Ser docente y las razones de tener buena ortografía: porque enseñar también implica dar ejemplo. Cada palabra bien escrita refleja preparación, claridad y respeto por el aprendizaje

La mala ortografía no solo afecta evaluaciones y credibilidad profesional; también debilita la capacidad comunicativa del docente y el aprendizaje que transmite diariamente a sus estudiantes.