La mala conducta del estudiante no solo rompe la clase; también destruye poco a poco la salud emocional, la vocación y la dignidad del docente

La violencia y la falta de respeto en las aulas están generando un profundo desgaste emocional en miles de docentes. El conflicto constante, la pérdida de autoridad y la ausencia de límites afectan gravemente la convivencia escolar y el aprendizaje.