentran próximos a la jubilación. Aunque esta brecha generacional también existe en otros países de la OCDE, en el caso español resulta más acusada, especialmente a partir de los 40 años.
Principales usos de la IA en el aula
Entre los docentes que sí utilizan IA, los usos más frecuentes se concentran en tareas de apoyo pedagógico:
- Generación de planes de clase (69%)
- Resumen de contenidos (49%)
- Apoyo al alumnado en la práctica de ejercicios (39%)
En contraste, el uso de IA para tareas más complejas, como la evaluación del alumnado o el análisis de datos académicos, continúa siendo minoritario. En estos ámbitos, la media de la OCDE supera a España, aunque en general los niveles de adopción permanecen por debajo del 50%. Esta diferencia podría estar vinculada nuevamente a la composición por edad del profesorado.
El principal obstáculo: la brecha en habilidades digitales
Más relevante aún que los usos actuales son las razones que explican la no adopción. Dos de cada tres docentes en España no utilizan IA en su práctica diaria. Según TALIS 2024, el 75% de quienes no la emplean señala la falta de conocimientos adecuados como principal barrera. A ello se suma la percepción de que la IA no resulta útil para su trabajo (55%).
Estos datos confirman que la brecha digital está estrechamente vinculada a la edad y a la formación tecnológica, un patrón coherente con lo observado en la población general. El problema no radica exclusivamente en la disponibilidad de herramientas, sino en la capacidad efectiva para integrarlas pedagógicamente.
Habilidades digitales como palanca de cambio
El análisis econométrico, que controla por variables como edad, experiencia, titularidad del centro, nivel educativo, tipo de jornada y satisfacción laboral, sugiere que un mayor nivel de competencias digitales incrementa significativamente la probabilidad de uso de IA.
Aunque los resultados no pueden interpretarse de forma estrictamente causal, los datos indican que un elevado dominio de habilidades digitales aumenta en 13 puntos porcentuales la cobertura de IA entre docentes. Este efecto compensa en gran medida el impacto negativo de la edad, estimado entre 15 y 20 puntos porcentuales.
La renovación generacional del profesorado contribuirá previsiblemente a elevar la adopción de manera progresiva. Sin embargo, reforzar las competencias digitales del profesorado en activo se presenta como una condición necesaria para lograr una implementación generalizada y equitativa.
Evidencia empírica sobre los beneficios educativos
La discusión sobre la adopción de IA debe incorporar también evidencia sobre sus efectos. El estudio de Wang et al. (2024) analiza el impacto de Tutor CoPilot, un sistema de IA que asiste en tiempo real a tutores de matemáticas en contextos desfavorecidos de Estados Unidos. Mediante un experimento aleatorizado con 900 tutores y 1.800 estudiantes, los resultados muestran que los alumnos cuyos tutores utilizaron la herramienta tuvieron 4 puntos porcentuales más de probabilidad de dominar los contenidos evaluados.
El efecto fue especialmente significativo entre tutores inicialmente peor valorados, donde el incremento alcanzó los 9 puntos porcentuales, igualando su desempeño al de tutores experimentados. Estos resultados sugieren que la IA puede actuar como herramienta compensatoria y de apoyo profesional, especialmente en contextos de menor experiencia o mayores dificultades.
Conclusiones: formación digital como estrategia estructural
Los datos de TALIS 2024 confirman que la adopción de IA en el profesorado español sigue siendo limitada y presenta una marcada brecha generacional. La edad y el nivel de habilidades digitales se consolidan como los principales determinantes del uso.
La evidencia disponible indica que fortalecer las competencias digitales puede incrementar sustancialmente la adopción y mitigar el efecto negativo de la edad. Además, los estudios experimentales recientes muestran beneficios educativos tangibles asociados al uso de IA como herramienta de apoyo docente.
En consecuencia, invertir en formación digital del profesorado no constituye únicamente una actualización tecnológica, sino una estrategia estructural para mejorar la calidad educativa. La integración efectiva de la IA dependerá menos de la disponibilidad de herramientas y más de la capacidad profesional para utilizarlas con criterio pedagógico, rigor metodológico y responsabilidad educativa.
Redacción | Web del Maestro CMF






